Un triste espectáculo

junio 23rd, 2020

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Cuando una sociedad acumula alta tensión interna, a veces basta un simple incidente para que se produzca una explosión. La sociedad norteamericana lleva muchos años de tensión por la discriminación racial. El desprecio de muchos a los afroamericanos y la desigualdad económica y social en que estos se encuentran es ciertamente una gran fuente de tensión. En las últimas semanas hemos visto como esta tensión estallaba con lo que no fue un simple incidente, el asesinato de George Floyd por parte de la policía de Minneapolis.

Manifestante en Buffalo golpeado y abandonado por la policía.

El vídeo de cómo la policía trató a George Floyd es suficiente para ver la mentalidad que tienen al tratar con la comunidad afroamericana. El vídeo es tan explícito que por eso se explica el enorme impacto que ha tenido no solo en Estados Unidos sino en todo el mundo. Pero eso no fue un caso aislado. Cada año hay un promedio de 1.000 personas que han muerto en manos de la policía en Estados Unidos. Según la cuenta que mantiene el «Washington Post», desde el 2015 ha habido 5.400 muertos en manos de la policía.

En la estadística hay que referirse al «Washington Post» ya que no se dan datos oficiales sobre estos casos. El sistema encubre todos esos asesinatos y en general no se toman medidas contra la policía. El 13 de marzo, hubo otro caso igualmente horrible en Louisville. Se trata del asesinato de Breonna Taylor, una joven afroamericana de 26 años que trabajaba y a la vez se preparaba para ser enfermera. Un grupo de policías, en una investigación sobre drogas, sin llamar derribaron la puerta de su casa y la cosieron a tiros mientras ella estaba en la cama. No encontraron ninguna droga en la casa. Ninguna medida se tomó con los policías que participaron en esta muerte. Ahora parece que se iniciará una investigación bajo la presión que existe ahora sobre estos casos.

Manifestaciones multitudinarias de protesta han tenido lugar en todo el país y también en el extranjero. En Estados Unidos, la represión a los manifestantes ha sido dura, estimulada por Trump, y llevamos casi veinte muertos debido a esa represión. Un caso ha sido particularmente llamativo para ver la actitud de la policía con los manifestantes. Un hombre blanco de 75 años que era parte de una manifestación pacifica en Buffalo fue golpeado por la policía y lo echaron al suelo. Allí se quedó, sin conocimiento y sangrando mientras la policía pasaba por su lado sin preocuparse en absoluto por él. La fotografía de este caso dice más que lo que se puede decir con palabras. A pesar que al principio nada se hizo, ahora ya están suspendidos de empleo y sueldo dos policías responsables por los hechos mientras se hace una investigación sobre los hechos.

¿Cuál fue la reacción de Trump al ver la foto? En un tweet acusó al manifestante de ser un provocador antifascista y de fingir su caída y su herida. Eso después de haber ordenado el dispersar manifestaciones pacíficas cerca de la Casa Blanca y haber montado un número saliendo Biblia en mano para dirigirse a una iglesia episcopaliana cercana. La obispo de esta iglesia, Mariann Budde, le recriminó públicamente su forma de actuar.

Trump hace unos días declaro que los Antifas, antifascistas, son grupos terroristas y como tales quiere que los trate la ley. Parece que en esto está de acuerdo con la señora Álvarez de Toledo. Esta declaración tuvo su impacto en la sociedad. En varias zonas rurales de América corrió el rumor de que un autobús con antifascistas se acercaba a los pueblos y que iban a matar el ganado e incendiar las cosechas. Cundió el pánico y entonces empezaron a salir grupos pro-Trump todos con armas de fuego para protegerse de los antifascistas.

La reacción de Trump a todo lo que está pasando muestra una falta de empatía total con las víctimas de esos maltratos policiales. Solo le interesa aprovecharse de ellos para ganar votos en las próximas elecciones. Aunque no sé si su táctica electoralista es efectiva. A ella solo pueden resonar los más extremistas.

Hoy, una pausa

junio 9th, 2020

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

En los últimos años, el mes de marzo lo paso en Palma de Mallorca trabajando en la Universitat de les Iles Balears. Este año allí me pescó la pandemia y sigo en Palma disfrutando de esta oportunidad que me ha ofrecido la vida. No soy el primero en vivir desterrado en Mallorca, han habido muy ilustres personajes que pasaron destierro aquí, por ejemplo Don Gaspar Melchor de Jovellanos fue encerrado en esta isla no por la pandemia sino por Godoy. Después de unos meses en Palma puedo decir que vería difícil escoger mejor sitio para un destierro.

La ciudad, vacía de turistas en este momento, es preciosa, pasear por ella y sentarse a dibujar es un auténtico placer. El otro día mientras lo hacía me di cuenta del tiempo que hace que no me encuentro con el demonio. En Madrid, los fines de semana voy al Retiro. Entro siempre por la puerta del ángel caído y a unos pasos, cuesta arriba, está el monumento dedicado a él. No es común encontrar monumentos al diablo, pero el del Retiro tiene ademas una peculiaridad, está a 666 metros sobre el nivel del mar. Nada menos que 666, el número de la bestia según el Apocalipsis de Juan. Esto atrae periódicamente a los cultos satanistas que hacen allí algunas de sus ceremonias.

Estatua del ángel caído en el parque del Retiro de Madrid.

Cuando yo era un crío nos hablaban mucho del demonio y usaban múltiples nombres como Satanás, Lucifer, Belcebú, y yo me preguntaba cómo tenía tantos nombres este señor. Me gustaba el de Lucifer, un nombre atractivo que más tarde aprendí que en latín quiere decir «portador de luz.» Parecía un buen nombre y no me sonaba a algo malo sino todo lo contrario.

Con los años me pregunté de dónde venían esos nombres y entonces se volvió aún más interesante. Lucifer aparece en la vulgata al hacerse la traducción la parte del libro de Isaías que profetiza la caída de Babilonia. Allí la palabra que usa Isaías es más bien «estrella de la mañana» y con ella Isaías se refiere al malo, al rey de Babilonia, pero no al diablo. Viene a decir que el rey de Babilonia pretende ser «la estrella de la mañana» y dominar el cielo, pero cuando amanece y sale el sol, símbolo de Dios, su brillo desaparece. No es pues el nombre del diablo, pero es aun un nombre interesante.

La palabra Satanás aparece por primera vez en la Biblia en el libro de Job, pero no es el nombre de ninguna persona. Se refiere a la profesión de funcionario celeste con la misión de fiscal y esto es lo que el nombre quiere decir en hebreo, fiscal. De nuevo por su origen Satanás nada tiene que ver con el diablo.

El nombre Belcebú aparece en los tres evangelios sinópticos de Marcos, Mateo y Lucas y se refiere con este nombre al «príncipe de los demonios». Aquí sí estamos más cerca de encontrar algo. Pero el nombre realmente se deriva del nombre de una divinidad de la región cananéa-hugarítica. Ciertamente antes no lo usa la Biblia como tal. Por tanto tampoco está muy claro que sea el nombre del diablo. Con eso se me están agotando las posibilidades de encontrar su nombre.

Si alguien ha tenido la paciencia de leer hasta aquí, se estará preguntando ¿por qué diablos ese tío habla aquí del diablo? Pues sí, tengo una respuesta. Si me voy a temas de actualidad, por ejemplo el coronavirus yo ya estoy hasta la corona de este tema. Si me paso a la política, después de los espectáculos que hemos presenciado estas últimas semanas en el Congreso he de confesar que he cogido más simpatía al diablo que a los políticos. Es vergonzoso como se comportan muchos de ellos que hacen de todo menos preocuparse de lo que los ciudadanos, que pagan sus sueldos, necesitan. Si miro la situación en mi segunda patria, al otro lado del Atlántico, me pongo enfermo. Así que de todos me quedo con el diablo.

Dadas las circunstancias y volviendo a una de las oraciones que recitaba de niño, la cambio y digo: renuncio a los políticos a sus obras y a sus pompas y prometo servir a mi conciencia por siempre jamás.

¿Capitalismo y progresismo de acuerdo?

abril 29th, 2020

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Estamos viviendo momentos que son más bien de una comedia de enredos que de una situación política enfrentándose con una crisis. En Estados Unidos vemos el caos total dirigido por alguien al que solo le interesa ganar las próximas elecciones. En pocos días Trump pasó de decir que el controlaría todo lo relacionado a la cuarentena a pasar toda la responsabilidad a los gobernadores de los estados. Una vez hecho eso empezó a incitar a la población a salir a la calle y protestar contra los gobernadores. A los gobernadores que pertenecen al Partido Demócrata, naturalmente.

Así hemos vistos sus tuits diciendo: «liberar Michigan», «liberar Virginia», etc. Naturalmente sus partidarios han salido a la calle con pancartas pidiendo que se abran las tiendas de armas o las chicas pidiendo ir a la peluquería. Encima del desorden de la cuarentena por el dispar control local, el presidente pide desobediencia. Es una situación increíble.

El cheque de Trump

Pero ya habíamos estado viviendo momentos de los más estrambóticos. La Asociación Nacional del Rifle (NRA) ha puesto un pleito al gobernador del Estado de Nueva York por haber obligado a cerrar en la cuarentena a las tiendas de armas. Esta situación la resolvió posteriormente Trump declarando las tiendas de armas como trabajo esencial.

Por otra parte algunos de los líderes evangelistas también han levantado protestar por no permitir ceremonias religiosas con presencia de los fieles. Algunos hablaron que lo de la muerte lo decide Dios, no es el virus. Un pastor Gerald O. Glenn que en su protesta afirmó públicamente ser esencial ya que él hablaba con Dios desobedeció las reglas de cuarentena y organizó servicios religiosos públicos. A los pocos días moría de coronavirus. Casi me hace pensar que tenían razón los predicadores y ha sido decisión divina.

Mientras seguía la comedia, el Congreso trabajó en buscar una solución para ayudar a la economía en este difícil momento. La decisión fue dar a los ciudadanos dinero para que pudiera mantenerse el mercado durante esos meses de crisis. La cosa se puso en marcha rápidamente y ya hace más de una semana que recibí mi cheque del Gobierno. Lo que se distribuyó fueron 1.200 dólares por persona a quienes tuvieran las rentas más bajas, y fuero recortando la cantidad al ir subiendo el nivel de la renta. A mi me ha parecido una muy buena iniciativa, aunque yo no hubiera dado nada a quienes tenían las rentas más altas y mejor dar un poco más a quienes están en mínimos. Tampoco se dio nada a las personas sin papeles que naturalmente es uno de los grupos más débiles económicamente. Como es lógico, Trump que estaba en contra con esta medida cuando se puso en marcha resultó ser su iniciativa e hizo poner su nombre en todos los cheques.

Esta es una manera inteligente de poner en marcha los mercados ya que todo ese dinero en ese momento va directo al mercado porque la gente lo necesitaba para comprar. Como decía Henry Ford «yo pago a mis empleados lo suficiente para que puedan comprar mis coches.» Posición puramente capitalista, pero inteligente y practica. Mientras que las iniciativas tipo neoliberal van hacia cortar los impuestos a los que tienen ingresos más altos esperando el goteo de dólares a través de inversiones de este capital. Eso realmente no suele funcionar ya que los que tienen más ingresos ya compran todo lo que quieren y en momentos difíciles no invierten.

La iniciativa del Congreso americano tiene bastante en común con lo que quieren los miembros más progresistas del gobierno de Sánchez en España, poner en práctica lo más pronto posible la Renta Mínima Vital, aunque la motivación sea diferente. En el caso de los políticos progresistas la primera motivación es ayudar al sector de población que está en más serio peligro en la crisis económica. En España las cosas de palacio van despacio y no se pondrá en marcha hasta el mes que viene. Bueno habría sido repartir los cheques a las personas con máxima necesidad a primeros de abril.

Las primarias del Partido Demócrata

febrero 17th, 2020

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

El mes de febrero esta siendo un mal mes para la democracia en EE. UU., pero no quiero hablar de lo más negro que ha pasado, sino del posible cambio iniciado por las primarias del partido Demócrata. Sobre todo porque algunas de las noticias que se han publicado en España no han sido muy exactas y algunos han acusado a Bernie Sanders de faltar a la verdad.

Las primarias en EE.UU. son un proceso complejo y no me sorprende que haya habido confusiones. El proceso ha empezado ahora, durará varios meses y culminará en un congreso en el mes de Julio en el que los representantes de los diferentes estados votarán al candidato a la presidencia. El proceso no solo es de larga duración sino también complicado.

Berni Sanders celebrando su victoria en la Universidad de New Hampshire

El primer estado en elegir los representantes es Iowa. Un Estado con algo más de 3 millones de habitantes. Este año ha sido particularmente difícil por fallos informáticos según explica la dirección del partido Demócrata en Iowa. Las elecciones fueron un lunes y hasta el viernes no se supieron los resultados, algo que levantó sospechas.

En Iowa es un “caucus”y el proceso de elección es el siguiente. En una primera vuelta, los participantes en el caucus votan a los candidatos. En esta votación Bernie Sanders obtuvo el 24,75% de los votos seguido por Pete Buttigieg con el 21,29%, Elizabeth Warren con el 18,44%, Joe Biden con el 14,95% y Amy Klobuchar con el 12,73%. Es en ese sentido que Sanders dice que ganó en Iowa. En una segunda vuelta, vuelven a votar los participantes lo que permite re-alienarse de acuerdo con los resultados de la primera votación. No hubo muchos cambios en esta segunda votación y el orden fue el mismo con Sanders a la cabeza.

Después se mira la distribución territorial, el estado esta dividido en cuatro distritos, y se calculan los votos de los llamados Delegados equivalentes del Estado y aquí es donde Buttigieg pasa a ser el primero con el 26,21% de los “votos equivalentes”, Sanders le sigue de cerca con el 26,12%, luego Warren con el 17,98%, Biden con el 15,85% y Klobuchar con el 12,27%. En este último resultado Buttigieg pasa a ser el ganador en delegados de Iowa. Sanders ha pedido una revisión de estos resultados.

Como se puede apreciar el proceso es complicado y uno puede preguntarse ¿donde se ha ido la democracia? Si a este proceso se suma los supuestos problemas informáticos, se levantaron muchas dudas sobre lo que pasó. Como algunos han dicho, el ganador final de Iowa ha sido Trump.

Las sospechas en este caso eran debidas a que los mandos del partido Demócrata ve con muy malos ojos a Sanders, un “viejo comunista”. Para muchos es inaceptable a pesar de ser un político con una seria trayectoria y con um programa progresista. Cae mejor Buttigieg ya que es joven y centrista, aceptable en Wall Street, pero también tiene un problema. Pete Buttigieg es abiertamente gay y casado con Chasten Buttigieg. Se teme, que en un país con tantos que se auto-identifican con el cristianismo, no pueda tener éxito frente a Trump, “un hombre elegido por Dios para presidir América”. El preferido por el aparato del partido es Biden, pero este no pasó del cuarto puesto en todas las vueltas.

En New Hampshire el sistema sistema se llama primarias y es más simple, solo votación directa. Los resultados han sido parecidos a Iowa con Sanders a la cabeza seguido de cerca de Buttigieg. El único cambio importante ha sido que Amy Klobuchar ha pasado al tercer puesto. El preferido del partido Joe Biden se desploma al quinto lugar. De momento Sanders se está consolidando como la cabeza del grupo.

El nivel de nerviosismo en la maquina del partido Demócrata es muy alto y no saben como parar a Sanders. Claro que aun faltan meses para el congreso del partido Demócrata con muchos Estados a participar. Todo puede cambiar, pero es interesante y curioso que los menos aceptables por el establishment estén ganando.

¿Realidad o ficción?

febrero 3rd, 2020

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

¿Dónde estoy? Tengo la impresión de que mi vida ha sido trasladada a otro planeta, y no al Nibiru donde estaría con los míos. He cambiado de realidad y estoy como en una comedia irreal, en una realidad virtual posiblemente.

Cuando llegué a Estados Unidos, hace ya casi 44 años, hubo muchas cosas que me encantaron del país. Una sobre todas, el sentido de profesionalidad y la capacidad de desarrollar una carrera por uno mismo sin necesidad de favores o amistades. No te pedían certificados de nada, se fiaban de tu palabra, pero si te pillaban mintiendo estabas acabado. Es la mentalidad luterana muy típica del norte de Europa y que ayuda a dar una seriedad básica a todas las profesiones, incluyendo a los políticos. Si un político mentía tenía que dimitir y no tenía un claro futuro.

El presidente Trump y el vicepresidente Pence bendecidos por los pastores cristianos evangelistas, que visitaron la Casa Blanca. A la izquierda, Paula White

Esta semana el Washington Post ha publicado las estadísticas de las mentiras y afirmaciones falsas que ha hecho Trump durante sus tres años de gobierno, en total 16.241. En 2019 ha superado en número de afirmaciones el total de los dos años anteriores. Es un récord difícil de superar y una situación imposible de entender. Hemos tenido en estos años algunos presidentes no muy inteligentes, pero ese nivel de conducta no se había visto antes.

Ahora el proceso de impeachment está en el Senado para ser juzgado, su presidente, Mitch McConnell, republicano, ha cambiado las reglas de juego para que en el juicio no se pueda interrogar a testigos. Así quiere que el juicio sea rápido y absolutorio, cosa que probablemente será, ya que tiene mayoría. Este es otro comportamiento totalmente fuera de la buenas costumbres y maneras del Senado. Mientras, Trump sigue insultando y amenazando a todos los que participan en el proceso contra él. Se comporta como un vulgar dictador.

Trump sigue desmontando el sistema de estudios sobre el clima. Una manera ha sido cambiando las oficinas para predicción del clima asociadas al Departamento de Agricultura de Washington DC a Kansas. Muchos de los científicos, ya cansados por el trato recibido y ahora obligados a cambiar de vida, se han ido a otros empleos y el Departamento ha quedado vacío de científicos. En la situación presente de cambio del clima, los campesinos que dependen de estas informaciones para determinar el momento de siembra ahora se han que dado sin la información necesaria, cosa que lamentan. En los primeros dos años del gobierno de Trump más de 1.600 científicos empleados federales han dejado sus puestos. Esto representa una disminución de 1.5% comparado con un crecimiento del 8% en tiempos de Obama.

También se ha montado una ofensiva contra el aborto. Se quiere cambiar la decisión del tribunal Supremo que lo autorizó. Trump esta haciendo campaña a favor de ello con todo el apoyo de grupos religiosos que están a favor de la restricción. Su Ministra de Educación ha declarado que aceptar el aborto es equivalente a aceptar la esclavitud. La pastora Paula White, bella dama y directora espiritual de Trump, en un sermón ha declarado que “todos los embarazos satánicos deberían acabar en un mal parto.”

Luego están los cristianos evangelistas, que están esperando el fin de los tiempos y la segunda llegada de Cristo, están entusiasmados con Trump ya que creen que él traerá el fin del mundo. Bastantes grupos cristianos han apoyado desde el principio la presidencia de Trump. Según ellos, su presidencia fue ya anunciada en la Biblia, Isaias 45, él es el presidente número 45. Cristianos evangelistas en grupo fueron a la oficina oval a bendecirlo y desearle el apoyo de Cristo en su trabajo. Ahora se ha transformado el entusiasmo en apocalíptico.

En un país construido por emigrantes para emigrantes, Trump, que es hijo de emigrantes y está casado con una emigrante, mantiene a numerosos emigrantes de la frontera sur encerrados en centros y a otros muchos más acampados junto a la frontera esperando poder entrar. Nada ha dicho Paula White sobre eso.

¿Es todo eso realidad o ficción? ¿En qué mundo estoy?

Sin respeto no hay democracia

enero 20th, 2020

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Las instituciones y su funcionamiento son partes integrales de una democracia y como estamos viendo constantemente nos hacen falta mejoras en España. Pero hay cuestiones más básicas aun que las instituciones y estas se basan en el respeto a todos los ciudadanos. Todos tenemos nuestras opiniones y puede haber grandes diferencias entre ellas, pero el que no pensemos como otros no nos debe impedir el respetar sus opiniones. En eso parece que en España si tenemos serios problemas.

El espectáculo que ha dado el Congreso en la investidura de Pedro Sánchez es de lo más bochornoso que he visto en mi vida. Poco hubo de discusión de programas políticos, la sesión estuvo dominada por un leguaje fuera de lugar en el Congreso. Fue un constante aluvión de insultos de los más disparatados e incluso llegando a amenazas de lo más ruin. Solo unos pocos individuos han sido capaces de mantenerse a una altura adecuada en estas circunstancias, ejemplos han sido Aitor Esteban y Joan Baldoví. Personalmente discrepo bastante de muchas de las posiciones de ambos en la política general, pero les tengo respeto por su actitud y forma de comportarse en el Congreso.

Joan Baldoví durante su intervención en la sesión de investidura de Pedro Sánchez

Baldoví hizo un diagnostico perfecto de la situación indicando la mala educación de miembros del Congreso y su falta de capacidad para aceptar el perder. Eso son dos ingredientes básicos en el respeto que han faltado totalmente en muchos de los diputados. Incluso durante su intervención algunos de los diputados se rieron de él al decir que era maestro confirmando así las tesis que defendía. Es curioso que se rían de eso y acepten tantos diputados que no tienen ninguna carrera ni profesión.

Los dirigentes de los partidos de la manifestación de la plaza Colón tratan con desprecio a los partidos catalanes y vascos y quieren excluirlos de las negociaciones entre partidos. Los acusan de nacionalistas, curiosamente ya que los tres partidos se comportan claramente como partidos nacionalistas españolistas. ¿No se miran en el espejo?

Los dirigentes de esos tres partidos manifiestan un desprecio total a los ciudadanos que votaron a los partidos nacionalistas catalanes y vascos. Estos partidos representan a un 10 por ciento de los votantes de las últimas elecciones, no es una fracción pequeña de los españoles. El desprecio y las acusaciones que extiende también a los partidos que llaman populistas, estos partidos representan a un 15 por ciento de los votantes. En total según los dirigentes de los tres partidos de Colón habría que excluir a los partidos que representan a un 25 por ciento de los votantes a la hora de formar gobierno. Esos partidos que constantemente invocan a la unidad de España son los que precisamente dividen España al despreciar a estos ciudadanos. Su idea de unidad es someter a todos los españoles a sus puntos de vista.

Aun peor ha sido la actitud de algunos como Herman Tertsch, miembro del Parlamento europeo por Vox, que ha sugerido la necesidad de intervención del ejército frente a lo que llama gobierno ilegal. Eso en sí va más allá de la mala educación y casi tiene carácter delictivo.

Insisto en referirme a los dirigentes de los partidos ya que creo que gran parte de los miembros de partidos como el PP y Ciudadanos no usarían ni este lenguaje ni estas formas de comportamiento. Con Vox no estoy tan seguro. En estos últimos meses ha habido una deterioración de formas y palabras en las direcciones de los partidos y miembros de estos partidos han mostrado su desacuerdo dimitiendo.

Se está fomentando un clima de guerra civil y eso es muy peligroso. Es vergonzoso que sea esta la reacción al haber perdido unas elecciones. Los partidos deberían hacer auto-reflexión y eliminar de sus puestos directivos a personas que ponen en serio riesgo la incipiente democracia española.

Esperemos que se calmen los ánimos de guerra y que Sánchez de una vez empiece a gobernar sin juegos malabares.

Cambiamos de año y de decenio

enero 6th, 2020

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Cambiamos de año y de decenio, a ver si podemos cambiar de sistema social. Decimos que estamos en democracia, pero no se percibe mucha democracia en nuestras sociedad. Mas bien un lento decaimiento en las instituciones.

En esta época mucha de la prensa de Estados Unidos resume la lista anual de disparates mayores de Trump y de las estupideces que envía por tweets, pero hacen falta varias páginas para poderlo hacer. Yo no creo que mienta, es que se le ha ido la olla como vulgarmente se dice. Sigue obsesionado por lo que se dice de él en la televisión y según parece se pasa las horas frente a la pantalla. Cada vez se cree con más poderes y no hace caso del Congreso. 2 uno de los objetivos de Trump cuando llegó a la presidencia era desmontar todo lo que había hecho Obama, un poco al estilo de Martínez-Almeida en Madrid con lo que hizo Carmena. Realmente Trump ha desmontado todas las regulaciones de Obama relativas a control de emanaciones, restricciones en exploraciones por petróleo y otras medidas de para frenar el cambio climático.

El buque de los fenicios está ya prácticamente en el Caribe, en cuatro meses casi han completado el trayecto de Cartago a América

Pero no tuvo éxito con el llamado Obamacare, ley para extender el acceso de los ciudadanos a seguros médicos. Al no funcionar la cancelación de la ley a través del Congreso ha ido a los tribunales, seleccionando partes de la ley las han ido presentando a diversos juzgados con jueces muy conservadores para poder destruir la ley a trozos.

Como Trump pudo nombrar dos de los miembros del Tribunal Supremo y naturalmente estos son extremadamente conservadores y tienen ahora mayoría, la llamada justicia es un buen camino para implementar sus políticas. Ahora hay una ofensiva conservadora para que se prohiba el aborto a través de otra decisión del Supremo. Esa táctica se parece bastante a la seguida por el PP en España.

Así con esta situación en el gobierno entramos en el nuevo año a pesar del impeachment. Pero durante este año hemos visto resurgir un movimiento de izquierda encabezado por la congresista Alejandria Ocasio-Cortez y su escuadrón de mujeres congresistas que están cambiando el horizonte político.

No es solo en Estados Unidos que reina la incertidumbre. Inglaterra ya entra el año en pleno brexit después de confirmar y dar mayoría en el gobierno a otro personaje de comedia, Boris Johnson. Esto abre otro periodo de incertidumbre para Inglaterra y Europa.

Ni siquiera es seguro que el Reino Unido siga estando unido y que Escocia e Irlanda del Norte no se separen. En el resto de Europa, caos en Francia, subida de partidos neonazis en Alemania, mientras se da la espalda a lo que pasa en el Mediterráneo donde cientos de emigrantes están muriendo intentando llegar a Europa.

Pero, ha habido un aumento considerable en protestas reivindicativas de los ciudadanos en todo el mundo.

En España hemos empezado el año aún sin gobierno y con los presupuestos de Rajoy renovados de nuevo. Lo peor es que el gobierno que se intenta formar ahora con tanta dificultad se habría podido formar en septiembre sin tener que ir a elecciones. La estupidez de Pedro Sánchez nos puede costar cara. Siguen discutiendo de Cataluña y ETA como si fueran los mayores problemas y se sigue ignorando el aumento de la desigualdad, la falta de empleo, los salarios y pensiones a niveles bajos. Pero es posible que tengamos un gobierno progresista.

Por otra parte, las mujeres en todo el mundo se están moviendo cada vez con más energía para conseguir la igualdad y eliminar la sociedad patriarcal. Otro movimiento creciente es el de los jóvenes luchando por reducir las causas del cambio climático.

Si en los políticos que lideran partidos en todo el mundo cada vez aumenta más el nivel de mediocridad y falta de inteligencia, los ciudadanos cada vez tienen más claro que hay que movilizarse para cambiar la sociedad.

Y mientras, el buque de los fenicios está ya prácticamente en el Caribe, en cuatro meses casi han completado el trayecto de Cartago a América. O sea, que si se quiere, se puede.

Decepción climática

diciembre 23rd, 2019

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

La cumbre del Clima celebrada en Madrid nos ha dejado a una gran decepción por su incapacidad de llegar a acuerdos serios y terminar con unas conclusiones muy débiles. Ha habido una oposición a llegar acuerdos por parte de grandes países como Estados Unidos, China, Japón, Brasil, Rusia y Arabia Saudí, entre otros. Estos países son de los mayores generadores de polución en el mundo y si se niegan a participar va ser casi imposible resolver la situación.

La actitud claramente negativa de Estados Unidos con su retirada del pacto de París probablemente ha hecho que otros países se mostraran más abiertos a la negación del problema climático.

La cumbre climática de Madrid

Tanto Trump como Bolsonaro se han mostrado como activistas en contra del concepto del cambio climático, que ambos niegan sin apoyarse en ningún hecho o dato. Con ellos están muchos politicos, aunque tomen actitudes menos agresivas.

La estrella de la cumbre ha sido Greta Thunberg, esa chica de 16 años que lucha sin descanso para que se tomen serias medidas para evitar la crisis climática. Ella ha sido un ejemplo para muchos jóvenes que están tomando conciencia de que ellos van a ser los mayores perjudicados si no frenamos el cambio de clima de una vez. Su discurso en la cumbre fue un ejemplo excelente de llamada a resolver la emergencia en que estamos. También fue un buen ejemplo de modestia, dijo que ella no debería estar allí si no en la escuela. Esto es cierto, pero no ha habido ningún adulto capaz de hacer una llamada como ella ha hecho. Ella está porque no hay lideres efectivos en su linea.

Para muchos de los que están en contra que exista cambio climático, Greta ha sido el objeto de los ataques continuos. Bolsonaro llamándola mocosa, Trump diciendo que ella tiene un problema de control de la ira que debería ponerse en tratamiento y mirar películas.

Greta tendrá 16 años pero esos individuos de comportan como si ellos tuvieran 7. Es increíble que líderes políticos se comporten de esa manera. De todas formas y a pesar de la negatividad de algunos políticos, la gente va tomando conciencia y ha habido manifestaciones multitudinarias en todo el mundo.

El espectáculo lamentable de la cumbre climática no se ha limitado a los políticos participantes, los políticos de Madrid también se han lucido. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, que se presentó a elecciones el año pasado anunciando que se cargaría el Madrid Central de Carmena, sacaba pecho sobre la reducción de contaminación gracias al Madrid Central y proclamaba a Madrid como ciudad verde.

Por otra parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, presumía por una parte de que «la cumbre del clima solo se puede celebrar en territorios donde no gestiona la izquierda».

Luego atacaba a la cumbre refiriéndose a la izquierda «que, por cierto, es la que siempre está detrás de los lobbys y las modas que crecen súbitamente. Algún día conoceremos qué hay detrás de las emergencias climáticas». O sea que la emergencia climática es solo una maniobra de las izquierdas.

Al final mucho postureo político pero muy pocos acuerdos. Mientras la concentración de CO2 y la del metano siguen subiendo, llegando ya a niveles que había entre tres y cinco millones de años cuando las temperaturas medias eran unos tres grados más altas que ahora y el nivel del mar casi 20 metros más alto.

No parece que muchos de los Estados que más contribuyen a la destrucción del planeta vayan a cambiar su modo de actuar. Gran parte de la responsabilidad está en nuestras manos. Eso hay gente que no lo acepta y pasa la responsabilidad a los gobiernos, pero no debe ser así. En primer lugar es importante cambiar nuestra forma de vida consumiendo menos y reduciendo la polución que creamos. Por otra parte, los políticos que están en el gobierno, están por que los hemos votado. Hay que plantearse seriamente a quien se vota y quienes niegan el problema del cambio climático no pueden estar en el gobierno.

Leyes, justicia y prejuicios

diciembre 9th, 2019

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

La frase usual del Ministro del Interior cuando hay manifestaciones con violencia es que «en un Estado de Derecho hay que cumplir la Ley». Es la razón de siempre tanto en un estado algo democrático como en una dictadura, el ciudadano debe obedecer. Los manifestantes son culpables de la violencia. Lo vivimos con Franco y seguimos viviéndolo con menos intensidad ahora. Todos los gobiernos adoptan esa postura de estar en un Estado de Derecho y en el fondo lo que quieren es que el ciudadano se calle.

Para mí en un Estado de Derecho las leyes deben adaptarse a la voluntad ciudadana y deben renovarse para evitar los prejuicios de los tiempos pasados. Eso es lo que deberían enfatizar los gobernantes y no solamente la obediencia. Los prejuicios están presentes en muchas leyes y en su aplicación por la llamada justicia. Esto no es solo un problema en España si no que es en todas las naciones que conozco.

Scott Warren

Estando en USA, en las dos últimas semanas y ojeando casualmente periódicos ha habido varios casos en que los prejuicios, tanto en las leyes como en la aplicación de la justicia, aparecen claramente.

Un primer caso es el de tres individuos que habían sido acusados y condenados a cadena perpetua por la muerte de un joven de 14 años en Baltimore. Los tres han sido puestos en libertad al demostrarse que nada tuvieron que ver con el crimen, liberados después de pasar 36 años en prisión. Claro, los tres son afroamericanos y para las personas de color la justicia va rápida en condenar y despacio en corregir errores. Ya hubo muchas dudas sobre su culpabilidad en el momento del juicio pero se tiró para adelante rápidamente. Uno de los jóvenes insistió durante todos estos años en su inocencia y finalmente ha tenido éxito. Tuvieron la suerte de ser menores de edad en el momento de la condena y se libraron de la ejecución.

A los pocos días hubo otro caso, un gran ejemplo de prejuicios en la Ley. Es el caso de una mujer afroamericana, Tondalo Hall, que después de 15 años consiguió el perdón, había sido condenada a 30 años de cárcel. La condena fue por «el fallo de proteger a sus hijos» de los abusos de su pareja. El salió libre pero ella condenada a 30 años de cárcel. Claramente un caso de prejuicio por ser mujer.

Otro caso claro de discriminación contra la mujer es lo que ha pasado en Utah. Un matrimonio intentaba arreglar el techo del garaje de su casa. Para no ensuciar la ropa, ambos se desnudaron de cintura para arriba. Mientras trabajaban llegaron los hijos del esposo de un anterior matrimonio. Estos contaron a su madre lo que vieron y ella denunció el caso. Ahora piden 11 años de cárcel para la mujer que trabajaba en su propia casa por provocación al ir semidesnuda. Aunque el marido iba igual, no hay caso contra él. Es otro caso sin ningún sentido, con fuertes prejuicios digamos religiosos y con clara discriminación a la mujer.

Otra historia que me recuerda las palabras de la vicepresidenta Calvo sobre las labores de Open Arms en el Mediterráneo. Ella los acusó de no tener permiso para rescatar a gente. La prioridad para ella no estaba en salvar vidas. El caso similar que vivimos aquí es el de Scott Warren. La semana pasada finalmente se le declaró inocente, después dos juicios y de mucha presión popular.

Scott Warren es parte de un grupo que dejan agua y comida en el desierto de Sonora para que los emigrantes que cruzaban la frontera por allí no murieran en el desierto. Hace casi dos años se le acusó de colaborar con la emigración ilegal y albergar dos emigrantes ilegales, le pedían 20 años de cárcel. El juicio no llego a ninguna conclusión y el fiscal decidió intentarlo de nuevo sin la acusación de colaboración, con lo cual eran solo 10 años. Este segundo juicio lo ha declarado inocente.

Para las autoridades que lo persiguieron, los emigrantes no son personas, de nuevo con los prejuicios. Aquí la religión no actuó. Para la mujer de Utah era pecado lo que hizo, pero lo de dar de comer al hambriento no se aplica si el hambriento es inmigrante ilegal. Hay más que prejuicios, hay hipocresía pura.

A ver si los gobiernos de los estados de derecho ponen al día las leyes y luchan para eliminar prejuicios.

Hacia una América sin Trump

noviembre 25th, 2019

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Seguimos con el espectáculo de elecciones y impeachment que mantienen ocupadas todas las cadenas de televisión. No hay quien mire nada, siempre las mismas historias. Yo ni la enciendo la caja tonta, prefiero leer la prensa escrita ya que puedo buscar las informaciones que me interesan sin pasar por los ridículos espectáculos a que nos someten.

En el partido demócrata hay unos 26 candidatos que se presentan a las primarias para las elecciones presidenciales más unos posibles seis más que no está claro si se llegarán a presentar. Este número no está muy bien definido ya que va variando de día en día. Falta más de dos meses para que empiecen las primarias, pero ya van a todo gas. Se han hecho debates televisivos entre los candidatos, se han seleccionado 10 para estos debates. La selección se basa en el nivel conseguido en las encuestas y en la cantidad de fondos que han conseguido.

Marie Yovanovitch durante su declaración en el congreso de los Estados Unidos

El que se usen el dinero conseguido por los candidatos como medida para participación en los debates me parece un serio error que tiende a destruir las bases democráticas en el proceso electoral.

Con eso lo que se consigue es que el foco de todas las campañas sea el conseguir dinero. Así es fácil para los multimillonarios como Trump entrar en las campañas y se pone muy difícil para ciudadanos normales.

El candidato que parece ir a la cabeza es Jon Biden, el que fue vicepresidente con Obama. Es el candidato oficialista y más conservador. Puede ser el equivalente de lo que fue la Clinton en las pasadas elecciones. Después están los candidatos de más hacia la izquierda, Elizabeth Warren y Bernie Sanders. Ambos tienen capacidad y altura para el puesto. Sería un buen equipo si al final se aliaran. Así como Biden no despierta ningún entusiasmo en el electorado, estos dos si lo hacen al menos en un sector.

Otros dos candidatos con bastantes posibilidades son Kamala Harris y Pete Buttigieg, ambos más jóvenes y de un carácter centrista.

Claro que a tanta distancia de las primarias es difícil juzgar posibilidades.

Pero el centro de atención está en la investigación en el Congreso sobre el posible impeachment de Trump. Ya hace un par de semana que han empezado oficialmente la sesiones y las declaraciones de los testigos son públicas. No es muy buena propaganda para Trump, aunque los republicanos siguen defendiéndolo a pesar de la evidencia que se acumula. Muy importante fue la declaración de Marie Yovanovitch, la embajadora de USA en Ucrania que Trump hizo dimitir. Esta señora tiene alta reputación como diplomática y es una seria profesional. Esto era un problema para Trump poder hacer las manipulaciones y presiones para su ataque a Biden.

Trump la trató de intimidar varias veces y así lo declaró ella en el Congreso. El idiota de Trump no se le ocurrió otra cosa que mandar tuits atacándola mientras estaba ella declarando.

El presidente del comité leyó esos tuits públicamente durante la sesión y le pregunto a Yovanovitch si se sentía amenazada, a lo que respondió afirmativamente. Así que Trump no solo demostró que ella decía la verdad sino que incurrió en el delito de amenazar a un testigo.

Marie Yovanovitch durante su declaración expresó su preocupación por el deterioro en el sistema diplomático desde que está Trump y la violación de la independencia política que debe mantener el servicio diplomático.

No es este solamente el problema que se le ha presentado a Trump.

El Congreso le había pedido su declaración de Hacienda de los últimos años. Contrariamente a lo que hacen los presidentes al ser elegidos, él nunca presentó estos datos y llevó a juicio esta petición. El juez concluyó que debía presentar lo que se le pidió y Trump ha recurrido al Tribunal Supremo. Evidentemente, la continua negativa a enseñar esos datos sugiere que tiene algo que ocultar. Un nuevo problema que se le puede presentar pronto.

Esperemos que todo esto nos evite otros cuatro años de Trump.