Archive for Agosto, 2011

El Bahaísmo

Miércoles, Agosto 31st, 2011

CARTA DES DE TEL AVIV (ISRAEL)

Javier García de Viedma

Israel es uno de los pocos Estados confesionales que hay en el mundo. El país no tiene una constitución, son las llamadas Leyes Básicas las que definen su naturaleza jurídica y política. Según estas, la religión judía es parte indisoluble del Estado, lo que afecta tanto a sus símbolos (la estrella de David, la Hanukká o candelabro de siete brazos) como a sus leyes civiles (matrimonio, divorcio, herencia) o a sus fiestas (el calendario oficial es el de la religión judía).

Sin embargo, eso no significa que todos los israelíes profesen la religión judía. Hay alrededor de un millón de árabes con nacionalidad israelí, en su mayoría musulmanes. Una buena parte de ellos son cristianos de muy diversas confesiones, pues hay católicos, protestantes, ortodoxos, melquitas, maronitas y hasta caldeos. Asimismo, hay drusos (considerados herejes por el Islam, aunque ellos se consideran musulmanes) y entre los trabajadores extranjeros no faltan los hinduistas y budistas.

De todas las religiones con presencia pública en el país, la que me parece más curiosa es el Bahaísmo. La fe Bahái es una creencia monoteísta que surge a mediados del siglo XIX en el seno del Islam, a partir de las enseñanzas del profeta persa Said Ali-Muhammad, al que llaman el “Baab” (en árabe, “puerta”). Por ello, sus primeros seguidores se conocieron con el nombre de “Babistas” y fueron perseguidos con dureza por las autoridades persas, que terminaron por encarcelarlo y fusilarlo en Tabriz. Antes de morir, el profeta dio en título de Bahaullah (en árabe “gloria de Dios”) a Mirzá Hussein Alí, quien también fue perseguido por las autoridades persas y otomanas y padeció sucesivos exilios hasta terminar recluido en San Juan de Acre, actual Israel, donde se encuentra su venerada tumba.

Bahaullah, que es quien dio nombre a la nueva religión, dejó gran cantidad de escritos más de cien volúmenes en árabe y farsi, en los que se resumen sus creencias. Su hijo Abdul Bahá le sucedió al frente de los creyentes, expandió la fe por todo el mundo y estableció las instituciones administrativas Baháis, empezando por la Guardianía (que interpreta y dirige) y la Casa Universal de la Justicia (labor legislativa).

El Centro Mundial de los Baháis está en Haifa, en el Monte Carmelo. Consiste en un gran templo coronado por una cúpula, rodeado por unos impresionantes jardines en terrazas descendentes y ascendentes, impecablemente cuidados. El Bahaísmo considera que los principales profetas y líderes religiosos de la humanidad (desde Moisés hasta Buda Gautama, Zoroastro, Krishna, Jesucristo o Mahoma) son expresión progresiva y continuada del Dios único. Por ello los baháis creen en la unidad de todas las religiones y anhelan un mundo en unión y armonía donde reine la paz, la pobreza sea erradicada, exista educación universal y desaparezcan las diferencias entre los seres humanos.

El Bahaísmo carece de clero y se gobierna por medio de unas asambleas espirituales locales de nueve miembros, que a su vez eligen a los representantes en las instituciones superiores. Su creencia se basa en la moderación, no consumen alcohol ni drogas, tienen prohibidos los juegos de azar y el tabaco está mal visto, aunque no prohibido. Consideran a la familia como parte integral de sus creencias y aunque prohíben las relaciones sexuales antes del matrimonio, fomentan los casamientos interraciales y entre miembros de diversas religiones. Los baháis no pueden participar en política partidista y no toleran la crueldad con los animales (la caza está permitida con limitaciones y solo si se invoca antes el nombre de Dios).

Tienen pocos rituales, en general similares a los del Islam, como el de rezar una vez al día en dirección al “punto de adoración”, la peregrinación al menos una ocasión en la vida a uno de los lugares santos del Bahaísmo o el ayuno del amanecer al anochecer durante el último mes del año Bahái. También rechazan cualquier tipo de misticismo.

Verdaderamente, esta tierra produce creencias. Lo difícil en Israel es no creer en nada.

Las casas rojas de Menorca

Domingo, Agosto 28th, 2011

CARTA DES DE BANGKOK (TAILANDIA)

Francisco Caules Sintes

El visitante que llega por primera vez a nuestra isla encuentra sorprendente que en radical contraste con el blanco impoluto de los encalados edificios  aparezca alguna mansión de un rojo fuerte.

El omnipresente blanco típicamente mediterráneo de la vivienda menorquina choca con el rojo almagre de algunos especiales y aislados edificios.

Si el visitante curioso inquiere el porqué existe esta discrepancia de colores, la respuesta más  probable será que se trata de casas pintadas así desde tiempos de la ocupación inglesa del siglo XVIII.

En nuestros recientes artículos sobre el almirante Nelson y el vicealmirante Collingwood tratamos de pasada  sobre el colonial colorido de las mansiones que les son atribuidas.

Hemos querido profundizar en el  tema de las  casas o “llocs” que especialmente en la parte de levante rompen la monotonía de la cal con su estridente cromatismo.

No ha sido fácil. A través de Pere Melis del “Menorca” y de Francisco Pons Montanari del Hostal del Almirante hemos conseguido averiguar el aparente porqué de estos edificios singulares.

Pere Melis nos llevo a la palabra menorquina “aumagre” que en catalán es “almagre”. Así se define este color tan especial originado por una forma de hematite, óxido de hierro, que en inglés se traduce por ocre rojo. La mezcla en variadas proporciones de cierto óxido de hierro y arcilla puede producir un pigmento que en unos casos será el típico ocre de muchas fachadas italianas o el menos típico ocre rojo o almagre utilizado por los británicos conquistadores del mayor puerto natural del Mediterráneo (Andrea Doria dixit).

La docta y posterior explicación del Sr.Pons Montanari nos aclaró, al parecer de forma definitiva, el porqué los ingleses para singularizar sus edificios principales del resto de los menorquines los pintaron de rojo  almagre.

En el siglo XVIII como en los anteriores el escorbuto era una enfermedad que atacaba a las tripulaciones que hacían largas navegaciones sin poder comer productos frescos. Esta especie  de avitaminosis era el terrible y maldito escorbuto que diezmaba a los marineros en tiempos de la navegación a vela. Parece, y aquí solo podemos decir parece cierto que la Royal Navy proveía a sus naves con barriles llenos de almagre líquido que era utilizado para prevenir el escorbuto. No hemos podido, a pesar de todos  los “googles” hallar la relación entre el almagre líquido y el escorbuto. Lo único cierto es que en las bodegas de los navíos ingleses se acumulaban los barriles  de almagre.

Los pragmáticos británicos no hallaron mejor forma de significar las mansiones de sus almirantes o capitanes que utilizando aquel producto que con tanta abundancia poseían, utilizándolo para pintar sus edificios  con un color del que solo ellos tenían la exclusiva en contraste con la popular y humilde cal “d’emblancar” de los menorquines.

Aquí  habremos de acudir a la vasta cultura de los académicos historiadores como Terrón Ponce o nuestro buen amigo Paco Fornals para que puedan por un lado confirmar esta curiosa historia de los edificios rojos en Menorca y por otro lado averiguar la extraña relación entre los barriles de almagre y la prevención del escorbuto.

Aquí dejamos abierto este reto a nuestros académicos de la historia y quizá también a algún académico de medicina.

Ahora por lo menos sabemos, y así lo divulgamos, una explicación coherente de las casas inglesas pintadas de rojo. Cuando de niños con 8 o 9 años preguntábamos a nuestros padres el porqué solo se nos decía que era una rareza de los ocupantes británicos.

Esperamos que entre los lectores se abra una ampliación del objeto de este artículo y de la discusión y de su posible  colaboración salga a la luz perpetua.

Justos entre las naciones

Lunes, Agosto 22nd, 2011

CARTA DES DE TEL AVIV (ISRAEL)

Javier García de Viedma

En Israel apenas hay condecoraciones civiles. El Estado otorga pocas distinciones protocolarias que no sean militares. Es rarísimo que un extranjero reciba una medalla civil israelí. Tampoco es costumbre, como en otros países, condecorar a Jefes de Estado que visiten el país o a diplomáticos que hayan servido unos años aquí destinados. La única condecoración estrictamente civil que conozco es la medalla Jabotinsky y de las siete personas que la han recibido, solo una de ellos no es israelí ni judía, el reverendo fundamentalista evangélico Jerry L. Falwell.

Sin embargo, el Estado de Israel dispone de uno de los reconocimientos más hermosos y profundos que existen. Es el de Justo entre las Naciones. El título tiene origen religioso y es empleado entre los judíos para designar aquellos gentiles que han llevado una conducta moral acorde con los Siete Preceptos de las Naciones, es decir, las normas básicas que Dios entregó a Adán y fueron ratificadas posteriormente a Noé y después a Moisés en el Sinaí, por lo que son aplicables a toda la humanidad.
En su versión moderna, la Knesset, el Parlamento israelí, estableció dicho título en 1953 para designar a aquellos que, sin ser de ascendencia o confesión judías, ayudaron a salvar vidas de judíos durante las persecuciones nazis y así salvarlos de la Shoá. Desde 1963, es la fundación de Yad Vashem, que también gestiona el Museo del Holocausto, la que otorga el título.

En la actualidad existen casi 24.000 personas de 45 países, dignas de tal título. Hay naciones que cuentan con varios miles, especialmente aquellas en las que la persecución fue más dura, como Polonia o Ucrania. La mayoría son personas corrientes, a veces sorprendentes. Abundan los religiosos, cristianos, católicos y protestantes, pero también hay soldados, resistentes, empresarios y diplomáticos.

Entre ellos, hay cuatro españoles: Miguel Ángel de Muguiro, Ángel Sanz-Briz, Eduardo Propper de Callejón y José Santaella. Todos eran diplomáticos u ocupaban puestos en embajadas. Muguiro era encargado de negocios en Hungría y libró de los campos de concentración a 500 niños judíos.

Sanz-Briz le sucedió en el puesto, una vez que las autoridades húngaras y nazis pidieron el cese de Muguiro. Desde la Embajada de España en Budapest salvó la vida a más de 5.000 judíos dándoles pasaportes al amparo de una ley para sefardíes ya derogada.
Propper de Callejón era primer secretario de la Embajada de España en París cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. Dio visados a más de 30.000 judíos para que pudieran escapar de los nazis.

Santaella era un ingeniero agrónomo cordobés que fue Agregado de Agricultura en la Embajada de España en Berlín. Acogió y ocultó en su casa a siete judíos, en el corazón de la Alemania nazi, que de otro modo habrían muerto.

Todos ellos se enfrentaron a las autoridades ante las que estaban acreditados, pero además arriesgaron sus vidas y las de sus familias, forzaron las leyes para hacerlas humanas y engañaron sin recato para salvar a muchas personas. Escucharon a su conciencia antes que a su sentido común. Fueron un ejemplo para todos, empezando por los diplomáticos.

A veces, uno también siente orgullo por pertenecer al género humano y por comprobar que hay personas dispuestas a jugársela por ayudar a los demás. Personas justas, que son luz entre los pueblos.

¿Kósher?

Lunes, Agosto 15th, 2011

CARTA DES DE TEL AVIV (ISRAEL)

Javier García de Viedma

La vida social en Israel se parece a la de cualquier otro país, aunque tiene sus peculiaridades. Una de las más conocidas es la exigencia de que la comida que se sirve en lugares públicos sea kashrut, es decir, “apropiada” o “correcta”, de acuerdo con los preceptos bíblicos que enseña el Levítico. Los alimentos que reúnen tales condiciones se conocen como kasher, aunque el nombre por el que en el extranjero se llama a este tipo de comida es el de kósher, que es su versión en yidis.

Aunque la gran mayoría de los restaurantes sirven comida kósher, existen abundantes lugares en los que se pueden degustar platos que no lo son e incluso en algunos supermercados es posible comprar alimentos prohibidos por el judaísmo, como el cerdo. Donde es obligatorio servir kósher es en los hoteles, por disposición legal.

El kósher complica un poco la vida cuando uno ofrece una comida o cena a sus amigos israelíes. Para empezar, no puede servir pescado sin escamas ni prácticamente ningún tipo de marisco. Tampoco animales con pezuña partida que rumien. Esto excluye al cerdo, por supuesto, pero también impide servir conejo o camello. La cosa no termina ahí. Están prohibidos también los caracoles, el cocodrilo y el loro, el perro, el ratón y el gato, aunque estos últimos no me preocupan demasiado.

Otra exigencia de la comida kósher es que los animales cuya carne va a ser consumida han de ser sacrificados siguiendo un cierto ritual, con un cuchillo afilado y sin defectos, por medio de un corte limpio en la garganta realizado por el shohet o matarife versado, normalmente un rabino. El animal debe ser totalmente desangrado y para ello, lo salan. Hay que reconocer que, por ello, pierde cierto sabor.

De todas las normas kósher, la más complicada para el anfitrión extranjero es, probablemente, la que impide mezclar carne con lácteos. Es una prohibición que tiene diversos grados de exigencia, pero que imposibilita servir en la misma comida, aunque sea en platos o en momentos diferentes, lácteos y carne de res o de ave. No excluye, sin embargo, huevos o pescado. Si se come primero carne, deben pasar varias horas hasta poder ingerir lácteos, por los posibles residuos que queden entre los dientes. A la inversa, si se toma primero leche, basta con lavarse la boca o ingerir un poco de pan para poder pasar a las carnes transcurrido un tiempo prudente. En las comunidades ortodoxas esta regla se lleva al extremo de tener vajillas y baterías de cocina separadas para ambas cosas. Pero basta una cantidad ínfima de lácteo para que el plato con carne deje de ser puro.

No hace mucho, Pilar y yo  preparamos con todo cariño una cena para varios amigos israelíes, todos ellos buenos conocedores de España. Como muestra de aprecio hacia nuestros invitados y de respeto hacia las costumbres locales, estudiamos cuidadosamente las normas culinarias y los preceptos judíos. Después de mucho ponderar menús, tras descartar bastantes platos, optamos por unos aperitivos sencillos ya envasados, un original ajo blanco de pistachos, pollo al curry (con leche de coco, que es vegetal) y una espuma de naranja sin gota alguna de crema. Al llegar los comensales, les explicamos con satisfacción no disimulada, que todo lo que iban a comer era kósher. Para nuestra sorpresa, uno de los más destacados, exclamó: “¡pues qué pena!”. Otro, ya lanzado, añadió, “pero, ¿no va a haber jamón serrano en casa de un español?”. Cuando ya mostrábamos una cara de haba muy elocuente, llegó la última convidada, que traía “su” postre: una espléndida tarta de queso.

La próxima vez creo que vamos a pedir la cena a un restaurante chino.

El muro de los consuelos

Jueves, Agosto 11th, 2011

CARTA DES DE TEL AVIV (ISRAEL)

Javier García de Viedma

El Muro de los Lamentos o de las Lamentaciones es uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad antigua de Jerusalén y está entre los lugares santos del judaísmo. En hebreo se le conoce como el Muro Occidental, porque son los únicos vestigios del muro de contención que circundaba la explanada del templo, el edificio más sagrado del judaísmo.

El lugar es de un magnetismo especial y resulta muy llamativa la mezcla de espiritualidad y tensión que se respira en sus inmediaciones. Cualquier hecho que altere su situación provoca verdaderos seísmos políticos, que pueden originar revueltas, manifestaciones y hasta guerras.

Como se sabe, durante siglos los israelitas no dispusieron de un templo fijo, sino que trasladaban consigo el Arca de la Alianza, que instalaban en una tienda nómada, la tienda de la reunión, también conocida como el tabernáculo. Fue, por tanto, un templo móvil, hasta que Salomón erigió el primer templo en este mismo sitio, en el siglo X a.C. Sin embargo, fue destruido por los babilonios en el año 586 a.C.

A su regreso del exilio babilónico, los israelitas reconstruyen el templo gracias a la magnanimidad de Ciro el Grande de Persia, y así, 70 años más tarde, en 516 a.C. termina la construcción del Segundo Templo, en el mismo lugar donde se alzaba el primero. Alrededor del año 19 a.C., Herodes el Grande acometió obras mayores en el Templo, ampliando la explanada sobre la que se erigía, por medio de un muro de contención hasta darle el imponente aspecto que tenía en tiempos de Cristo quien, entre otras cosas, fue acusado ante el Sanedrín de querer destruirlo. En el año 70 de nuestra era, las graves revueltas judías provocaron que las legiones del emperador Vespasiano arrasaran Jerusalén, destruyendo el Segundo Templo. El general Tito, quiso dejar en pie solamente el muro occidental como recuerdo de que Roma había vencido a los judíos.

Hoy quedan en pie unos 455 metros del muro occidental, si bien sólo son visibles 57. Le precede una amplia explanada hasta llegar a ese tramo al que acuden millones de personas, judíos en su mayoría, pero también gentiles. Todos los visitantes tienen la obligación de cubrirse la cabeza. Cada uno reza a su manera. Hay quien parece llorar apoyado contra las piedras milenarias. Muchos cabecean repetidamente mientras repiten oraciones de la Torá. Hay una costumbre muy bonita que consiste en introducir papelitos doblados o enrollados en los resquicios de la piedra, con rezos, peticiones o agradecimientos.

Sin embargo, no todo el mundo va a rezar. El pasado 4 de agosto, a las 5 de la mañana, un chico ortodoxo de 22 años hizo como que rezaba, pero, en realidad, escrutaba papelitos con oraciones. Entre los miles de mensajes había uno que le llamó la atención por su color. La curiosidad le pudo y al desenrollarlo con disimulo comprobó, asombrado, que se trataba de un cheque de 100.000 dólares girado a favor del “Santo Muro Occidental”. El muchacho volvió corriendo a casa y le mostró a su padre el “regalo” que había encontrado. Dado que el autor del cheque olvidó cruzarlo, cualquiera podría cobrarlo. El padre, un hombre recto y prudente, llamó a uno de los rabinos del Muro para contárselo. El rabino puso el grito en el cielo, avisó inmediatamente a la policía y condenó lo que consideró una profanación y un insulto al lugar sagrado.

El asunto está en manos de las autoridades, pero me parece que el muchacho tiene difícil cobrar el cheque, máxime cuando un amigo suyo (que también ha querido permanecer en el anonimato) ha declarado a la prensa que no era la primera vez que sacaba dinero a las piedras. Hace dos años ya se hizo con un pagaré de 600 dólares, de ahí que adquiriese la costumbre de asistir a muy temprana hora, a resguardo de curiosos.

Aunque para muchos sea el de los lamentos, hay quien se las arregla para que el muro sea fuente de consuelos.

Curiosidades sobre Israel

Martes, Agosto 9th, 2011

CARTA DES DE TEL AVIV (ISRAEL)

Javier García de Viedma

La extensión del país es similar a la de la Comunidad Valenciana.

En él viven siete millones de personas, de las cuales alrededor de un millón son árabes y otro millón de origen ruso.

Los idiomas oficiales son el hebreo y el árabe. El inglés es conocido y utilizado por gran parte de la población. Después del inglés el idioma no oficial más hablado es el ruso. En total, se hablan 33 lenguas en el país.

En Israel no existe el matrimonio civil. Uno sólo puede casarse por el rito judío y si desea hacerlo de otro modo debe hacerlo en el extranjero para que se le reconozca. Tampoco hay divorcio, a no ser que se lleve a cabo de acuerdo con las leyes religiosas judías.

Los ultraortodoxos representan el 27 por ciento de la población judía de Israel. Son casi un millón y medio de personas que no trabajan, sino que se dedican al estudio de la Torá a diario. Tampoco hacen el servicio militar y viven de las subvenciones del Estado.

Hay más de 200 millones de árboles en el territorio israelí. Una gran parte de ellos han sido producto de planes de forestación.

Israel tiene el mayor número de titulados universitarios por habitante del Planeta.

A pesar de su corta historia (63 años), cuenta con nueve premios Nobel. Más que España o todos los países árabes juntos (7).

Algunos inventos y descubrimientos israelíes: el tomate enano, la memoria USB, la depiladora eléctrica, el teclado virtual láser, el riego por goteo moderno o el calentador de agua solar.

Después de Estados Unidos y Canadá, es la nación con más empresas en el índice NASDAQ 100, que recoge los valores bursátiles de alta tecnología más importantes de la bolsa de Nueva York.

Los gigantes tecnológicos CISCO y Microsoft tan sólo tienen centros de Investigación y Desarrollo, fuera de los Estados Unidos, en Israel.

Gran parte del sistema operativo Windows NT fue desarrollado en el país. El sistema de mensajería electrónica AOL Messenger también fue creado en 1996 por cuatro jóvenes israelíes. El procesador Pentium, de INTEL, también vio la luz aquí.

Israel es el país del mundo que más ayuda económica ha obtenido de los Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial. Recibe todos los años unos 3.000 millones de dólares, la mayoría en forma de ayuda militar.

Con sus más de 250 F-16, la Fuerza Aérea israelí es la que tiene la mayor flota de esos aparatos fuera de los Estados Unidos.

En 1991, durante la segunda Guerra del Golfo, la Orquesta Filarmónica de Israel interpretó un concierto con todos los músicos protegidos por máscaras de gas, por miedo a la caída de misiles Scud cargados de armas químicas provenientes de Iraq.

Desde su independencia en 1948, Israel ha sostenido 12 guerras. Aproximadamente, una cada 5 años. La última fue a finales de 2008.

Esperemos que no me toque la próxima.

Añoranza de Menorca

Sábado, Agosto 6th, 2011

CARTA DES DE TEL AVIV (ISRAEL)

Javier García de Viedma

Cada año, hacia abril o mayo, no importa en qué lugar del mundo esté viviendo, empiezo a sentir nostalgia de Menorca. A partir de esas fechas, la isla empieza a venirme a la mente. Es algo que tengo comprobado regularmente en todos los lugares en los que he vivido.

Me ha ocurrido en el ajetreo de Madrid, pero también en un Kuwait más bien aburrido y abrasado por el sol. Al principio lo asocié a la primavera y sus alteraciones, hasta que me pasó en Santiago de Chile, donde el tiempo está invertido y el otoño despunta cuando en el norte es primavera. Después lo vine a corroborar en Manhattan, por esas fechas aún puede caer alguna nevada de las que llaman tardías.

Con el tiempo, he comprendido que forma parte de mi forma de ser y en el fondo, sé que me va a seguir pasando. Pudiera pensarse que el cuerpo acusa el cansancio del trabajo, anhela las vacaciones y teniendo en cuenta que vuelvo a la isla todos los años religiosamente, se produce una especie de efecto Pavlov. Algo así como la salivación que padecen algunos madrileños cuando reservan apartamento en Benidorm o a ciertos catalanes al recordar el último verano en Cambrils. Puede ser, aunque tengo mis dudas.

Me parece que es algo más. Son como ráfagas de nostalgia que le asaltan a uno en los momentos más inesperados, le arrastran y le dejan absorto, recordando, de pronto y sin saber por qué, la luz casi perfecta de la isla, evocando sus sonidos familiares, rememorando sabores que le acompañan desde hace mucho tiempo y sintiendo olores viejos que siempre terminan por llevarle a la infancia.

Hoy he sentido esa nostalgia punzante por los paisajes de mi niñez entre retama seca, pinos batidos por el viento y geranios contra muros de cal blanca. Aceite de oliva friendo en cocinas, sal en la boca al salir del mar, días enteros de playa, tortilla de patata y filete empanado. Tal vez la añoranza de Menorca no sea sino un afán por regresar a la infancia, una especie de desolación ante lo perdido que ya nunca volverá.

Y es que la infancia es un lugar del alma, algo así como la patria para los emigrantes. La perdimos para siempre, pero la conservamos en el recuerdo con la esperanza de poder regresar a lo que fuimos y ya no seremos más. Pero también es fuente de consuelo, porque nos hace recordar que hubo un tiempo en que no sabíamos mentir, porque éramos libres. Una época en la que fuimos buenos y nuestra mirada era transparente. En realidad, de niños éramos profundamente auténticos y sobre todo, felices. Sin saberlo y sin buscarlo, impúdicamente felices, como seres sin remordimiento, dudas o nostalgia. Como nunca volveremos a serlo.

Ya tengo ganas de llegar.

Menorca al servei del turisme o el turisme al servei de Menorca

Miércoles, Agosto 3rd, 2011

CARTA DESDE NEWCASTLE (ANGLATERRA)

Pau Obrador

Quan parlam de turisme a Menorca hi ha dos grups de persones. Les que creuen que els menorquins hauríem d’estar al servei de la indústria turística i les que creuen que el turisme hauria d’estar al servei de Menorca i els menorquins. No és cert que es desitgi “un turisme sense turistes” com deia Iñaki Gabilondo. Ningú discuteix la importància de ser hospitalaris sinó la distribució de beneficis i sacrificis que comporta.

En el primer grup hi militen Santiago Tadeo i Carlos Delgado. Per ells l’Illa és com a una gran platja verge destinada a la colonització turística. El progrés de l’Illa depèn de l’explotació ràpida d’aquests recursos així com de la nostra capacitat de servir la indústria dels viatgers, és a dir, de ser bons cambrers. Per fer-ho possible és necessari des-menorquinitzar l’Illa, és a dir treure-li el bagatge cultural, social i econòmic que no serveix al turisme. Els menorquins amb les nostres dèries som un fre al desenvolupament, un pal a les rodes a un capital que només busca illes verges -sense res- on poder-s’hi instal·lar sense condicions. No es van cansar de repetir-ho durant la campanya electoral: els menorquins no hem cuidat prou el turisme.

És des d’aquest punt de vista que hem d’entendre la negativa de Carlos Delgado a transferir les competències de promoció turística, una reivindicació històrica del menorquinisme. Si Menorca pogués decidir, l’Illa deixaria de ser una simple platja verge a disposició dels grans grups empresarials-la majoria amb seu fora de l’Illa- que Delgado representa. Tal com explicava JB Marquès en un article recent la transferència de les competències en promoció turística convertiria els menorquins en actors amb capacitat de decisió. No entenc però que JB Marquès demanés explicacions precisament al PSM. Tant des del govern com des de l’oposició, tant en els pactes de govern com en la redacció de l’Estatut, el PSM sempre ha demanat aquesta transferència. Una altra cosa és que el PSOE estigués disposat a complir les seves promeses.

És també des d’aquest punt de vista que hem d’entendre el pacte estratègic que proposa el nou govern del consell de Menorca, un pacte que no inclou ni als membres de l’oposició, ni als representants dels treballadors, ni als representants de la societat menorquina, ni els ecologistes, ni experts de cap mena. Aquest pacte no és un acte de sobirania sinó un exemple de servilisme. Enlloc de proposar a l’electorat una sèrie de mesures, el nou govern es limita a demanar als representants de les associacions empresarials que volen que es faci. El nou govern ni tan sols té la delicadesa de demanar l’opinió dels que en saben.

A Menorca hi ha un segon grup de persones entre les quals m’incloc que creuen que el turisme hauria d’estar al servei de Menorca i no a l’inrevés. Per aquest grup el progrés no es pot mesurar només en funció del número total de persones que ens visiten. Cal tenir en compte també els beneficis i sacrificis socials, ambientals i econòmics que comporta. El problema no és tant l’antipatia dels menorquins com el d’un model turístic força especulatiu i estacional que destrueix enlloc de crear valor. Un bon exemple és el tot inclòs. La solució no passa ni per servir millor el turisme ni per desmenorquinitzar-nos encara més -la menorquinitat és valor que ens dóna força, cohesió i singularitat en un món cada vegada més líquid-. La solució passa per articular un model turístic diferent. Si no qüestionam el model actual ens trobam amb la paradoxa que els aparcaments de les platges estan plens però tothom es queixa. I és que necessitam cada vegada més turistes per aconseguir un benefici decreixent.

És des d’aquest punt de vista que hem d’entendre el PTI, com un acte de sobirania, el  més important que ha fet mai Menorca. En augmentar la protecció del territori el PTI apostava per un model turístic més sostenible basat en el producte de qualitat enlloc de l’especulació urbanística. Es tractava d’aconseguir uns beneficis més alts amb unes taxes de creixement més moderades; un model turístic que no destruís ni la cultura ni el paisatge ni el teixit econòmic existent sinó que els hi donés valor. El PTI ha aconseguit un grau elevat de protecció i -molt important- de seguretat jurídica. Tanmateix la valorització del paisatge que tant agrada als turistes no ha anat acompanyada per unes polítiques més valentes en promoció i reconversió turística així com en la gestió de l’aeroport. Ai las i qui les gestionava aquestes competències?

A principis de juliol vaig assistir a un congrés de turisme a Cardiff. Un representant de visitwales.com ens va dir: “No feim res pel visitant que no sigui bo per la població local”. Va posar com exemple el Wales Millenium Centre, un dels centres culturals més importants del Regne Unit. EL 80% del menjar que si serveix és d’origen gal·lès. Mentrestant a Menorca encara hi ha hotels que no serveixen ni tan sols formatge de Menorca i restaurants que encara no saben que a Menorca també es fa vi.

Twitter: @pauobrador