La ignorancia militante puede destruir la democracia

CARTA DESDE OAK RIDGE, EEUU

Benjamín A. Carreras

La sociedades modernas siempre se preciaron de dar unas bases sólidas a la educación del ciudadano. Sin ese requisito es muy difícil que una sociedad democrática pueda funcionar. Desgraciadamente, en años recientes se ha visto un debilitamiento en muchos aspectos educativos de nuestra sociedad.

Un aspecto es la educación de los jóvenes. La preocupación por minimizar el “sufrimiento” a los niños ha hecho que se perdiera nivel en las enseñanzas medias. El dar demasiado masticado lo que los niños debieran aprender hace que no aprendan a masticar.

Concomitante con el debilitamiento educativo hay un desarrollo progresivo de la propagación de informaciones erróneas y falsas. En la ultima década hemos visto y estamos viendo el uso sistemático de algunos medios de comunicación para este fin, y para transformar lo que eran medios informativos en instrumentos de propaganda.

En un artículo reciente en el “New York Times”, Charles Simic anunciaba la llegada de la “Edad de la Ignorancia”. En este artículo sintetizaba los hechos básicos de que hemos sido testigos últimamente. Las afirmaciones más peregrinas que uno puede imaginar son creídas por una gran proporción de la población americana. Afirmaciones tales como que Obama es musulmán, y odia a los blancos, que en América se persigue a los cristianos, que el calentamiento global es falso y otras por el estilo.

Naturalmente, esta ignorancia no es una ignorancia aleatoria en que las “verdades” difundidas son de todo tipo. La lista de afirmaciones absurdas que se han aceptado responde a una agenda de propaganda muy clara. No es ignorancia pasiva, sino muy activa por parte de quienes la favorecen.

Hace solo pocos meses el que fue candidato republicano a la presidencia, Rick Santorum, tildaba al presidente Obama de snob por pretender que todos los americanos tuvieran la oportunidad de ir a la Universidad. El calificó a las Universidades como centros de adoctrinamiento.

Miembros de las llamadas élites intelectuales pueden ser a veces irritantes por su arrogancia, pero el tachar a toda la enseñanza universitaria de proceso de adoctrinamiento va más allá de lo que uno puede esperar de un aspirante a la presidencia de EEUU. Pero estas actitudes no se limitan al proceso electoral, esta actitudes son el resultado de un trabajo constante de algunos medios informativos.

En el último año, hemos sido testigos de los escándalos periodísticos en las sociedades presididas por el Sr. Murdoch. Curiosamente, nada se ha hablado de las organizaciones que tiene en los Estados Unidos. Los escándalos se han centrado en los métodos usados para conseguir información, pero nada se ha dicho tampoco de la propagación de informaciones equívocas o erróneas. Creo que esto último es tan importante o más que los métodos empleados, pero poco vamos a oír sobre ello. Hay demasiados intereses en mantener el sistema como está.

Lo que si hemos visto en las últimas semanas es el resultado de un estudio de la Universidad de Fairleigh Dickinson sobre cuán bien informados estaban sobre noticias tanto del país como internacionales los ciudadanos americanos dependiendo de que programa de noticias ellos seguían. El promedio ha acertado 1.8 preguntas de 4. Los que reciben la nota mas baja, 1.06 sobre 4, son los asiduos a Fox News, la cadena del Sr. Murdoch.

Uno puede pensar que una posible futura destrucción del estado democrático no sea a través de golpes de Estado o alguna forma de violencia. La ignorancia militante puede destruir toda democracia. Como decía Simic: “El ciudadano ideal de un estado corrupto como el que tenemos ahora es un idiota crédulo que es incapaz de distinguir entra la verdad y una sandez.” Desgraciadamente, en muchas de las sociedades democráticas del presente se esta fomentando ese tipo de ciudadano.

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