El arte que procede del mar

CARTA DESDE OAK RIDGE (EEUU)

Benjamín A. Carreras

5 de septiembre de 2012. Cuando niño, en mis veranos en la playa, una de las cosas que me encantaba hacer era explorar la playa de buena mañana después de una tormenta. Iba a buscar qué regalos me había traído el mar. Siempre se encontraba algo curioso e interesante. En aquella época no había ni botellas de plástico ni otros desperdicios que hemos producido recientemente y que tanto abundan por desgracia en las playas, por tanto no era basura lo que llegaba.

A veces llegaba madera. Pero normalmente era de restos de embarcación, pocas veces se veían troncos de árbol. La situación es muy diferente aquí.

En muchas zonas costeras de EEUU, la abundancia de árboles junto al mar hace que en caso de tormenta muchos de esos árboles enteros o a trozos acaben en el mar viajando millas y millas y acabando en alguna playa. En su viaje marino, pierden su corteza y todas las partes mas blandas, se podría decir que están pulimentados por las olas. Esto les da una textura y color muy característicos.

Estas maderas se acumulan en algunas playas, particularmente en la zona noreste de las islas de barrera de la costa Atlántica. Allí los pájaros construyen nidos y a muchos animales les sirve de refugio y abrigo. En esas playas también se encuentra las conchas llamadas alas de ángel, muy ligeras y frágiles y de gran belleza.

A esta madera que se acumula en las playas se la llama aquí “driftwood”, literalmente se puede traducir como madera a la deriva, y se usa en productos variados de artesanía y en esculturas. Yo he recogido a veces de esta madera para hacer alguna talla. Permite combinar la textura adquirida en el viaje marino con la que uno produce aplicando diferentes formas de pulimentarla, lo que le da una variedad de tonos muy particular.

Maderas como la de los olivos o de las encinas y robles tienen abundantes estructuras, formas naturales que a veces sugieren figuras, como si la naturaleza por su cuenta hubiera empezado una talla. Si esta madera pasa por el tratamiento marino aun se refuerzan estas formas naturales y la sugerencia de figuras en ellas emerge con más fuerza. Las formas y texturas dependen del tipo de madera y se pueden encontrar gran variedad de ellas.

Pero no solo se usa como base para talla. Hay otras formas de hacer estatuas de “driftwood”. Por ejemplo, Heather Jansch es conocida por sus esculturas de caballos. Ella usa trozos de “driftwood” y los combina para dar la forma deseada.

Pero no solo es en tallas y esculturas que esta madera se usa, hay toda una industria artesanal basada en ella y se construyen con ella toda clase de muebles y elementos de decoración.

En la isla de Jekyll, hay una larga playa llamada Driftwood beach. La razón de su nombre es la gran acumulación de “driftwood” que se encuentra en ella. Algunos de los troncos aislados en una playa parecen esculturas erigidas por la naturaleza. En la fotografía adjunta puede verse una zona de esta playa, en marea alta, cuando los troncos están tocando al mar. A la entrada de la playa hay un letrero que la califica como la quinta playa más romántica del mundo.

Yo ignoraba que hubiera una clasificación del nivel de romanticismo de las playas, pero parece que sí existe. Bueno, por lo que he podido comprobar hay más de una clasificación, y los resultados dependen de quienes son los clasificadores. Si he de escoger yo, me quedo con las playas de Menorca de aquellos años 50.

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