Archive for Abril, 2013

Más opinión y menos información

Martes, Abril 23rd, 2013

CARTA DESDE MADRID

Benjamín A. Carreras

El funcionamiento de una democracia depende en gran parte de la existencia de una prensa libre e independiente que informa a los ciudadanos. Evidentemente la independencia de la prensa es algo difícil de establecer, todos tenemos nuestras perspectivas y opiniones. Naturalmente los periodistas tienen las suyas y es lógico que influya lo que ellos escriben o narran. Solo cuando hay múltiples fuentes de información se puede esperar el conseguir información que tenga una base objetiva. Naturalmente eso presupone que los ciudadanos tienen también una formación básica que les permite analizar y juzgar información que reciben.

La independencia de los medios informativos cada vez está más en entredicho. En Estados Unidos hemos visto alguna de las grandes cadenas caer bajo la égida del Sr. Murdoch y transformarse en órganos partidistas. En España, hace aproximadamente un año, con la llegada del Partido Popular al poder vimos desmontar la cadena de televisión TV1 y sustituir profesionales del periodismo por miembros del partido. Eso son solo dos ejemplos, pero cada vez hay más descaro por parte de los políticos y de los intereses económicos en manipular la información.

Pero no es solo un problema de control por parte de los gobiernos de los sistemas de información. El problema tiene muchas más facetas que es importante entender. En esta dirección, hace unas semanas, el Pew Research Center en Estados Unidos sacó su informe anual sobre el estado de la prensa en el país.

Estos estudios del Pew Research Center son muy útiles y nos dan un perspectiva de cual es la situación de la prensa y cómo evoluciona. Este año analizaba la evolución de los informativos televisivos en los últimos cinco años y el panorama es desolador. El estudio indica que desde el año 2007 las grandes cadenas de noticias, CNN, Fox News y MSNBC han reducido dramáticamente los reportajes directos y los han ido sustituyendo por debates. Estos debates salen mucho más baratos, son más provocativos y en muchos casos carecen de base informativa.

El informe indica que en el caso de MSNBC, los comentarios y opiniones llenan el 85% del espacio dedicado a informar. En Fox News es el 55%, en este último caso eso no incluye los espacios dedicados puramente a opinión política sin pretensión de dar noticias. CNN se mantiene como el canal que da más reportajes en directo aunque también ha sufrido serias reducciones en los últimos años.

El motor detrás de estos cambios es la reducción en costes y el atraer a una mayor audiencia, lo que implica más anuncios y aumento de ganancias. Al final vemos que las motivaciones últimas parecen ser las mismas de siempre, más ganancias.

Los cambios informativos no son solo a nivel nacional. La información local también ha ido cambiando. Actualmente la información local se centra en tres temas: deportes, tráfico y el tiempo. La proporción dedicada a esos temas también se ha ido incrementando sustancialmente en lo últimos años. Mientras que la información sobre política y gobierno local se ha reducido en promedio a un 3% del tiempo total dedicado a noticias locales. Prácticamente se ha reducido a nada.

Naturalmente el tiempo y el trafico son informaciones necesarias para todos. Es importante para los ciudadanos el tener esta información. Pero el aumento en detalles e historias periféricas en estos asuntos van a costa de la información que es vital para el funcionamiento de una democracia: lo que está pasando en política y gobierno local.

Los deportes, bueno los deportes visto desde el sillón, ya es otra cuestión. Las pasiones deportivas van substituyendo a cualquier interés político. A todos los partidos les gusta que los ciudadanos se interesen por el deporte. Imagino que si el Sr. Marx viviera, a su famosa frase sobre la religión habría agregado otra, algo así como que los deportes son la marihuana del pueblo.

El “secuestro” para el control del presupuesto

Lunes, Abril 15th, 2013

CARTA DESDE OAK RIDGE, TENNESSEE (EEUU)

Benjamín A. Carreras

Uno de los atractivos de trabajar en Estados Unidos fue desde el principio la flexibilidad del sistema y la voluntad de diálogo. Esto se reflejaba también en la forma de trabajar de los políticos cuya finalidad iba dirigida a que lo más importante es hacer funcionar bien el país.

En el Congreso, siempre controlado por los dos grandes partidos con puntos de vista muy dispares, se llegaba con gran frecuencia a acuerdos entre ambos partidos. Evidentemente había las posturas públicas que cada partido tomaba antes y después de los acuerdos, pero en el momento clave eran capaces de encerrarse y pactar. En ambos partidos existía un grupo centrista de congresistas y senadores que podía trabajar juntos para mantener el país en marcha.

Esta actitud de los partidos ha ido cambiando en las dos últimas décadas. El partido Republicano se ha ido desplazando cada vez más a la derecha. Sobre todo en los últimos años, la aparición del grupo llamado Tea party dentro del mismo partido Republicano han radicalizado las posiciones de todo el partido. Incluso los políticos más centristas dentro del partido han ido tomando posiciones más extremas.

La serie de personajes histriónicos que se presentaron como candidatos a presidente dentro del partido Republicano en las últimas elecciones muestra claramente el cambio que ha habido en este partido en años recientes y su grado de polarización.

La consecuencia de estos cambios ha sido la imposibilidad de llegar a acuerdos sobre los presupuestos del Estado. A pesar de ser una de las misiones que anualmente tiene el Congreso, cada año se llegaba al limite de tiempo sin acuerdo. A consecuencia de esto se prorrogaba el presupuesto del año anterior en espera de acuerdo con todas las incertidumbres que eso representaba.

Mientras tanto, una reducción en los impuestos a lo niveles más altos introducido como medida temporal por George W. Bush ha expirado. Los republicanos quieren renovar esa bajada de impuestos mientras que los demócratas no. Esta discrepancia es otro obstáculo que impide progreso en las conversaciones sobre presupuestos.

Ya vimos durante el último periodo electoral que el candidato republicano, Mitt Romney, una persona con ingresos anuales de más de cien millones de dólares, había pagado de impuestos alrededor de un 13% de sus ingresos anuales, mientras un empleado de clase media viene a pagar un 25%. Ese es el estado de cosas que el partido Republicano lucha por mantener.

A la vez el déficit federal aumenta. Un gran parte se va en gastos de Defensa directos e indirectos relacionados con las guerras de Irak y Afganistán. Esto es una enorme sangría no solo de seres humanos sino también de dólares.

Esta incapacidad de negociar un acuerdo llegó a un punto crítico a fin del año pasado con el llamado abismo fiscal. La crisis se evitó momentáneamente, pero realmente solo se aplazó a marzo. Aquí hemos llegado y ahora viene el llamado secuestro.

El secuestro es parte de una ley sobre control de presupuestos que se aprobó en 2011 y que establece un límite en la deuda. El secuestro es un proceso automático de reducción del presupuesto que afecta a todas las ramas del gobierno federal. La razón de establecerlo fue para estimular al comité conjunto de reducción del déficit para llegar a un acuerdo sobre cómo recortar 1.5 trillones de dólares en un periodo de 10 años. Si el comité hubiera llegado a un acuerdo no habría secuestro, pero no ha sido así.

El secuestro introduce cortes sustanciales en Defensa pero también en capítulos sociales, enseñanza, investigación, etc. Las consecuencias de momento son imprevisibles y tendrán impacto en muchas familias de clase media, mientras las clases altas mantienen sus impuestos reducidos.

Quienes están en posiciones más vulnerables son los funcionarios o empleados de empresas subcontratadas por el Gobierno. Los primeros no perderán el empleo pero pueden ser enviados a sus casas cuando el dinero se acabe, naturalmente sin sueldo, así esta reducción efectiva de empleo no será visible en las cifras de desempleo. Los empleados a través de subcontratos perderán el trabajo cuando se agoten los fondos.

Así estamos contemplando como en España que los ricos se vuelven más ricos mientras el peso de los errores de los políticos se ceba en la mayoría de la población.