La política de austeridad

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Tengo la impresión de que ya no entiendo el castellano cuando se habla de política, bueno el castellano o cualquier otro idioma que creo entender. Te hablan de movilidad exterior cuando se refieren a la emigración forzosa de jóvenes en busca de trabajo. Hablan de aquel señor cuando se refieren a Bárcenas y otras mil cosas parecidas. Pero lo que más me confunde es cuando hablan de austeridad.

He tenido que consultar el diccionario de la Real  Academia para estar seguro que no era yo que me había liado, a mi edad uno a veces se confunde. Pero no, allí esta claro, austero implica sobrio, morigerado, sin excesos, llevar una vida sin lujos. Si quiero llevar una vida austera he de suprimir los lujos superfluos. Ese concepto me parece muy claro.

Entonces,  ¿que será una política austera? Imagino que será la que elimina los lujos superfluos. ¿Implica eso cortar fondos a Sanidad Pública o a la seguridad Social?, no ya que no es un lujo. ¿Implica cortar fondos en Educación y en Investigación?, no de nuevo, eso no son lujos. Todo eso son necesidades básicas de una sociedad y esenciales para su futuro.

¿Donde están pues los lujos? Yo creo que están los sueldos millonarios que cobran algunos directores de empresas, la abundancia de coches oficiales asignados a políticos de todos los niveles, los numerosos asesores que cobran y casi no trabajan, y los viajes sin limitaciones ni controles de los miembros del Congreso. No digamos ya el construir edificios enormes sin fines de uso necesario y claro, o aeropuertos sin aviones, y otros tantos gastos similares.

También podríamos incluir la corrupción, no en lujos, pero sí en excesos. Cada día hay más historias sobre casos de corrupción y a pesar de lo mucho que se habla no parece que haya ninguna iniciativa seria para cortar esos casos aumentando los castigos penales y lo peor aun no hay iniciativas para recuperar el dinero que se ha perdido a través de estas tramas.

Entonces me pregunto ¿por que llamamos política de austeridad a cortar los gastos necesarios y a la vez se mantienen esos lujos y esos excesos? Yo estoy a favor de una política de austeridad, pero de austeridad autentica, no de usar esta palabra para justificar cualquier medida económica injusta que afecte a la parte más vulnerable de la población.

Es curioso que estos políticos neoliberales tan a favor de la austeridad que parecen defender con gran energía la ideología y la moral cristianas,  vean limitada esa defensa a atacar el matrimonio homosexual y el aborto. No parece que ningún otro principio cristiano les preocupe. Pero yo creo que si leyeran la Biblia podrían encontrar alguna formula simple para desarrollar la política económica de forma más equilibrada y más justa.

Yo no soy economista,  pero hay una vieja historia que si me parece que vale la pena escuchar. Es la historia de José y el faraón. José, después de revelarle el contenido de su sueño al faraón, las siete vacas gordas seguidas de siete vacas flacas como la venida de siete años de abundancia y siete de escasez, le encargó a José de llevar la política económica. La política económica de José fue simple, almacenar grano los años de abundancia para poderlo repartir entre el pueblo los años de escasez.

En la actualidad no hablamos de vacas gordas y flacas, pero si de ciclos económicos que viene a ser lo mismo. Claro no se puede predecir cuanto duran los ciclos, pero si sabemos cuando estamos en la parte del ciclo de crecimiento  o de contracción. La economía  no es ahora la simple economía agrícola del antiguo Egipto, pero estoy seguro que siguiendo a José se pueden desarrollar medidas de ahorro cuando estamos en fase de crecimiento que permitan hacer inversiones cuando ciclo cambia de signo. La austeridad se aplica en la abundancia,  para tener recursos en la escasez. Eso para mi sería una política de austeridad bien entendida.

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