Archive for Abril, 2015

Las múltiples vidas

Martes, Abril 21st, 2015

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

A veces me pregunto cuantas vidas puedo llegar a tener. No, no me refiero al fenómeno de reencarnación, aunque estoy convencido que vidas anteriores a ésta he tenido, pero eso es difícil de probar. Me refiero en este periodo vital que me ha tocado, cuantas vidas distintas se pueden desarrollar.

La vida que uno tiene no es solo debida a uno mismo, en gran parte es debida al entorno en que nos movemos. Nuestros gustos y forma de actuar están muy afectados por ese entorno que nos moldea. Si cambiamos radicalmente de entorno, nuestra vida cambia.

Esos cambios de vida al cambiar el entorno es algo que he podido experimentar. Por mi trabajo, he frecuentado y pasado tiempo en una serie de ciudades con culturas muy dispares. En cada una me procuraba crear un entorno de forma que al regresar a ella me encontrara en ambiente familiar. En cada una acabé teniendo una vida que continua cada vez que me vuelvo  a sumergir en su ambiente.
Una ciudad que visitaba con frecuencia y pasaba temporadas es Kyoto, en Japón. Una ciudad muy interesante con un ambiente y cultura totalmente distintos a los que yo crecí.  Casi siempre iba al mismo hotel o apartamento dependiendo de la duración de mi estancia y acostumbraba a visitar siempre a los mismos bares y restaurantes.

El sushi siempre me ha gustado, y los bares de sushi son comunes en la ciudad. Al principio me costaba algo el pedir lo que quería, el japonés es complicado leerlo. Uno puede acostumbrarse a los dos silabarios, son unas decenas de símbolos solamente, pero los jeroglíficos o los aprendes de pequeño o es imposible.

Al principio lo más fácil era ir a los llamados bares mecánicos. La barra es elipsoidal y sobre hay tres niveles de cintas móviles, como la de las maletas en el aeropuerto pero en pequeño.  Detrás del mostrador van haciendo platitos con sushi y los ponen en la cinta y tu vas cogiendo los que te apetecen. Al final cuentan los platitos vacíos que tienes y te cobran. No hay problema de lenguaje.

benja

Durante el fin de semana, los paseo por el Higashiyama son muy agradables. La ladera está llena de templos Budistas y Shinto. Esos templos de madera construidos encajando las pieza y sin clavos son una maravilla de construcción. Los jardines extraordinariamente cuidados con sus árboles cuidadosamente recortados. Allí es donde decidí tomar lápiz y papel en vez de la cámara fotográfica. La paz que se respiraba se prestaba a sentarse y dibujar.

Ese ambiente de paz se respira en toda la ciudad. Los japoneses son extremadamente honestos. En una de mis primeras visitas fui a comer a un restaurante cercano al hotel. De vuelta a mi habitación, ya me preparaba para la noche cuando llaman a la puerta, era el camarero del restaurante. Venía a devolverme un dinero que me habían cobrado demás. Era solo el equivalente a unos pocos euros. No sé como pudo identificar donde me albergaba, supongo que era uno de los pocos gaijin (guiri en japonés) que estaba por allá. Una historia como esta no pasa en otro país.

Naturalmente tengo allí  mi grupo de amigos y colaboradores con los que aparte de trabajo, pasaba ratos de ocio. Todo un ambiente, toda una vida que volvía  a vivir una vez salía del avión y ponía los pies en la ciudad.

Así me pasa con otras varias ciudades. Boston por ejemplo, otro mundo distinto, allí en vez de bares de sushi lo que frecuento son los pubs irlandeses. En Boston durante el fin de semana, los paseos son junto al río Charles o alrededor de Harvard Square, en donde puedo visitar las maravillosas librerías de la zona. Es otro mundo totalmente distinto. Lo mismo podría ir contando de ciudades como Madison y Austin.

Naturalmente, también  en mi lista de vidas hay las que vivo en ciudades españolas como Mahón, Madrid y Barcelona. Ahora he vuelto a mi vida madrileña por unos meses, y como en todas esas otras ciudades, una vez aquí me parece como si nunca hubiese estado en otra parte, mis otras vidas son como un sueño.

Dos años de pato cojo

Lunes, Abril 20th, 2015

En Estados Unidos a quien está en sus últimos meses de un empleo se dice que es un lame duck, un pato cojo. Es una forma de indicar de que ha perdido autoridad moral sobre quienes le rodean ya que estos están más pendientes de quién será el próximo a ocupar el cargo. Esta es la situación ahora del presidente Obama, en 2016 se acaba su presidencia. Para un presidente la situación es ambivalente ya que por un lado pierde algo de autoridad moral pero por otro puede intentar hacer lo que antes no hizo por miedo a perder una elección.

El estar pendiente de la próxima elección es uno de los aspectos más negativos de la situación presente. Al día siguiente de una elección ya se están preparando para la próxima y para ello hay que mantener las fuentes de dinero para la propaganda electoral. Eso es una de las razones de la falta de efectividad del Congreso y del Senado. Después de las últimas elecciones del pasado noviembre ambas instituciones están controladas por los republicanos que no han parado de batallar todas las iniciativas de Obama. Por tanto, Obama no solo está de pato cojo, sino que tiene la legislatura en su contra.

boehner

LA PRINCIPAL BATALLA de los republicanos ha sido en intentar eliminar el llamado «Obamacare», la legislación de Obama que regula las prácticas de las compañías de seguros médicos y que ofrece estos seguros a precios asequibles a la mayoría. Según los republicanos eso es un impedimento para crear más empleo. Curiosamente este año pasado ha sido uno de los de mayor crecimiento de empleo. En este mes de febrero ya hay unos once millones de americanos que se han beneficiado de esta ley. Ciertamente los ataques republicanos a esta legislación seguirán en los próximos dos años.

A pesar de la situación de desventaja, Obama ha mostrado gran habilidad en tomar las iniciativas de gobierno desde que los republicanos ganaron las elecciones y no han sido capaces de controlar sus movimientos como creían que podrían hacer. Primero Obama sacó un decreto para normalizar la situación de los emigrantes sin papeles de los que hay varios millones en el país. El paso siguiente fue el de normalizar las relaciones con Cuba. En ambos casos los republicanos levantaron revuelo pero sin ser capaces de desarrollar hasta este momento un plan para alterar las iniciativas del presidente. El no aprobar los presupuestos del Estado es algo con que constantemente amenazan.

En el pasado reciente ya han creado situaciones en que el gobierno se ha visto obligado a cerrar por falta de presupuesto, pero en todos los casos esta táctica ha resultado contraproducente para el partido republicano. No es muy popular que el gobierno tenga que cerrar por la actitud del Congreso. Por tanto, aparte de amenazas no parece probable que los republicanos vuelvan a intentarlo, aunque abundarán los cortes presupuestarios.

John Boehner, republicano y presidente del Congreso, decidió hacer una jugada a Obama para frenar sus iniciativas y sin consultar al presidente invitó a Benjamín Netanyahu, presidente del gobierno israelí que está en campaña electoral, a dar un discurso en el pleno del Congreso. Con eso pretende frenar las iniciativas de normalización de relaciones con Irán.

LA JUGADA le ha salido bastante mal a John Boehner. Esta iniciativa en asuntos exteriores, terreno que no corresponde al Congreso sino al presidente, ha sido muy criticada. Los demócratas han anunciado que no asistirán a la correspondiente sesión. Criticas incluso han venido del Estado de Israel.

Las disputas siguen, desgraciadamente más que enfocadas a resolver asuntos a los ciudadanos de Estados Unidos, el enfoque del Congreso es en satisfacer a sus donantes y hacer propaganda electoral. Estos dos años, si todo sigue así seguirán siendo bastante improductivos por parte del Congreso y el Senado. Habrá que ver si el pato cojo puede seguir burlando a los gansos del Capitolio.

La primavera menorquina

Lunes, Abril 20th, 2015

Cartes des de Newcastle

Pau Obrador

Quan vius al nord d’Europa hi ha poques coses tan agraïdes com tornar a Menorca per primavera. Després de mesos instal·lats en la foscor, aterrar a Menorca és com una injecció d’energia, amb aquella llum Mediterrània i aquella verdor irlandesa, amb una temperatura gairebé perfecte i la tranquil·litat fràgil d’una illa que ja es prepara per un estiu frenètic. Aquest any Menorca m’ha rebut amb uns dies de primavera realment espectaculars que transmeten optimisme. Un optimisme que no només trobem al paisatge sinó també en la seva gent.

Després de tres anys de tenebres en què hem vist com ens trepitjaven la llengua, el país i la seva gent s’albira una nova primavera. Es nota en les cues per signar els avals de l’agrupació d’electors Ara Maó i en les gairebé 400 persones que van participar en les seves primàries. Es nota en els 200 menorquins que han caminant una vegada més de Maó a Alaior per dir al general que no som la seva tropa. Es nota en els joves menorquins organitzant saraus pel territori. Es nota en el compromís de tanta gent que no s’havia mullat mai. Tanta energia no pot acabar malament mai.

És difícil de saber què passarà el 24 de maig. Aquesta vegada les enquestes ho tenen francament difícil. Les variables són moltes i el panorama és molt canviant. La meva esperança és que el PP ho perdi tot. Crec que és possible i fins i tot probable. I és que la primavera s’encomana. És com virus que es contagia entre la gent sana quan l’aire és net.

Ja farem les anàlisis que facin falta el dia 25 de maig. Ara toca gaudir de la primavera, posar un somriure davant tanta tenebra, dipositar la nostra confiança en els que se la mereixen i és clar arromangar-se per fer-ho possible.

I és precisament perquè la primavera s’encomana que la única manera que tenen de combatre-la és amb el desànim. Han provat d’acabar amb la nostra il·lusió de totes les maneres possibles. Primer ho van intentar amb frases gastades, que si la inseguretat jurídica, que sí el no a tot. Quina manca d’imaginació! Després va venir el trist «i tu més». Que malament que sona quan els que ho diuen estan empastifats fins les celles amb sobres de Gürtel! El tercer mètode i el més perillós és el «cridau, cridau ben fort que no us farem cas». És una estratègia militar que busca l’esgotament de l’enemic. Mai tanta gent havia sortit al carrer i mai un govern havia escoltat tan poc. Són molts els que han quedat esgotats amb tanta pancarta i assemblea.

A Menorca la primavera té nom de dona. De ben segur que els noms seran diferents per cadascú. Cap problema. Amb permís d’en Nel, d’en Miquel i d’en Llorenç, el meu canvi es diu Conxa, Laia i Maite. No sóc objectiu amb aquesta llista. Elles em tenen el cor robat. Són amigues i germanes a qui conec i amb qui confii. A Menorca no només cal canviar de cares, cal també canviar de gènere. Perquè n’esteim farts de tanta testosterona, de tanta agressivitat amb el territori que l’únic que busca és desvirgar-ho tot. Som una illa que avança en femení i retrocedeix en masculí. El PTI el va fer una dona.

Encara queda molta feina per fer. Hi ha revolts perillosos, dubtes legítims, massa deures pendents, hipoteques sense pagar. El més perillós de tot tanmateix és la nostra desconfiança amb les nostres possibilitats. Som on som, podríem haver fet les coses diferents, fins i tot millor. Ara bé la primavera menorquina és a tocar i no tindria cap sentit boicotejar-la. Del que es tracta és de fer-la possible cadascú amb el seu granet d’arena, des de llocs diferent si cal. Es tracta de sumar persones i sensibilitats no de combinar sopes de lletres. El tren de la primavera està a punt de passar per Menorca. Donem-li la benvinguda.

Twitter: @pauobrador

Viva el progreso

Martes, Abril 7th, 2015

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

El otro día, buscando información estadística, encontré unos datos compilados por Huberman y Minns sobre la evolución del promedio de horas de trabajo en diferentes países. Los datos se remontan a 1870 y muestran una reducción significativa en el numero de horas que dedicamos al trabajo. He reproducido aquí los datos para España.

Horas a la semana dedicadas al trabajo en España entre 1870 y el año 2000

Horas a la semana dedicadas al trabajo en España entre 1870 y el año 2000

Como se puede ver en el gráfico, el promedio de horas trabajadas a la semana ha pasado de 57 en 1870 a 35 en el año 2000. Una reducción de 22 horas a la semana. No está mal. Ciertamente puede ser una indicación de la mejora en la calidad de vida. A mi no me ha tocado ver los años más duros de trabajo, cuando yo era niño en Menorca la media ya había bajado a unas 40 horas.

En aquella época, final de los 40 y años 50, la media de horas de trabajo estaba en las 40 horas a la semana. Se trabajaba normalmente los sábados. Una mejora fue lo que se llamaba semana inglesa en que los sábados se trabajaba solo hasta las 2 de la tarde. El tiempo dedicado al ocio ya se había incrementado y había muchas oportunidades para ello.

Recuerdo que casi cada día antes de cenar la familia iba a dar pasear. Era casi una ceremonia, ya que el recorrido solía ser el mismo: la Explanada, el carrer de ses Moreres, la costa de sa Plaça,  el Carrer Nou, y S’Arravaleta.  Siempre encontrábamos gente conocida y mis padres se paraban para charlar un rato. De muy niño esto me aburría soberanamente ya que el recorrido con las paradas podía durar casi hora y media. Ya de mayor salía por mi cuenta con los amigos, pero el recorrido era esencialmente el mismo.

Había días especiales dedicados al teatro o a la música. Aparte de las obras de teatro en el Teatro Principal, de cuando en cuando había ópera o zarzuela, lo que era algo muy especial. También iba a los conciertos regulares del cuarteto de cuerda del Ateneo dirigido por el Sr. Cardona Mercadal, nuestro querido y admirado profesor de Ciencias en el Instituto, y en el que mi abuelo, Avelino Verdaguer, tocaba la viola.

Los fines de semana o los veranos en Son Rotger, cuando toda la familia se reunía con los abuelos, teníamos largas veladas que se pasaban hablando y contando historias. A mí me fascinaban las historias de la familia que se explicaban en aquellas veladas, algunas que no eran para los oídos de niños. Entonces había que disimular, fingir que jugaba entretenido. Si me veían escuchar ya se oía la voz de la abuela diciendo «hi ha roba estesa!». También se escuchaba música en un viejo gramófono al que había que darle cuerda, algo que me divertía hacer,  y con los antiguos discos de 45 revoluciones.

La guerra era un tópico común de las conversaciones en mis primeros años. Aún era algo reciente que había marcado a todos los que la sufrieron. Había historias tristes, pero también las había alegres. Lo que confirma que el hombre puede encontrar sus momentos de felicidad incluso en las situaciones más adversas.

Estos momento familiares los recuerdo con mucho cariño. Ahora al estar las familias dispersas ya no existe esa unidad familiar que caracterizaba aquella época. Ni parece que existan esos momentos de paz y tranquilidad que nos reunían a todos y en que se compartían esas historias de la vida.

¿En que se invierten ahora las horas de ocio? Por casualidad me he cruzado con otra estadística, la del promedio de horas que en cada país las personas pasan mirando la televisión. En España los datos del 2013 indican que en promedio las personas dedican 28 horas y media a la semana a mirar la televisión. Más que el tiempo ganando en el trabajo en lo 130 años.

¿Es ese el progreso? Ganar 22 horas de ocio y dedicar 28 a la llamada caja tonta.  Claro que la caja no es tonta, la caja nos hace tontos y el progreso ha sido pues dedicar más horas a volvernos más tontos. ¡Viva el progreso!