El gran espectáculo

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

En una democracia cada país tiene el gobierno que se merece. Esto es bastante triste cuando uno piensa en alguno de los gobiernos que hemos tenido tanto en España como en EEUU en las últimas décadas. Así que para mí ha sido reconfortante ver en España la movilización y la involucración de tantos ciudadanos en este año electoral.

En el punto en que estamos, para mí, la ideología de quien gobierna es casi secundaria. Para mí, la gran prioridad es conseguir gobiernos competentes y honestos. Cuando lleguemos a esto, nos podemos preocupar de la ideología. La decadencia a la mediocridad y a la corrupción son mortales para una democracia.

El tener ante los ojos ese proceso de decadencia. El ver como un sector de la ciudadanía sufre las consecuencias de esta decadencia y de sus errores es duro. El leer las noticias cada día puede ser una experiencia frustrante y dolorosa. Por eso es importante de cuando en cuando dar un paso atrás, olvidarse de las consecuencias de lo que pasa y contemplarlo como un espectáculo.

Ciertamente con las elecciones las pasadas semanas hemos tenido bastante espectáculo. Primero han sido los discursos del presidente del gobierno que con su habilidad oratoria y a pesar de las chuletas, nos ha regalado con múltiples frases, como la de que: «El deporte es muy bueno, tanto para quien lo practica como para el que no lo practica». A veces se le critica por no saber hablar inglés, pero es que el pobre tiene aun dificultades con el castellano.

Claro que el jovencito jefe de la oposición, después de equivocarse al apretar el botón de voto y votar con el PP en la modificación de la ley de aborto, nos ha regalado una campaña electoral de besos como nadie. Si los besos contaran como votos, indudablemente ganaba.

ALBERTO RIVERA nos ha iluminado con una nueva teoría biológica de la democracia, solo los que han nacido en democracia son realmente demócratas. Los que lucharon por establecer la democracia, esos no saben realmente lo que es. La IU de Madrid nos ha dado escenas que ni los hermanos Marx, me refiero a los cómicos, no al otro. Al final ya ni sabía quien era el candidato en Madrid o si tenían candidato. Encima se ponen el nombre de izquierda unida. Sería mejor que cambiaran a IAO, izquierda a ostias.

En Madrid también hemos tenido a la Esperanza Aguirre. Este ya es un caso aparte. En su caso, me es imposible separarme lo suficiente para disfrutar del espectáculo. Prefiero no mirar.

La palma probablemente se la ha llevado el PP de Valencia, entre las cuentas de la Rita y la grabaciones del Rus el espectáculo ha sido completo. Yo esperaba que los corruptos al menos tuvieran un cierto estilo. Que las cosas se pactaran con una sonrisa o un guiño. Ya que se roba, hacerlo con elegancia. Pero no, las conversaciones son más bien un guión para una película de la mafia.

Evidentemente entre los políticos que se presentaban, algunos lo han hecho con seriedad y dignidad. Por ejemplo, en Madrid, Cifuentes, Gabilondo y Carmena, por citar solo a tres, han dado ejemplo de cómo comportarse, por eso han tenido menos visibilidad que los otros.

Con todas las historias de estos días podríamos pensar: eso solo pasa en España, pero no. Mientras el espectáculo electoral se desarrollaba aquí, en EEUU también hemos tenido historias de comedia barata.

Creo que en las últimas semanas la mejor historieta ha tenido lugar en Texas. El ejército estadounidense estaba llevando a cabo unas maniobras en unos cuarteles cercanos a la frontera de Texas. Entonces el gobernador de Texas, Greg Abbot, movilizó la Guardia Nacional para que vigilaran las maniobras, según él y otros muchos miembros del partido republicano «Obama está preparando la invasión de Texas».

¿Quien se lleva el primer premio desde el punto de vista del espectáculo dado? Es difícil decidir, la competición es muy fuerte. Pero lo que sí me gustaría saber es: ¿Cómo se pueden acumular tantos inútiles en los puestos más altos de la política?

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