Archive for noviembre, 2015

Horror no, horrores

lunes, noviembre 30th, 2015

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Hace un par de semanas vivimos el horror de los salvajes ataques terroristas en París. Los medios nos han mostrado fotos y películas de unos momentos terribles para muchos parisinos. Estos ataques, como los anteriores que ha habido, nos llenan de horror y confusión.

¿Quién puede ser capaz de cometer tales atrocidades? ¿Como se puede usar el nombre de Dios para justificarlos?

Todos nos sentimos mal al seguir estas noticias. Usamos todos los medios para solidarizarnos con las víctimas y sus familias y adoptamos la postura de que esos ataques terroristas no nos atemorizaran y seguiremos defendiendo los valores democráticos en los que creemos.

En el Facebook y como medida de solidaridad muchas personas usaron la bandera francesa en su foto de su perfil. Estaba yo en el proceso de hacerlo, cuando de pronto paré y me sentí invadido de una sensación de vergüenza. Si, vergüenza, no porque creyera que estuviera mal el solidarizarse con las víctimas del atentado, sino porque recordé los muertos en el Mediterráneo.

A principio de agosto, un informe de la Organización Internacional para Migraciones nos decía que el número de muertes en el Mediterráneo había llegado a los 2.000, cuando en el mismo periodo el año pasado eran 1.674 personas muertas. El total en 2014 fueron 3.279 personas muertas al intenta cruzar el Mare Nostrum.

benjami

Estas personas murieron intentando llegar al umbral de entrada de nuestro mundo occidental para participar en nuestra ventajosa forma de vida. Estas personas mueren cada día porque nosotros no abrimos la puerta para dejarlos pasar y, más importante, no ayudamos a sus países de origen a aliviar a su situación. Nuestros gobiernos democráticos, por tanto gobiernos de los que somos responsables, no han hecho prácticamente nada para aliviar la situación.

Tampoco ha habido masivas muestras de solidaridad ni con las víctimas ni sus familiares. ¿Por qué esa diferencia con lo que pasó en París? Será por que las víctimas de París eran de los nuestros y en cambio los del Mediterráneo son de los otros. Sabemos que lo que pasó en París nos puede pasar a cualquiera de nosotros en cualquier parte de nuestro mundo. Eso lo sabemos muy claramente y también sabemos muy bien que lo del Mediterráneo no nos va a pasar. ¿Es esa nuestra motivación de actuar como actuamos? Esta pregunta me la hago a mi mismo y al hacerlo siento vergüenza.

Esa vergüenza es la que me impedía poner la bandera francesa en mi perfil de Facebook.

El director de la Organización Internacional para Migraciones decía: «Es inaceptable que en el siglo XXI la gente que huye de las guerras, de las persecuciones o la pobreza deba soportar estas terribles experiencias en sus propios países, por no hablar de durante el viaje, para después morir a las puestas de Europa».

Son horrores continuos para quienes tratan de emigrar o de huir de las guerras. ¿Qué se preguntaran quienes sobreviven esas odiseas?, no será algo como lo que nosotros nos preguntamos de los terroristas: ¿Quién puede ser capaz de cometer tales atrocidades? La respuesta es que todos los europeos tenemos una responsabilidad colectiva en esas muertes.

Ahora Francia y otros países occidentales bombardean ciudades de Siria como respuesta a los atentados. No parece la manera más precisa de atacar a los terroristas. Con bombardeos matamos a civiles que son víctimas de esos mismos terroristas. Mientras, las muertes en el Mediterráneo siguen sin que los gobiernos se movilicen. Esa doble actitud lo que hace es aumentar las víctimas y crear más terroristas.

Estas personas mueren cada día porque nosotros no abrimos la puerta para dejarlos pasar y, más importante, no ayudamos a sus países de origen a aliviar a su situación.

Eso de arrancar una hoja de calendario tiene su morbo.

Estados Unidos y España

lunes, noviembre 16th, 2015

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Vivir en dos países tan distintos como España y Estados Unidos ayuda a percibir las diferencias culturales y sociales entre países, aunque muchas veces es difícil transmitir de forma cuantitativa estas diferencias. Pero en las últimas semanas han aparecido algunas valoraciones que permiten hacer un análisis de algunas de las diferencias aunque sea superficial.

Al moverme en un ambiente universitario me permite ver las diferencias entre las universidades de ambos países. Las diferencias son grandes y por desgracia no a favor de España. Aquí sí se puede usar una valoración cuantitativa. En el ranking de las universidades, universidades de Estados Unidos e Inglaterra están a la cabeza. Para encontrar una universidad española hemos de bajar al puesto 166 en donde aparece la Pompeu Fabra. La Universidad de Barcelona, la segunda española en el ranking,  ya está por debajo del puesto 200.

benjamin

No se cuán exacto es ese ranking, pero viendo las cosas desde dentro no me sorprende. La universidad española pasó por tiempos muy difíciles durante la dictadura. En la transición hubo un periodo de esperanza. Las cosas mejoraron rápidamente y la mejora se notó fuertemente en la universidad.  Las personas encargadas de llevarlas cuestiones universitarias en el Gobierno de Felipe González eran personas que conocían profundamente la universidad y dieron grandes pasos en su mejora. Pero poco a poco políticos profesionales, o sea sin profesión conocida, se hicieron cargo de las mejoras universitarias y todo volvió a decaer. Los cortes de presupuestos en estos últimos años han agravado la situación, pero no es la única causa de los problemas de la universidad española.

La enseñanza media no prepara adecuadamente a los jóvenes para la universidad, los prepara para pasar exámenes y con la forma que se tiene de valorar a los profesores la universidad se convierte en una fabrica de títulos. Los alumnos buscan el aprobar, no el conocimiento. Eso no es como una universidad debe entenderse.

Por otra parte el sistema de selección de profesorado, los reinos de taifas en la universidad y las endogamias no ayudan en absoluto. Habría que conseguir que a todos los niveles de la universidad el objetivo fuera atraer a los mejores profesionales a las cátedras, eso pasa en Estados Unidos, pero no en España. Estos aspectos no se pueden mejorar con decretos ley, hace falta un cambio profundo de la cultura en la universidad.

Pero en otros aspectos España está bastante cerca de Estados Unidos… por desgracia. Así en el último informe de la OCDE sobre justicia social, de 40 naciones evaluadas,  España ha bajado al puesto 30 cerca de Estados Unidos que ocupa el puesto 27. Una triste situación para ambos países. De los distintos aspectos evaluados en este informe, la separación es máxima en política económicas, cosa que no debe sorprendernos, Estados Unidos ocupa el puesto 18 y España el 35. En cuanto a políticas ecológicas, España a pesar del bajón dado aun adelanta a Estados Unidos teniendo los puestos 29 y 37 respectivamente.

Otro informe reciente ha sido sobre la desigualdad en diferentes países. Una medida que se ha usado es el cociente entre la paga de los directivos de las empresas y la de los empleados medios. En este estudio Estados Unidos va claramente a la cabeza con un cociente de 354, pero España no esta muy lejos, en el cuarto puesto con un cociente de 127.  En este aspecto España va avanzado, o retrocediendo depende de cómo se mire, y se sitúa muy cerca de Estados Unidos en desigualdad de paga.

Es triste ver ese proceso en que ambos países parecen que convergen en lo malo y divergen en lo bueno. Aunque estas medidas no siempre son muy exactas, al menos nos dan una valoración relativa de cómo marchan las cosas. Mirando a unas elecciones que se acercan, en vez de oír tanto sobre nacionalismos, seria bueno saber que nos ofrecen los diferentes partidos para parar o incluso dar marcha atrás en estos procesos.

Calentamiento global

martes, noviembre 10th, 2015

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Cuando ponemos nuestra atención en el problema de cambio de clima, tenemos que tener en cuenta las diferencias entre las escalas temporales del tiempo meteorológico y del clima. El tiempo meteorológico evoluciona de minutos a meses, por el contrario el cambio climático se tiene que observar en tiempos que van de décadas a siglos.

La evidencia del cambio climático está basada mayormente en tres tipos de medidas: la temperatura media de la tierra, la disminución del área helada en el Ártico y Antártica y la subida del nivel del mar. Esas tres medidas apuntan claramente en la misma dirección: desde la mitad del siglo pasado la temperatura media de la Tierra sube, el área helada disminuye y el nivel del mar aumenta.

Estamos frente a un cambio de clima que está sucediendo muy rápido, más rápido que nunca anteriormente. La rapidez del cambio implica que las especies animales y vegetales no son capaces de adaptarse a él y por tanto puede llevar a una catástrofe global.

Evolución de la población y del cambio de la temperatura media de la Tierra en los dos últimos siglos, hay clara correlación entre ambas.

Evolución de la población y del cambio de la temperatura media de la Tierra en los dos últimos siglos, hay clara correlación entre ambas.

Las estadísticas muestran que de los científicos trabajando en este campo hay un 97% que creen que el cambio climático es real. Pero hay grandes intereses económicos en contra de aceptar el cambio, así que se montan argumentos para negarlo desde los que tienen una ligera base científica a los más ridículos.

Hace poco se ha sabido que la compañía Exxon Mobil, la mayor compañía de petróleo y gas, desde 1978 tenía información por sus científicos del impacto negativo al clima de los combustibles fósiles y que ocultó esta información. Además la compañía ha ido patrocinando informes negativos sobre el cambio climático. Según Greenpeace invirtió $30 millones en esas actividades. En EEUU, los políticos republicanos, fieles a las grandes compañías por intereses económicos, son los que combaten con más saña y argumentos más ridículos la idea de cambio climático.

¿Cuál es la causa de ese rápido cambio? Todo parece indicar que es el aumento sin control de la población humana y del consumo desenfrenado asociado. Para evitar una catástrofe global hay que reducir el crecimiento de ambos.

A corto plazo tenemos que presionar a los líderes mundiales en la próxima cumbre de París para que lleguen a acuerdos efectivos sobre el control de emanaciones.

Nosotros tenemos que reducir el consumo, conservar energía, plantar árboles y llevar una dieta cárnica más moderada.

Tenemos que cambiar políticas recientes que han atacado el desarrollo de las energías renovables, política que carece de sentido y que es mala para el medio ambiente y la economía española.

A más largo plazo hay que educar y concienciar sobre la necesidad de mantener e incluso reducir algo la población mundial. También hay que trabajar para que cambie el sistema económico mundial que está basado en un crecimiento continuo y sin sentido.

El lenguaje y el gobierno

martes, noviembre 3rd, 2015

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Parece que cada día hay nuevas historias de corrupción en los órganos de gobierno y emergen toda clase de conversaciones entre los que participan en esos enredos ya sea por teléfono o por correo electrónico. Uno se llega a preguntar si hay algo sano en toda la estructura gubernamental.

De todas formas y aparte de los escándalos en si, lo que más ofende es el tono de las conversaciones y el estilo de los que participan en estas tramas. Si quieren robar al menos podrían hacerlo con mejor estilo. Si estas conversaciones tienen ese tono y este ambiente uno se imagina que será el estilo de toda una forma de gobierno.

El tono se mantiene en las intervenciones en el Congreso, en donde solo parece que intenten insultarse unos a otros. Las preguntas y respuestas en ese organismo deberían considerarse que son preguntas de los ciudadanos y respuestas a los ciudadanos. No son sesiones para insultarse mutuamente los miembros de los distintos partidos. Estas sesiones muestran una falta de sentido de responsabilidad de quienes participan.

Estamos en una situación en que el problema más importante no está en la ideología de quien gobierna, sino más bien en su competencia profesional, su honradez y su seriedad en las tareas de gobierno.

Uno puede preguntarse si siempre se han llevado así los negocios del gobierno, si esta forma de trabajar ha sido común a todas las épocas. Precisamente en estas últimas semanas ha aparecido lo que puede ser el registro más antiguo de un funcionario de gobierno. Se trata de un funcionario del gobierno del faraón Khufu de la cuarta dinastía, faraón que es más generalmente conocido por la versión griega de su nombre, Keops. Khufu gobernó Egipto hace unos 4.600 años y es el responsable de la construcción de una de las más famosas pirámides.

Hace unos años y en una remota parte del desierto egipcio cerca del mar Rojo pero alejado de cualquier centro urbano, se encontraron una serie de cuevas conteniendo artefactos de todo tipo. Pero fue en el año 2013 que el arqueólogo Pierre Tallet encontró en estas cuevas una serie de papiros que son probablemente los manuscritos más antiguos que se conocen. Ha sido más recientemente que la traducción de estos manuscritos se ha hecho pública. Estos papiros han sido calificados por algunos expertos como el mayor descubrimiento en Egipto en el sigloXXI. Pero como aun nos falta bastante que recorrer de este siglo, yo tengo la esperanza de que aun haya muchos y mejores descubrimientos.

Entre los papiros encontrados está el diario de un oficial de Khufu, Merer, que dos veces al día escribía sus actividades al frente de un grupo de unos 200 hombres que estaban viajando por Egipto para cubrir una serie de tareas en la construcción de la pirámide de Khufu. Cuenta por ejemplo que en su viaje por el Nilo pararon en la ciudad de Tura en donde había unos famosos yacimientos de caliza. Allí cargaron la barca de piedra caliza y la llevaron a Giza, en donde se construía la pirámide. Esa piedra caliza se usó como recubrimiento final de la pirámide.

Esos documentos dan una visión única de cómo fueron algunas de las fases de la construcción de la pirámide que duró unos 40 años y de los detalles del trabajo involucrado en la construcción. También muestra a un escrupuloso y correcto funcionario, Merer, llevando a cabo la misión que se le encomendó. Competente y atento a sus obligaciones, su lenguaje y su meticulosidad son un buen ejemplo de cómo debe actuar un funcionario público.

Mirando a las elecciones del próximo diciembre y por mi parte teniendo claro a quién no votar, aún estoy en la búsqueda de a quién votar. Con Merer creí haber encontrado un buen candidato, pero me temo que no se presentará a las elecciones.