Archive for diciembre, 2015

Democracia

lunes, diciembre 28th, 2015

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Después de unas elecciones como las del pasado día 20, se suele decir que han sido un ejemplo de democracia. Yo sería más prudente y diría que son un ejemplo del camino a seguir para conseguir una democracia. La democracia no es algo que un país tenga por tener elecciones, es más bien una meta a conseguir. Es muy difícil tener una auténtica democracia, pero si hay que trabajar de continuo para conseguir llegar a esta meta.

Si unas elecciones demuestran que un país está en el buen camino, como se percibe por una votación a nivel bastante alto de votantes, con orden y sin altercados, también muestran lo que falta para llegar a la meta democrática.

Protesta por las restricciones de voto a los residentes en el extranjero

Protesta por las restricciones de voto a los residentes en el extranjero

La manera con que los partidos políticos elaboran sus listas y eligen sus líderes ya muestra unas ciertas deficiencias y un afán de control por quienes están en la cumbre. Pero eso es algo que antecede a las elecciones en sí.

Lo que las elecciones han mostrado es que la representatividad de los que ocupan los escaños varía mucho de partido a partido. Para los dos partidos de la alternancia, los escaños les salen más baratos en numero de votos que a los otros partidos. El caso más escandaloso es el de Izquierda Unida que ha conseguido solo dos escaños en estas elecciones y si los escaños fueran proporcionales al número de votantes habría conseguido 13. Eso tiene que ser bastante frustrante para los votantes de ese partido. Cada escaño de IU tiene ocho veces más votantes que los escaños del PP.Ç

Lo de que cada persona un voto está bien, pero también cada voto debería tener el mismo peso en la repartición de representantes en el Congreso, si no lo de que cada persona un voto es una falacia.
Pero es que lo de que cada persona un voto tampoco funciona, ya que muchos de nosotros no hemos podido votar en estas elecciones. La reforma que se hizo en 2011 sobre el voto de los españoles residentes en el extranjero  ha conseguido dejarnos sin voto a la mayoría de los que estamos fuera del país. A pesar de estar registrado en el consulado desde hace más de 30 años y haber podido votar en elecciones anteriores este año no he conseguido la papeleta para votar.

La reforma de 2011 por el gobierno del PSOE con un acuerdo con el PP se hizo con la intención de evitar el fraude electoral. Como muchas de las acciones de los gobiernos de España contra del fraude, lo que se hace es poner muchas restricciones a los ciudadanos normales, mientras no se toma ninguna medida contra los que realmente organizan esos fraudes. Se castiga al inocente y se deja en libertad al culpable.

Según el Instituto Nacional de Estadística el numero de españoles residentes en el extranjero en enero de 2015 era 2,18 millones, o sea cerca de un 5 por ciento de la población española. Esto es una fracción de población nada despreciable y en elecciones como las últimas podría tener su peso en los resultados finales.

Aún no he visto los resultados de la votación de no residentes en estas últimas elecciones, pero en las anteriores y gracias a la reforma de 2011 la participación de votantes en el extranjero fue solo el 4,9 por ciento cuando en las elecciones de 2008 había sido el 31,8 por ciento. O sea que fuimos muy pocos los que conseguimos votar en las anteriores, veremos cuántos han sido esta vez.

Gran parte de la población española que vive en el extranjero  son personas, muchas de ellas jóvenes, que se han visto obligadas a emigrar por falta de trabajo. No hace falta hacer encuestas muy detalladas para saber que los votos de estas personas no van a ser para los partidos que hasta ahora han controlado el gobierno y que en muchos casos son responsables de la emigración forzada. Por tanto, estos partidos no estarán muy interesados en cambiar esas normas.

El Sr. Zapatero ha ido a Venezuela para asegurarse que las últimas elecciones en aquel país se realizaran de forma correcta. Me parece muy bien que lo hiciera, de Maduro no se puede fiar nadie. Pero también le agradecería que se preocupara de las normas implantadas bajo su gobierno que restringe la posibilidad de voto a una fracción de la población española.

Feliz Navidad o felices fiestas

lunes, diciembre 14th, 2015

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Los humanos somos capaces de pelearnos por cualquier cosa. Cuando no hay motivos reales somos capaces de inventarnos cualquier motivo. Ahora se aproxima la Navidad y en Estados Unidos ya hace semanas que ha empezado la llamada anual «guerra contra la Navidad». Ese es el nombre que han dado los medios ultraconservadores a ciertos cambios de costumbres en torno a la Navidad y que refleja la habitual manía persecutoria de esos grupos.

La cosa empezó con la forma de felicitarse por Navidad. La forma más tradicional era decir Feliz Navidad, pero como estas fiestas cristianas se han transformado en fiestas oficiales de la sociedad y esta es multicultural y con varias religiones, la fórmula ha ido cambiando a felices fiestas. Naturalmente, la gente políticamente correcta defiende esa formula para no ofender a los no cristianos, pero los cristianos ultras se sienten como siempre perseguidos cuando ellos no controlan todo.

Los nuevos vasos de Starbucks que provocaron la controversia sobre la guerra contra la Navidad

Los nuevos vasos de Starbucks que provocaron la controversia sobre la guerra contra la Navidad

Dadas esas posiciones, los medios de comunicación como la cadena de televisión Fox se dedica a buscar cualquier detalle para poderlo interpretar como una parte de la guerra de los liberales contra la Navidad. Este año el primer acto de guerra lo ha dado nada menos que la cadena de cafés Starbucks.

Los cafés en Starbucks se sirven en vasos de cartón. Cada año la cadena Starbucks saca un nuevo diseño de vaso para los meses de noviembre y diciembre. En general los vasos son de color rojo, el color de Navidad, con diseños que varían de adornos de hojas verdes o adornos de árbol de Navidad. Este año el vaso era simplemente rojo y solo lleva el emblema de la cadena. Eso ha sido interpretado rápidamente como un ataque a la Navidad.

La primera cosa curiosa en esta reacción es que los cristianos americanos interpreten como simbología cristiana el árbol de Navidad y sus adornos. Esas tradiciones de origen pagano se han incorporado tan profundamente en la celebración navideña que han pasado a ser símbolos cristianos. La segunda cuestión que sorprende es que el hecho de no haber esos adornos en los vasos sea un ataque a la Navidad.

Andrea Williams, de la Organización Christian Concerns, ha declarado: «Es una negación de la realidad histórica y de la gran herencia cristiana detrás del sueño americano del que tanto se ha beneficiado Startbucks. Eso también niega la esperanza en Jesucristo y su historia tan poderosa en esa época del año». Realmente las palabras contrastan con hecho en sí.

Ha habido tuits de todo tipo especialmente agresivos contra Starbucks. Un pastor protestante fue a comprar un café y dijo que su nombre era Merry Christmas para así obligar al dependiente a escribir esa frase en el vaso.

Quien no conozca el país puede pensar que eso es cosa de un grupo de locos, pero no, la controversia se extendió por buena parte del país y como no, los pretendientes a la candidatura republicana a la presidencia han participado en las discusiones y dado su opinión ante tal trascendental asunto.

A la cabeza como siempre, Donald Trump ha presentado una clara postura: «Tengo a una de las cafeterías Starbucks más exitosas en la Torre Trump. ¿Deberíamos boicotear Starbucks? No sé. Seriamente no me importa. Por cierto, ahora se les acaba el contrato de alquiler, pero qué importa?». Y añadió: «Si llego a ser presidente, todos vamos a decir de nuevo Feliz Navidad, eso se lo puedo asegurar». Como se puede apreciar, a chulo no le gana nadie.

La competencia a Starbucks aprovechó la ocasión, así Dunkin Donuts ha diseñado sus vasos de café con abundancia de motivos navideños para la satisfacción de quienes protestaban. Todo un espectáculo de la estupidez humana.

Si por esos asuntos somos capaces de armar esos líos y tener esos encontronazos entre las personas, ¿qué esperanza puede haber de resolver situaciones como la de Siria?