Archive for mayo, 2016

… y las primarias siguen

lunes, mayo 16th, 2016

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Sí, en EEUU las primarias siguen con regularidad rutinaria todos los martes, como si fueran parte de una liturgia. Es como las colas que se forman cada miércoles ante la iglesia de la Santa Cruz en Madrid para pedir ayuda a San Judas Tadeo.  La diferencia está en que los que acuden a San Judas salen con esperanza de conseguir lo que han pedido, mientras los que contemplamos las primarias estamos cada vez más desesperanzados.

Lo que parecía un chiste hace unos meses, el que Donald Trump fuera el candidato a la presidencia por el Partido Republicano, es cada vez más probable y ahora ya nadie se ríe. Trump se ha quedado como el único candidato en las primarias republicanas con gran desesperación por parte de los líderes del propio partido.

El excandidato republicano Ted Cruz

El excandidato republicano Ted Cruz

Durante meses los líderes republicanos han intentado toda clase de maniobras para desbancar la candidatura de Trump, pero uno tras otro sus oponentes han tenido que retirarse dejando a esos líderes perplejos sin saber qué hacer. Aún es posible alguna maniobra durante la convención republicana, pero es muy difícil que tengan posibilidades de éxito.

Algunos de esos líderes ya han dicho a regañadientes que apoyarían al candidato elegido. Otros todavía no se han manifestado en favor o en contra. Unos pocos han dicho que prefieren votar por Hillary Clinton. Esto es algo nunca visto. Parece que incluso algunos republicanos están maniobrando para sacar un candidato independiente que pueda representar los votos de los simpatizantes del partido que están en contra de Trump, pero tampoco parece que esta opción pueda tener éxito.

El problema grave para los republicanos es que la ideología de Trump tiene poco que ver con la ideología del partido. Es como si Mario Conde hubiera ganado las inexistentes primarias del PSOE. Una de las secciones de votantes republicanos que están más descorazonados con esta situación son los cristianos evangelistas.

Los evangelistas han tenido en los republicanos unos defensores de algunos de sus principios, como la lucha contra el aborto y contra el matrimonio homosexual. Ahora no hay ningún candidato que defienda estas posiciones y se encuentran que no tienen a quien votar.

Hasta ahora el candidato preferido por esos grupos evangelistas era Ted Cruz, senador por el estado de Texas. Las declaraciones públicas de Cruz tienen un sabor reminiscente de las declaraciones que periódicamente suele hacer el obispo de Alcalá de Henares. Prohibir el matrimonio homosexual y cerrar la clínicas de planificación de la maternidad eran objetivos de este personaje.

Al extenderse cada vez más la legalidad del matrimonio homosexual ha hecho que se enconen más estas posiciones. Se ha llegado el caso de un tejano que para demostrar lo erróneo que es ese tipo de matrimonio ha pedido casarse con su ordenador personal. Yo puedo entender algo de esa perspectiva ya que tengo una relación sentimental profunda con mi ordenador. Además veo una ventaja, cada dos años lo puedes cambiar por uno más joven. Veremos qué decide la justicia tejana sobre ese matrimonio.

Pero a pesar de su fuerte base evangelista, Ted Cruz se ha retirado de la carrera presidencial. No tenía forma de alcanzar a Trump. Cruz aún no se ha pronunciado sobre si lo apoyará. Mucha simpatía no le puede tener después de los ataques que le hizo Trump.

Así que ahora hay que esperar la convención republicana de junio para ver qué pasa finalmente con la candidatura presidencial. La convención del partido demócrata puede ser igualmente interesante. En el caso de este partido todavía la situación no es clara.

Hillary Clinton tiene aún ventaja sobre Sanders, pero últimamente Sanders ha ido ganando primarias. Si él llegara a alcanzarla la situación sería difícil ya que el partido demócrata, a parte de los delegados que se ganan en las primarias, tiene los superdelegados. Estos representan a la estructura del partido y la mayoría están a favor de Clinton. Si ellos son los que deciden al final quién es el candidato presidencial, la cosa será muy poco democrática para los del partido demócrata.

Las convenciones de los dos grandes partidos pueden ser un gran espectáculo esta vez. Lo peor es que después de las convenciones habrá que votar y el panorama de candidatos no va a ser en ningún caso muy atractivo.

¿Ciudades contra Estados?

miércoles, mayo 4th, 2016

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Hace unas semanas el ayuntamiento de la ciudad de Charlotte en Carolina del Norte promulgó una ordenanza municipal para que los comercios y asociaciones locales respetaran los derechos de todos los ciudadanos sea cual sea el género que el individuo se atribuye. En parte la motivación de esta ordenanza es la violación de derechos que han sufrido algunos homosexuales por parte de comercios y funcionarios de organismos públicos.

Es ampliamente conocido el caso de una funcionaria de un juzgado que se negó a firmar los papeles de matrimonio a una pareja homosexual alegando su «libertad religiosa». Claramente para ella y muchos de cristianos de su entorno su religión está por encima de sus deberes como funcionaria.

El gobernador de Carolina del Norte Pat McCrory

El gobernador de Carolina del Norte Pat McCrory

Cuando Charlotte promulgó la ordenanza, el Congreso de Carolina del Norte estaba en descanso. Rápidamente se convocó una sesión de emergencia y durante doce horas se estudió y votó una nueva ley sobre la libertad de los ciudadanos que cancelaba las ordenanzas municipales, incluía la libertad religiosa pero no incluía los derechos LGB.

Esta ley que oficialmente se denominaba de libertad religiosa, ha acabado siendo conocida como la ley de los lavabos, ya que esta palabra es la que se usó más frecuentemente durante su discusión y en toda la controversia que ha generado.

Según la ordenanza de Charlotte, cada cual podía usar el baño del genero con que se identificara. Eso causó terror entre conservadores y religiosos. Argüían que un hombre se podría disfrazar de transexual y entrar en el baño de señoras y hacer lo que esos conservadores piensan que harían en esta situación.

La ley fue aprobada por el Congreso de Carolina del Norte con 83 votos a favor y 25 en contra. En el Senado pasó por 32 votos a favor y 0 en contra, ya que los demócratas abandonaron la sala al momento de la votación.  El gobernador firmó la ley inmediatamente y esta entró en vigor el primero de abril.

La reacción no se ha hecho esperar. Muchas compañías comerciales y asociaciones de todo tipo han protestado esta ley y se está planteando un boicot al Estado. Ya pasó algo similar cuando el Estado de Indiana puso en vigor otra ley de «libertad religiosa» que finalmente tuvo que retirar debido a las presiones exteriores. Este tipo de presión ha hecho recientemente que el gobernador de Georgia vetara una ley similar a la de Carolina del Norte que había sido aprobada por el Congresos de su estado.

Curiosamente el debate sobre esta ley a mostrado una importante discrepancia entre ciudades y estados. En las últimas elecciones muchos estados pasaron a control republicano pero las grandes ciudades se mantuvieron bajo control demócrata. Es una situación similar a la española entre zonas rurales y grandes ciudades. En Estados Unidos esta divergencia es cada vez más enconada y lleva a estas curiosas luchas como el uso de los baños públicos.

Claro que como muchos de los problemas en que los políticos se enzarzan, en vez de dedicarse a lo importante, este problema tiene fácil solución. Los lavabos unisex son ya muy comunes, ademas todos los lavabos públicos tienen zonas de uso individual que se puede transformar en unisex. Pero nadie quiere soluciones fáciles.

Como esas leyes sobre los lavabos se extiendan, no se cómo se van a aplicar. ¿Se construirán detectores de vaginas a las entradas de los lavabos? ¿Cómo podrán confirmar los vigilantes públicos el sexo de quienes pretenden utilizarlos?

En Estados Unidos la cosas no son como en España, las leyes se toman muy en serio. Hace unas semanas estaba yo con mi familia en un restaurante de Chattanooga. Mi esposa, que nació el mismo año que yo, pidió una cerveza pero no se la pudieron servir ya que no tenía ningún documento que probara que era mayor de 21 años. Yo tuve suerte, llevaba mi carnet de no conducir y me pude tomar la cerveza.

Veremos qué nos pedirán para entrar en los lavabos públicos, porque si puedo tomar una cerveza pero no puedo ir al lavabo va a  ser un problema serio.