Archive for diciembre, 2016

¿Vuelve el macarthismo?

jueves, diciembre 29th, 2016

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

El proceso de transición de Donald Trump es cada vez más alarmante. Los nombramientos para puestos de Gobierno se reparten entre millonarios, racistas y militantes anticiencia. El futuro se presenta bastante oscuro. En las últimas semanas nos enfrentamos con nuevos hechos que hacen aumentar el pesimismo de un gobierno con Trump.

La cosa empezó con el envío por parte del equipo de transición de Trump de una petición al Departamento de Energía (DoE) con 74 preguntas. Algunas de estas preguntas causaron sorpresa y ansiedad en muchos miembros de la comunidad científica.

Departamento de Energía en Washington DC

Departamento de Energía en Washington DC

En este documento se pedía una lista de «todos los empleados de DoE y contratados» que asistían a las conferencias anuales que organiza las Naciones Unidas sobre cambio climático. También se pedía la lista de todos los participantes a las reuniones del grupo de trabajo sobre el coste social del carbón, que da un guía sobre los beneficios de reducir el cambio climático.

El documento aún iba más allá. Se pedía información detallada sobre todos los científicos que trabajan en laboratorios nacionales, con detalles tales como a que sociedades profesionales pertenecían, todas sus publicaciones y páginas web a las que contribuían, y todos los cargos pagados o no pagados que tuvieran. Es algo realmente inaudito que se pidiera toda esa información.

Naturalmente la pregunta que todos nos hacíamos es: ¿para qué quieren esa información? El documento no aclaraba este punto, pero la sospecha general era que podría ser el principio de una caza de brujas dirigida a quienes investigan sobre el cambio climático. Rememora el espectro del macarthismo en los años 50, cuando artistas y científicos fueron perseguidos bajo la sospecha de comunistas.

Una petición genérica como esta no la ha habido en el pasado, pero represalias por investigar lo que a los políticos no les gusta eso sí las ha habido. Yo mismo las he sufrido.

En 2003 y con otros dos colegas publicamos un articulo en la revista «Chaos» sobre los apagones en la red eléctrica de Estados Unidos. La conclusión era que grandes apagones eran inevitables. En situación normal el artículo pasaría más o menos desapercibido y solo los que trabajan en el tema podrían leerlo. Pero en menos de dos meses hubo un gran apagón en el noreste de Estados Unidos en el que unos 50 millones de consumidores estuvieron afectados. El resultado para nosotros fue que salimos en todos los periódicos.

Era la época de George Bush y el político encargado de supervisar la sección de investigación en DoE, un tejano de cuyo nombre no quiero acordarme, salió diciendo que un apagón como ese nunca más sucedería y a continuación llamó al director del Laboratorio de Oak Ridge para decirle que no me dejara hacer investigación sobre estos temas ya que yo «causaba pánico en la población».

El director me comunicó lo que le había dicho el tejano pero me dijo que siguiera adelante y que no me preocupara. Al cabo de un par de meses los fondos de investigación que tenía de DoE me los cortaron, ¿casualidad? No sé. Para mí no fue un problema ya que en Estados Unidos hay múltiples fuentes de financiación de proyectos, pero aprendí algo sobre los políticos.

Esto fue un incidente aislado, sin importancia, pero lo que la lista de preguntas indica es que en el caso presente puede ser un proceso sistemático. Científicos del clima rápidamente empezaron a trasladar los datos acumulados a Canadá para protegerlos.

Al cabo de unos días de presentar el cuestionario a DoE, Trump nombró a Rick Perry como cabeza de DoE en su gobierno. Este señor, otro tejano, había competido con Trump para la candidatura a presidente y uno de sus planes era eliminar DoE. Ese nombramiento reforzaba aún más los temores de los científicos.

Finalmente DoE se ha negado a dar la información que se pedía y el gabinete de transición de Trump ha dicho que ellos no habían autorizado estas preguntas. Por tanto hay tregua de momento, pero en unos meses el equipo de Trump tendrá el control. ¿Qué puede pasar a partir de entonces?

Rabia y desolación

miércoles, diciembre 21st, 2016

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Este año 2016 parece que no se acaba nunca. Está siendo un año en que es muy difícil aceptar la realidad que nos rodea y nuestra incapacidad para cambiarla. Los últimos meses precisamente han sido particularmente negativos.

En España, cuando se esperaba que los nuevos partidos pudieran cambiar la forma en que se gobernaba y reducir la corrupción en en los niveles altos de gobierno, hemos ido de decepción en decepción. Ciudadanos, que repetidamente prometió no apoyar nunca a Rajoy, fue cambiando de posición lentamente y al final apoyó a Rajoy a cambio de unas promesas nominales que dudo mucho que nunca se materialicen.

La izquierda, siguiendo la tradición del país, ha estado luchando entre sí incapaz de ponerse de acuerdo en nada. El nuevo partido Podemos ha ido perdiendo su capacidad de hacer nada útil por las repetidas gilipolleces de su líder, que ha perdido toda su credibilidad y ha deteriorado la imagen de su partido. Al final la izquierda ha sido incapaz de presentar una solución de gobierno.

 

Desnudo y humillado con la cabeza partida entre la rabia y la desolación

Desnudo y humillado con la cabeza partida entre la rabia y la desolación

En cuanto al PSOE, ¿qué se puede decir de su suicidio electoral? Primero el motín de Ferraz, un lamentable espectáculo inspirado por Doña Susana para derrocar al líder del partido. Luego el cambio de posición con respecto al gobierno de Rajoy. Finalmente, el PSOE ha permitido a Rajoy a encabezar un nuevo gobierno, igual que el viejo, sin conseguir ningún tipo de concesiones. El acabar el mes de octubre con otro gobierno de Rajoy fue la coronación de un desastroso proceso y una decepción para la mayoría de votantes.

Salía yo de Madrid un par de días antes de la formación de este nuevo gobierno de Rajoy para llegar a Estados Unidos a una semana de las eleciones más horribles que he vivido. ¿Qué voy a decir sobre Trump y su nuevo equipo? Ya he hablado de ello las últimas semanas. Ha sido un golpe moral y emocional muy serio para muchos, yo entre ellos.

¿Y si miramos al este del Mediterráneo? Vemos a los miles personas en busca de refugio ahogados en el mar o los que perecen en los continuos bombardeos en Siria. Las noticias parecen una sucesión de dominós cayendo uno tras de otro. Rabia y desolación son los sentimientos que brotan dentro de uno al contemplar estos hechos y verse impotente para hacer nada para cambiarlos. Rabia y desolación que intentan dominarte.

Desgraciadamente y en otro plano, ha habido más noticias, que nada tienen que ver con la política, para entristecer este fin de año. El día 5 de noviembre moría en Barcelona Maria Cardona Carreras, Mari para los amigos. Una persona encantadora siempre de buen ánimo y una de las personas más inteligentes que he conocido. Nació en Sant Lluís y fuimos compañeros de cursos durante todo el Bachillerato. Compartimos muchas experiencias en aquellos años, aparte de las clases diarias, fuimos juntos a Barcelona a competir por el premio de la reválida de cuarto. Luego volvíamos a ir para el examen de preuniversitario. Nuestras vidas se separaron cuando ella fue por Letras y yo por Ciencias, lo que me llevó a otras ciudades y a otros países.

Mari tuvo una excepcional vida profesional en la Editorial Planeta, dirigió la edición de enciclopedias y de muchas otras obras. Nos volvimos a re-encontrar en los últimos años cuando iba yo a Barcelona a trabajar. Periódicamente nos reuníamos y compartíamos experiencias. Este año, mi paso por Barcelona fue rápido y no tuve tiempo de reunirme con ella. Será el próximo año, pensé, pero desgraciadamente ya no será.

Con la rabia y la desolación en el cuerpo, me refugio en el garaje. Allí tengo montado mi taller de talla. Cojo un tronco, formón en una mano y maza en otra empiezo a darle martillazos. Me acuerdo de Trump, de al-Assad, de Putin, de Rajoy, de Susanita y los golpes son cada vez más fuertes. Así golpe tras golpe va saliendo la rabia y va emergiendo algo del tronco que muestra mis sentimientos, algo desnudo y humillado con la cabeza partida entre la rabia y la desolación.