Archive for enero, 2017

La despedida de Obama

martes, enero 24th, 2017

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Hace unos días Obama se despidió de los ciudadanos americanos. Fue un momento emocionante para él y para quienes le escuchamos. Pero para mí lo más importante fue el mensaje que nos dejó. En un momento en que muchos vemos peligrar la democracia, él nos dio un mensaje de esperanza pero también unas tareas a cumplir. Nada se consigue sin esfuerzo y  mucho menos el llegar a una auténtica democracia.

Emoción de Obama en su despedida

La sensación de crisis en los gobiernos democráticos no es solo en Estados Unidos, en donde el resultado de las últimas eleciones lo pone en evidencia, sino de muchos países europeas incluyendo a España. Por tanto yo aconsejaría que se lea con cuidado las palabras que dedicó Obama a ese problema.

Obama nos dio tres avisos. El primero es que «nuestra democracia no funcionará si no hay claro sentido de que todo ciudadano tienen su oportunidad económica». Para ello dijo que hay que conseguir que todos los niños tengan la educación que necesitan, que los trabajadores puedan pertenecer a sindicatos para conseguir los sueldos adecuados, que haya un sistema de seguridad social fuerte y que compañías e individuos que se benefician al máximo del país no eviten pagar los impuestos que corresponden al país que les ha dado su éxito.

Se dirá que esto es obvio, pero el problema es que no funciona y cada vez damos marcha atrás en estos asuntos. Además me gusta su formulación en términos de oportunidad. Hay que dar oportunidades a los individuos, no regalos. Los que no sepan poner el esfuerzo necesario para aprovechar las oportunidades es su problema, no es problema de la sociedad.

Por ejemplo, en España ha habido casi más planes de educación que estudiantes y ninguno parece funcionar. La derecha quiere educación privada y que se eduquen quienes pueden pagarla, por eso reducen cada vez más los presupuestos a Universidades públicas. La izquierda quiere que todos tengan un título y se juzga al profesor por el número de aprobados que da, lo que lleva a bajar niveles y a una devaluación de la Universidad pública. La combinación de ambos ha sido nefasta para la Universidad. Lo que hay que dar es una oportunidad a todos a que estudien una carrera, pero quienes no quieran poner el esfuerzo necesario pierden la oportunidad.

El segundo aviso es que: «el racismo perdura como una potente y a menudo divisiva fuerza en la sociedad». Eso es una aviso muy bien dirigido a la sociedad americana, pero si se generaliza a prejuicios contra inmigrantes, musulmanes y otros grupos que a menudo se marginan en la sociedad, también se puede aplicar a la sociedad europea. El citó la siguiente frase: «Nunca realmente entiendes a una persona hasta que consideras las cosas desde su punto de vista, hasta que te metes en su piel y andas dentro de él».

El tercer aviso fue: «cada vez más nos sentimos seguros en nuestra burbuja y solo aceptamos, sean ciertas o no, las informaciones que coinciden con nuestras opiniones, en vez de basar nuestras opiniones en la evidencia que existe en la realidad». Este es probablemente uno de los mayores problemas que tenemos.

Obama indicó que en democracia, la política debe se una batalla de ideas. En el transcurso de un debate, damos prioridad a ciertos objetivos y a los diferentes caminos para lograrlos. Pero si no escuchamos a los que se oponen, no hay un debate posible. Constantemente vemos en política insultos entre unos y otros. Se cogen siempre frases hechas y se tiran al adversario. El punto básico de la democracia está en entender al otro, no para estar de acuerdo con él pero si para poder discutir racionalmente y llegar a acuerdos.

Según Obama todo los ciudadanos debemos estar alerta no solo a posibles enemigos exteriores sino también a esa posible deterioración de la democracia. El ciudadano no solo tiene obligación de votar sino también  de responsabilizarse del voto y si no le gusta quienes gobiernan presentar su candidatura.

Finalmente, un punto clave. «Si estás cansado de argumentar con extraños por Internet intenta hablar con uno de ellos cara a cara».

Espero que Pablo Iglesias lo escuchara.

El sueño americano

jueves, enero 12th, 2017

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Una de las expresiones más comunes de los ideales del pueblo americano es el llamado «sueño americano» Como pasa con tantos conceptos sobre el ideal de una vida, es un concepto difícil de definir y que puede tener significados distintos para distintas personas. Una definición standard que aparece en los diccionarios es que el sueño americano es el ideal de que cada ciudadano de Estados Unidos tiene igual oportunidad de ser exitoso y próspero por medio de trabajo, determinación e iniciativa.

Para mí tenía una interpretación muy clara y era encontrar la oportunidad de tener una carrera en investigación con facilidades para llevar a cabo los trabajos y en grupos en que hubiera un trabajo colectivo con intercambio de ideas. Estas posibilidades no las vi en España en el año 1976 cuando me fui a Estados Unidos y allí las encontré. Para mí es el sueño era que el sistema y la sociedad te ayuden a cumplir tus objetivos en vez de frenarte.

Para muchos, este sueño americano era una realidad hace unas decenas de años, pero cada vez ha ido perdiendo fuerza. No es que no existan estas posibilidades de realizar tus sueños, lo que pasa es que cada vez es más difícil conseguirlo y por algún sector de la sociedad casi imposible. Esto ha sido una creciente preocupación de la sociedad americana.

Porcentaje de hijos que ganan más que sus padres como función del año de su nacimiento

Al hacer una afirmación como la que acabo de hacer, de que el sueño americano ha perdido fuerza, y por mi deformación profesional, me gustaría ser cuantitativo. Pero claro, para eso sería necesario medir un sueño. Eso es complicado, pero hay quien se atreve a hacerlo.

Un grupo de investigación de la Universidad de Stanford dirigido por Raj Chetty y en colaboración con economistas de la Universidad de Harvard han presentado recientemente resultados sobre la evolución del sueño americano en las últimas décadas. La forma en que miden la realidad de este sueño es viendo la proporción de hijos nacidos en un año determinado que ganan en su vida adulta un sueldo mayor que el de sus padres.

Evidentemente esta medida no engloba todas las formas de este sueño, pero nos da una primera indicación de cómo han evolucionado las posibilidades económicas. Además, el estudio separa los resultados en diferentes sectores sociales o que da una visón de la distribución del sueño dentro la sociedad.

Un resumen de los resultados de esta investigación se puede ver en el gráfico adjunto. En él vemos que los americanos de mi generación en un 90 por ciento ganaban más que sus padres. Pero esta proporción ha ido bajando sistemáticamente y así nos encontramos que para los nacidos al principio de los 80, la proporción se ha reducido al 50 por ciento. Este resultado así dicho no es malo, pero claramente el sueño de mejorar la situación económica se ha reducido para muchos. Los resultados dependen del estado social de los padres y la situación empeora para las familias de ingresos bajos.

Este tipo de análisis lo debería haber usado el Partido Demócrata para desarrollar su campaña electoral, pero no. El partido y Hillary en particular se preocuparon más de satisfacer a sus amigos de Wall Street que de enfocarse a los ciudadanos. Esto lo aprovechó Trump para lanzar su campaña. El recuperar esa América y ese sueño era lo que muchos ansiaban y él es lo que ofrecía, aunque nunca ha dicho cómo lo haría.

El vicepresidente Joe Biden describió muy bien en una entrevista en la cadena CNN el problema de Hillary Clinton. Dijo que él creía que Hillary nunca había entendido por qué se presentaba como candidata a la presidencia. En cierta manera lo hizo porque siendo mujer era la posibilidad de que existiera la primera mujer presidente de Estados Unidos. Pero claro, eso no es un programa. Su fallo fue no entender lo que querían y lo que necesitaban los ciudadanos. Para entender esos deseos y estas necesidades hay que tener capacidad de soñar, y quienes se anclan en el dinero han perdido esta capacidad.