Archive for Mayo, 2017

La parábola del fariseo enojado

Viernes, Mayo 19th, 2017

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Aquel día salió Jesús de casa y se sentó a la orilla del mar.

Con Él estaban sus discípulos y se puso a hablarles en parábolas, diciendo: «He aquí que un fariseo estaba solo en su casa cuando agua de la lluvia inundó una de las habitaciones. Como no estaban ni su mujer ni sus sirvientes tuvo que pasarse un buen rato recogiendo el agua. El fariseo estaba enojado por la situación y así se sentía cuando salió para ir al templo. Por el camino se encontró un mendigo al que conocía, el fariseo le dio una limosna y le preguntó al mendigo: ¿cómo te van las cosas? De pronto la cara al mendigo se le iluminó y sonriendo le contestó: muy bien, hace días que ya no duermo en la calle! Al oír esto, el espíritu se le hundió al fariseo porque no había sabido apreciar lo que él tenía y por enojarse por algo sin importancia. El que tenga oídos, que oiga».

Esta parábola no la encontrareis aún en el Nuevo Testamento y tampoco en ninguno de los evangelios apócrifos, aunque creo bien pudiera ser que la hubiese contado Jesús. Creo que encajaría bien en el espíritu de sus enseñanzas. Pero esta parábola está basada en un hecho real, en el que el fariseo soy yo.

Persona sin hogar pidiendo en la calle

Sucedió en Madrid hace un par de semanas. El agua que entró en mi piso no era de lluvia sino de las tuberías de la calefacción, pero por todo lo demás la historia es como la conté antes. El mendigo es un señor que está en la calle pidiendo desde hace un par de años. Si se le ve andando por la calle es una persona totalmente normal de un poco más de 60 años. Va vestido como el ciudadano medio y no va ni sucio ni desaliñado. Desde mi punto de vista y sin haberle preguntado nada, da la impresión de alguien que se iba defendiendo en la vida y que de pronto lo perdió todo.

Su historia en sí no tiene importancia para lo que os contaba, para mí lo más importante fue su expresión de alegría y satisfacción, a la vez que una cierta inocencia, cuando me dijo que ya no dormía en la calle, no se quejó en absoluto de su suerte. Había encontrado una habitación cerca de donde acostumbra a pedir limosna. No sé en qué condiciones pero evidentemente tiene que seguir pidiendo para tirar adelante.

Yo sentí una profunda vergüenza,  en primer lugar por mi actitud personal de enojarme por pequeños contratiempos sin importancia y por no saber apreciar todo lo que tengo en esta vida. Es tan normal el tener vivienda y comer cada día que no sabemos apreciar el valor que tiene. Me acuerdo de mi niñez, cuando hacía poco se había acabado la guerra civil y había tanta gente que carecía de lo más básico. En aquel momento creo que nos dábamos mejor cuenta del valor de las cosas que teníamos.

Pero hay una segunda razón que me hizo sentir mal. ¿Cómo en nuestra sociedad pueden existir tantas personas que no tienen un lugar donde dormir? Nuestra sociedad se presenta con unos valores humanos que no deberían permitir estas situaciones. En estos últimos años y desde la llamada crisis el número de personas sin hogar ha aumentado considerablemente. Las deudas de bancos y de los derroches públicos se han pagado en parte con las vidas de estas personas abandonadas por todos.

Encima y como hemos visto estas últimas semanas, cuando peor andaban las cosas para los ciudadanos más pobres, se seguían robando millones de fondos públicos. Estos escándalos de corrupción han dejado huecos de decenas de millones cada año. En Madrid, para cubrir agujeros de los presupuestos, la alcaldesa Ana Botella vendió a fondos buitres una serie de viviendas sociales con el resultados que quienes vivían en ellas perdieron su hogar por no poder pagar la subida de alquileres. Este hecho en sí ya es escandaloso, pero aún lo es más si parte del agujero que tapaba la alcaldesa era debido a personas como el señor Ignacio González.  Curiosamente una de las primeras preguntas que hizo este señor al entrar en la cárcel fue cuándo se decían las misas.

¿Qué parábola le contaría Jesús al señor González?

 

De las cloacas a la Roma imperial

Viernes, Mayo 5th, 2017

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Parece que en Madrid han abierto las cloacas y sale porquería por todas partes, me refiero a la porquería de la corrupción de los gobiernos autonómicos. En las últimas semanas es un continuo de noticias sobre desvíos de fondos públicos, comisiones, y concesiones de obras a empresas de amigos y parientes. El gobierno de Ignacio Gonzalez fue algo inconcebible por el nivel de corrupción, pero es claro que la cosa continuaba de gobiernos anteriores.

La única buena noticia es que las puertas giratorias parecen funcionar. Me refiero a las puertas giratorias que llevan de puestos públicos a los juzgados, no a las que llevan a consejos de administración de compañías eléctricas y a bancos. El número de personas ingresadas en prisión o imputadas es elevado, a pesar de los esfuerzos del fiscal general anticorrupción de evitarlo.

Esperanza Aguirre anunciando su dimisión

Es bueno  que quede claro que no hay impunidad. Pero sería también bueno ver esos dineros robados que vuelvan a las arcas del gobierno para cubrir las necesidades cada vez en aumento en sanidad pública, educación y ayudas sociales. Es realmente desolador el ver esos increíbles niveles de corrupción y la cantidad de dinero robado mientras parte de la sociedad se está hundiendo cada vez más en la pobreza.

El alud de corrupción del gobierno autonómico de Madrid se ha llevado por delante a Esperanza Aguirre. Después de la Púnica y ahora con todos los nuevos casos no ha tenido más remedio que dimitir. Es posible que ella no se beneficiara personalmente, pero es difícil pensar que con todo el montaje corrupto de sus colaboradores más cercanos ella no se enterara de nada. De todas formas aunque no tenga responsabilidad legal por todos esos sucesos si tiene responsabilidad política.

Mientras teníamos  esa inundación  de noticias sobre la corrupción en Madrid, hemos visto poco de lo que hacía, y no hacía, Trump en Trumplandia. Al menos no ha tirado ninguna bomba a nadie últimamente.

Eso es algo tranquilizador. Pero él ha seguido trabajando sus políticas. En Estados Unidos estamos en un punto cercano a tener otro posible cierre del gobierno por falta de fondos. Los presupuestos tienen que aprobarse para evitarlo antes del viernes 28 de abril.

Parece que Trump está jugando con ello, amenazando con el cierre si no se encuentra el dinero para empezar ha construir el muro con México.

Trump sigue con el estúpido argumento que los mexicanos pagarán por el muro, pero quiere empezar a construirlo ya y sugiere que Estados Unidos adelante el dinero. No hay dinero para seguridad social ni para investigación, pero si lo sacará para el muro y naturalmente para seguir bombardeando a quien le apetezca.

Desgraciadamente hemos tenido más noticias que reafirman ese hundimiento de la sociedad occidental y el deterioro de la democracia.

Francia nos las ha dado el pasado fin de semana. Las elecciones para la presidencia del país nos han mostrado otra nación en la que sus ciudadanos están hartos de los partidos tradicionales.

Los dos candidatos que permanecen para la segunda vuelta no pertenecen a los partidos tradicionales. El caso más notorio es el del partido socialista cuyo candidato solo sacó el 6% de los votos.

Parece que los dirigentes  socialistas franceses aun lo han hecho peor que los españoles y eso era realmente difícil ya que los de nuestro país parece que han hecho todo lo posible para hundir el partido. Claro que aun no han llegado las primarias en el PSOE. Aun pueden intentar ganar a sus compañeros galos en las próximas eleciones y sacar peor porcentaje.

Lo bueno de vivir en España es que cuando el presente se vuelve insoportable uno puede escaparse al pasado. Hay multitud de restos arqueológicos que nos pueden llevar desde la edad de piedra a cualquier otro periodo de nuestra historia. Así que aproveché para largarme a la Roma Imperial visitando la colonia Clunia Sulpicia, una experiencia que vale la pena vivirla.