Archive for abril, 2018

De la democracia a la caquistocracia

lunes, abril 30th, 2018

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Hace unos días en las tertulias del Ateneo de Mahón Antonio Casero habló de aquel Mayo de 1968 que tantas ilusiones creó en muchos de los que éramos jóvenes en aquel momento. Para mí fue un año muy importante y que viví intensamente. Me hubiera gustado poder asistir a la tertulia, pero me ha pillado lejos.

Después de unos años de estudiante en la Universidad de Barcelona en los que empujamos la creación del sindicato democrático de estudiantes y que veíamos un camino que se abría para salir de la dictadura, el Mayo del 68 fue como una culminación de estas ilusiones. A mí ya me cogió de profesor ayudante en la Universidad Complutense, pero allí estudiantes y profesores participamos en una serie de huelgas y manifestaciones apoyando esas ilusiones de democracia. Después poco a poco vino un cierto grado de decepción.

Curiosamente, cuando llegó la transición y se instauró una forma de gobierno que se denominó democracia. No vi que entonces entrara en la política a prácticamente ninguna de las personas que activamente participaron en todas las actividades políticas contra la dictadura y que yo viví. De pronto aparecieron muchos lideres democráticos que no se habían visto durante los años de lucha.

El 15 M en Madrid fue un cierto resurgimiento de los deseos e ilusiones de aquel otro mayo, pero ya no lo viví igualmente.

Hay que ser muy joven para desarrollar estos estados de ánimo.

Demasiadas desilusiones acumuladas para poder recobrar esa ilusión inocente que entonces teníamos.

Han ido pasando ya muchos mayos y con ellos se fueron aquellos ideales del la imaginación al poder. Al poder parece que solo va la corrupción y el dinero. Cada día tenemos más historias sórdidas de lo que han hecho quienes ostentan el poder. De los millones de euros de la ciudadanía derrochados y robados, a la vez que nos cuentan que las pensiones no son sostenibles.

Se ha llegado a un punto en que nos mienten con todo descaro.

Mentiras sin pies ni cabeza solo para seguir se manteniéndose en sus sillones. Estoy tentado a organizar un máster en como mentir para darles algunos conceptos básicos de como engañar a la gente. Son tan inútiles que ni mentir saben. Al menos que nos engañen con gracia y no nos tomen por idiotas totales.

Hace tiempo que la democracia se ha ido extinguiendo en muchos países. No es solo un problema de España. Pero esta destrucción de la democracia no ha sido por golpes de fuerza, por eliminación de las constituciones. Ha sido más bien por el ascenso a los gobiernos de los más mediocres de la sociedad y de gente sin escrúpulos. No es una degradación de las instituciones de gobierno, es una degradación de la clase política que nos gobierna. Una degradación de su nivel ético e intelectual.

Hace unos días en Estados Unidos se ha resucitado una palabra para describir esta situación de gobierno, la caquistocracia (de kakistos en griego peor). Esto es el gobierno de los peores.

Yo no sabía si transcribir aquí la palabra como cacastocracia o cacostocracia, ya que no estoy seguro si nos gobierna la caca o los cacos. Finalmente he mantenido la forma original.

Parece que la palabra fue introducida por Paul Gosnold en un sermón en 1644 dirigido a los miembros del Parlamento de Inglaterra alertando de las posibles malas consecuencias de la guerra civil que se vivía en aquel momento. El término fue usado por conservadores para describir posibles situaciones caóticas si gobernaban las izquierdas revolucionarias, pero ya desde el siglo pasado se ha aplicado a gobiernos corruptos.

Esta es la palabra que usó John Brennan, el exdirector de la CIA, para describir el gobierno de Trump y que desde entonces se se ha vuelto viral en los medios sociales. Yo creo que este concepto describe perfectamente la situación de los gobiernos de muchos países incluyendo el nuestro.

Por parte de nuestros políticos parece que solo hay ansiedad para seguir chupando de la teta del estado y los ciudadanos no importan.

 

La mala reputación

lunes, abril 16th, 2018

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Normalmente el escuchar las noticias me pone de mal humor. Hay tantos problemas en ese mundo y tan pocas soluciones que es desesperante estar sentado, escuchar lo que pasa y sin poder hacer nada. Pero las cosas cambiaron los últimos días. De pronto me he sorprendido a mí mismo riendo mientras miraba las noticias.

El espectáculo que han dado algunos políticos es más que una comedia, son situaciones que van más allá de lo imaginable y que ni a unos payasos profesionales se les hubiera ocurrido montar.

Claro, la risa te viene a corto plazo, ya que cuando piensas más allá de lo que está sucediendo y en las consecuencias para el país es para llorar.

Primero hemos tenido el asunto del master de la señora Cifuentes.

La sucesión de respuestas dadas tanto por ella como por la Universidad Rey Juan Carlos y por el PP ha sido un sainete. ¿Es que ni siquiera saben mentir? Se han contado las cosas más inverosímiles para quien tenga una mínima experiencia universitaria. ¡Qué historias más burdas!, ¡qué falsificación de documentos más pobre! Para ser el malo hay que ser inteligente y los miembros de ese grupo han demostrado su incapacidad total para representar ese papel.

Por su parte el PP ha respondido culpando a la Universidad y a los socialistas a quienes culpa de organizar el ataque contra Cifuentes. Los culpables no son los corruptos sino quienes lo destapan

Lo que va a pasar con esta historia es que probablemente se despedirá algún funcionario administrativo de la Universidad Rey Juan Carlos y los demás seguirán como siempre. Pero lo preocupante no es el desenlace para a señora Cifuentes, lo preocupante es el impacto negativo que eso tiene para las universidades españolas.

Como siempre cuando estas historias se propagan fuera de España la conclusión es que ya se sabe como son todos los españoles y sus universidades no merecen ninguna confianza. Años de trabajo de muchos para establecer una reputación de sus universidades se tiran por la ventana con historias como esas.

Ya dentro de España no se distingue muy bien cual es la universidad involucrada. Me ha pasado a mi. Más de una persona me ha dicho: que lío tenéis en vuestra universidad. Estas personas se creían que la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Carlos III eran la misma.

Tampoco los rectores han salido a la defensa de la universidad.

Salieron tarde y pasaron el problema a la fiscalía. No hubo defensa seria de la reputación de la universidad pública.

Luego hemos tenido la caza de Puigdemont. Otra aventura con sus aspectos cómicos. Parece que el “a por ellos” ha sido el aspecto dominante de la caza, sin pensar que yendo en plan duro con los rebeldes iban a perder la credibilidad. Primero fue una petición a Bruselas de entrega de Puigdemont a las autoridades españolas.

Esa orden, con mucha exageración de los delitos, la tuvieron que retirar al ver que la respuesta de Bruselas sería no. Luego vino una operación a lo James Bond para que los alemanes lo cazaran.

Parecía que el gobierno había conseguido lo que quería, pero de nuevo con una petición de entrega exagerando los hechos, consiguieron que la primera parte, la de rebelión, fuera inmediatamente rechazada por la justicia alemana.

Así que con este otro sainete se hace perder toda credibilidad a la llamada justicia española. Ya ha habido un larga trayectoria de incidentes judiciales relacionados con los delitos de corrupción.

En ellos se mostraba falta de voluntad en perseguir culpables por parte de algunos jueces. Ahora hay una pasión judicial por perseguir y encerrar a independentistas catalanes. En uno y otro caso creo que se han pasado la raya. Hay muchos jueces que seguro intentan hacer lo mejor posible su trabajo, pero basta con estas desafortunadas posiciones jurídicas para que todos los jueces españoles pierdan credibilidad frente el mundo.

Los defensores de la marca España no han demostrado ninguna habilidad y han conseguido cubrirnos de vergüenza a muchos de los que hemos de movernos a un nivel internacional.

 

Presupuestos del Estado

lunes, abril 2nd, 2018

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Al fin se aprobaron los presupuestos en los Estados Unidos. Se ha pasado casi un año con soluciones de unos pocos meses sin llegarse a aprobar las cuentas anuales y varias veces se ha estado al borde de tener que cerrar el gobierno por falta de fondos.

Parece que hay una serie de historias paralelas entre los gobiernos de Estados Unidos y España en las que están compitiendo por demostrar quien es mas incompetente.

El presupuesto que se aprobó es de 1.3 billones de dólares. Vale la pena hacer una pausa y pensar en lo que es un billón de dólares, un millón de millones de dólares. Esto es una cantidad de dinero difícil de imaginar. Se llegó a esta cantidad para ponerse de acuerdo los dos partidos en la aprobación de presupuestos. Eso a pesar de que el partido mayoritario, los republicanos, está en contra de crear deficit, al menos es lo que dice cuando gobiernan los otros. Si Obama hubiera presentado un presupuesto como ese, el escándalo hubiera sido mayúsculo.

Donald Trump indignado, va a soltar la palabra ‘fuck’

¿Cual es la razón de tanto gasto? Primero una gran subida en la partida de Defensa, unos 144 mil millones de dólares, el mayor aumento de presupuesto desde la guerra de Irak hace quince años.

Aunque se llama Defensa debería llamarse mejor Ataque ya que el aumento es en bombas nucleares y similares y esto parece tener un carácter más ofensivo que defensivo. Creo que éramos mas honestos cuando al que llamamos ahora ministerio de Defensa se le llamaba ministerio de la Guerra.

También en España se ha anunciado un serio aumento en el presupuesto de Defensa, se propone duplicar el presupuesto para el año 2024, aunque no parece que en lo que se invierte tenga carácter tan ofensivo como en Estados Unidos. Por ejemplo el submarino que no flota no parece una seria amenaza a la paz. ¿Entre los multiples asesores de ministerio habrá algún experto en el principio de Arquímedes? No sé, no parece que sea este el caso.

Los republicanos pensaban compensar el gasto bélico con recortes sociales. Uno de los propuestos recortes era para el programa de Medicare, o sea la sanidad para los jubilados. Eso tiene un doble objetivo el reducir gasto de inmediato y el reducir la vida de los jubilados con el correspondiente ahorro en las pensiones.

Pero no les funcionó esta vez.

Para sacar el presupuesto adelante los republicanos tuvieron que pactar con los demócratas y estos introdujeron un aumento del gasto domestico y social de 52 mil millones. Es algo que debería aprender la izquierda, bueno la llamada izquierda, española, cuando se pacta con la derecha es para conseguir algunos objetivos.

Es curioso que ha habido incremento de presupuesto en casi toda las áreas que Obama pretendía hacerlo y los republicanos no le dejaron. Obama estaría encantado con ese presupuesto. A veces a uno le puede ir mejor estando en la oposición que en el gobierno.

Por ejemplo, la investigación científica a salido bien parada de estos acuerdos. Trump cuando llegó al gobierno anunció prioridades presupuestarias y entre esas estaba la reducción de fondos para investigación en general y en ciertas areas como el calentamiento global el corte era drastico. Los congresistas ya no hicieron caso de esas prioridades del presidente en 2017 y no han vuelto a hacerle en el presente presupuesto. Incluso ha habido aumentos presupuestarios en la mayoría de áreas de investigación.

Cuando Trump se enteró del acuerdo en el Congreso sobre los presupuestos se cogió un globo de los suyos y enseguida empezó a tuitear que él vetaría los presupuestos. Tampoco habían incluido los congresistas en los presupuestos la financiación total del muro con México, solo una financiación parcial. Eso para él era casi un ataque a su persona. Es lo que pasa cada vez que alguien lo contradice, se cabrea y si puede lo despide. En este caso no podia despedir a los congresistas.

El cabreo esta vez solo le duró unas horas y acabó firmando la ley de presupuestos.