Caos y corrupción en Washington

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Hace poco más de dos años que Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos. En ese tiempo ha desmontado todo lo que ha podido de la legislación progresiva de Obama, se ha visto envuelto en numerosas investigaciones debido a su total falta de respecto a la ley, ha cambiado constantemente su equipo y esta dejando el país en una total confusión. Es algo nunca visto en este país. En unas semana Robert Muller entregará su informe sobre la relación entre la campaña presidencial de Trump y Rusia. Otro escándalo potencial.

La declaración de estado de emergencia nacional para poder sacar de donde le diera la gana los ocho mil millones de dólares que le negó el Congreso para construir el muro con México es algo que no tiene precedente. Esto ha generado numerosos pleitos por parte de gobernadores, propuestas de condena en el Congreso, pero nada le hace recapacitar. Después de la declaración se fue a su hotel de Mar-a-Lago en Florida a jugar golf y tan tranquilo. A todas las acusaciones y criticas responde con mentiras e insultos. En uno de sus recientes tweets dijo “la prensa es la enemiga de los ciudadanos”. Un concepto muy peculiar para alguien que se supone debe defender la democracia.

El primer ministro japonés Abe en una rueda de prensa después de una entrevista con Trump

Uno de los últimos líos que se ha descubierto es un plan para la venta de secretos nucleares a la Arabia Saudí. Este no es un país que sea muy fiable. Es cliente predilecto en cuanto a armas, pero luego se encuentra que algunas de ellas van a para en manos yihadistas, supuestos peligros terroristas. A esto se oponía el National Security Council y además se afirmaba que iba en contra del tratado de no proliferación de armas nucleares. Pero claro, Arabia Saudí tiene mucho dinero y eso es lo que cuenta para él.

Las noticias de estos trapicheos llegaron al congreso y los demócratas ha emitido un informe en orden de paralizar estos planes del equipo Trump. Espero que esto se suficientemente efectivo, pero con Trump nunca se sabe. Pero peor aún son sus trampitas y engaños a los ciudadanos.

Estamos en la época de presentar la información a Hacienda y pagar los impuestos del año 2018. Este año ha sido un caos total y una sorpresa muy desagradable para mucha gente. Trump dijo que bajaba los impuestos y con una trampita, que me recuerda al Sr. Montoro, lo que hizo es rebajar la cantidad que retiran para los impuestos en los sueldos de cada mes. Con ello, la gente tuvo la impresión que cobraban algo más.

La sorpresa vino ahora en que descubren que tienen que pagar lo que no les retiraron y además como han bajado los límites a lo que se puede descontar de los impuestos, hay que pagar más. Total que lo que hay es que de hecho los impuestos han subido. Eso ha sido un shock para muchas personas que confiaban en Trump. Claro que a quienes si les han bajado los impuestos es a los niveles más altos. Una trampa sin mucho sentido, ya que todo se destapó ahora.

Una obsesión de Trump desde el principio de su presidencia es que le concedan el Premio Nobel de la Paz. Se lo dieron a Obama al poco de ser presidente y Trump está siempre pendiente de conseguir más que Obama. Así el emprendió sus negociaciones con Corea del Norte, un camino hacia el Nobel. A la vez, al hacerlo ha creado todo tipo de problemas en Asia, sobre todo al gobierno japonés.

Trump se salió del Trans-Pacific Partnership lo que molestó bastante a sus aliados. A la vez subió las tarifas de exportación del Japón. Todo eso siguió creando tensiones. Pero además, según parece por revelaciones recientes, miembros de su entorno se pusieron en contacto con el primer ministro japonés Abe y le pidieron que solicitara el Premio Nobel de la Paz para Trump. Es difícil no romper a reír por tamaña petición, ¿quién puede proponer a tipo como Trump a premio Nobel? y el que lo pida el mismo Trump es más embarazoso aún. Pero, según parece, Abe lo hizo. La revelación de que lo hizo ha causado ahora graves problemas a Abe.

Todo eso podría ser una muy imaginativa comedia de enredos, esperemos que no acabe titulándose: “El fin de la Democracia”.

Leave a Reply