Archive for abril, 2019

Poncio Pilatos, ese hombre

lunes, abril 29th, 2019

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Una experiencia que siempre encuentro interesante cuando me encuentro con amigos o familiares, es el compartir recuerdos de alguna experiencia que tuvimos juntos en el pasado. Es curioso que a veces comentando algo que vivimos juntos, los recuerdos pueden ser muy distintos. Una experiencia que en mi dejó un recuerdo claro y definido puede que a la otra persona le dejara también un recuerdo claro que nada tiene que ver con mi recuerdo.

Ese conflicto de recuerdos es muy generalizado y se han hecho bastantes estudios sobre ello. Lo que nos queda grabado puede ser distinto y puede que con los años esos recuerdos se vayan cambiado.

Si ahora trasladamos al pasado estas experiencias y recordamos que muchas historias se han escrito después de que los hechos pasaran muchos años atrás y que según los tiempos no había memoria escrita de ello sino solo transmisión oral, se puede entender las dificultades que existen para desentrañar los hechos reales.

Un caso bastante importante es cuando queremos reconstruir la vida del Jesús histórico.

Si nos limitamos a los evangelios llamados canónicos, el más antiguo, el de Marcos, fue escrito unos 40 años después de la muerte de Jesús. Para el evangelio de Juan son más de 60 años los que pasaron. Ademas fueron escritos en tierras alejadas de Palestina y en una lengua que no hablaban los miembros más allegados de Jesús, en griego. Es fascinante pensar en como las historias se fueron propagando oralmente durante años y como pudieron evolucionar.

2 la pasión y muerte de Jesús la hemos tenido presente en estos días. Es la parte de su vida en la que hay más información en los evangelios, por ejemplo Marcos de los 16 capítulos de su evangelio 5 están dedicados a los últimos días de la vida de Jesús. Además es la parte de los evangelios en que los cuatro mantienen la esencia de la historia igual. Esto posiblemente es lo importante desde el punto de vista religioso, pero para los que estamos interesados en la historia, nos gusta ir más allá de lo esencial.

Una de las cuestiones curiosas es el papel relativo de Poncio Pilatos y los dirigentes judíos en la condena de Jesús. Si miramos los evangelios en el orden en que fueron escritos, Marcos, Mateo, Lucas y Juan, vemos una progresión en desviar la responsabilidad de Pilatos hacia los judíos. Al ir avanzando en el tiempo la figura de Pilatos se vuelve más simpatética a Jesús y cada vez los judíos aparecen como los realmente malos. Según Marcos pocas palabras se intercambiaron en el juicio, Pilatos ofrece a los judíos liberar a Jesús o Barrabas, ellos votan por Barrabas y Jesús es crucificado. En Mateo ya aparece la mujer de Pilatos pidiendo clemencia y Pilatos al final se lava las manos de la muerte de Jesús. En Juan la historia se complica más con idas y venidas de Pilatos para evitar la muerte de Jesús.

¿Refleja eso una evolución del cristianismo hacia ser una religión independiente del judaísmo o puede ser un interés de los cristianos a no ofender las autoridades del Imperio? Como decía al principio puede ser puramente un cambio inconsciente en los recuerdos al ir evolucionando el tiempo.

Más tarde, ya cuando el cristianismo estaba bien establecido, aparecen escrituras apócrifas, en algunas de ellas Pilatos aparece ya como cristiano. Es interesante leer los Hechos de Pilatos que esta escrito aparentemente por Pilatos como informe al emperador Tiberio. El valor histórico de este escrito es nulo ya que se escribió siglos después de la muerte de Pilatos, pero en el se describe la pasión de Jesús desde su perspectiva. Pilatos dice que él protegió a Jesús durante su ministerio, le tenía gran respeto y hizo lo que pudo para evitar su muerte, pero solo tenia 100 soldados y con ellos no podía controlar a la muchedumbre judía.

Muchas teorías se pueden desarrollar sobre esto pero es difícil saber la realidad. El hecho es que al paso de los siglos se habla de que a Jesús lo mataron los judíos cuando en realidad solo los romanos podían autorizar el crucificar a alguien.

Huele mal por todas partes

lunes, abril 15th, 2019

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

En España al irse abriendo las cloacas el mal olor se ha ido extendiendo por el país. Ya no es solo corrupción sino el uso de la policía para fines partidistas. Pero no está mejor en Estados Unidos.

Allí estamos ante otras cloacas creadas por Trump.

Hace 22 meses el fiscal especial Robert S. Muller III empezó una investigación sobre la interferencia de Rusia en las últimas eleciones presidenciales. Varios delitos se han destapado en el proceso, involucrando a miembros del equipo electoral de Trump en actividades ilegales. Las conclusiones de esta investigación se esperaban con ansiedad. Pero ahora que ha concluido, seguimos sin saber nada.

Robert S. Muller III, fiscal especial que ha investigado la interferencia de Rusia en las elecciones de 2016

Las conclusiones de la investigación tienen que ir al Departamento de Justicia. Eso ya se sabía y Trump posiblemente a la vista de esto decidió cambiar al ministro de Justicia. El nuevo ministro, William P. Barr, parece que es más leal a Trump que el anterior, se ha limitado a publicar un corto resumen en el que se exonera de toda culpa a Trump en este complejo asunto.

Esta actitud del ministro ha creado gran malestar entre los miembros del equipo Muller. Ellos habían preparado resúmenes de cada capítulo del informe para que se pasaran al Congreso. El informe completo no podía hacerse público ya que hay detalles que pertenecen al secreto del sumario de varios casos ligados a este proceso. Estos resúmenes han desaparecido. Por lo que se va filtrando, la versión que ha dado el ministro es mucho más favorable a Trump que estos resúmenes.

Lo que está pasando no tiene precedente en la historia del gobierno americano. De momento está aumentando la presión del Congreso para obtener la información de la investigación de Muller a pesar de la resistencia de Barr. Evidentemente huele mal que no se quiera dar toda la información. Si realmente Trump estuviera limpio, ¿por qué ocultarla?

Pero no es el único perfume que se percibe de Washington. Desde las elecciones se ha venido pidiendo a Trump que haga públicas sus declaraciones de la renta en los últimos años. Él se ha negado siempre. El publicar la declaración de la renta es algo normal para los que se presentan a la posición de presidente. Es importante mostrar que una persona que pretende llegar a esta posición es una persona que ha cumplido con la ley y no tiene negocios turbios ni negocios con otros países que puedan influenciar sus decisiones como primer magistrado del Estado.

Ahora el Congreso ha hecho una petición a Hacienda, que es parte del Ministerio del Tesoro, para que haga públicos los datos de las declaraciones de renta de los últimos seis años. Automáticamente el abogado de Trump ha interpuesto una querella para evitar que eso suceda. El argumento que presenta es que el Congreso ha cometido un «gran abuso de poder». Considera que esta petición pone en peligro el derecho a la privacidad de los ciudadanos. O sea que su moción no es para proteger a Trump sino a todos los ciudadanos.

El representante del Congreso basa su demanda en una ley de 1924 que dice que el ministro del Tesoro «proveerá cualquier declaración de renta o información sobre ella» que especifique el Congreso o el Senado. Pero el abogado de Trump dice que se debe esperar a que el ministro de Justicia de su opinión sobre esta cuestión legal. El secretario del Tesoro ha dicho que esperará a que sus asesores legales le informen sobre lo que debe hacer.

Está muy claro que todo este asunto acabará en los tribunales y se prolongará por bastante tiempo. Tiempo que será suficiente para que Trump se presente a las próximas elecciones sin que estos datos sean aún públicos.

De nuevo la pregunta que se le ocurre a cualquiera es ¿qué quiere ocultar Trump de sus negocios? Si nada tuviera que ocultar haría como han hecho casi todos los presidentes y haría públicas sus declaraciones. Pero de nuevo, algo huele mal en todo eso.

La danza de las listas

lunes, abril 1st, 2019

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Estamos en un periodo preelectoral que más bien debería ya llamarse electoral pues todos los partidos juegan a llamar la atención, aunque digan que no hacen campaña. Lo más curioso de ese periodo es lo que llaman preparación de listas electorales que más bien parece un baile, en los que los posibles candidatos saltan de pareja en pareja.

En esta danza se ve claramente que lo que llamamos democracia es un mito. Las listas se van haciendo con muy poca participación de miembros de los partidos e ignorando totalmente a los ciudadanos.

Girauta, a los independentistas: «Me he hecho toledano porque no quiero verles ni en pintura»

La señora Cayetana Álvarez de Toledo encabeza la lista del PP por Barcelona y se vanagloria de no hablar en catalán. El Sr. Girauta dice estar cansado de los independentistas catalanes y se presenta como cabeza de lista de Ciudadanos por Toledo.

No sé si habrá hablado con alguien en Toledo, pero la danza sigue.

Ciudadanos sigue bailando, mientras Girauta toca la flauta, Rivera alza la bandera y Arrimadas vive su cuento de hadas.

En el partido socialista, algunos ministros de Sánchez los vemos de pronto encabezando listas por Andalucía sin previo acuerdo con los militantes. Pero ¿algunas de estas personas tienen alguna idea de la situación o de los intereses de los ciudadanos que van a representar?

Creo que la respuesta es clara, en ningún momento, los candidatos parecen tener conciencia de que representan a un grupo muy concreto de ciudadanos con sus problemáticas e idiosincracias. Muy posiblemente, si son elegidos, no se irán a comunicar ni a escuchar a los ciudadanos de su región las iniciativas parlamentarias ni la problemática en el Congreso. Cuando contemplo todos esos vaivenes suenan en mis oídos los gritos de aquel 11-M, «no nos representan».

La lealtad de las personas que aparecen en las listas electorales es al cabeza de lista que los ha colocado allí, no es a los ciudadanos, por tanto poco de democracia tienen esos procedimientos. Mientras los partidos desarrollan todo ese teatro, no parece que se den cuenta de que los ciudadanos están observando y que causan una impresión funesta.

El partido socialista ha hecho limpieza en las listas electorales de Andalucía de los nombres adictos a Susana Díaz. Eso lógicamente a causado malestar. Todo lo que hizo Sánchez al recuperar el trono para dar mayor voz a los militantes se lo han pasado ahora por el arco de triunfo, para hacer limpieza de los susanistas.

También en el Partido Popular ha habido una limpieza similar de los antiguos colaboradores de Rajoy. Hablan de regeneración y traen afectos a antiguos corruptos. Mientras Casado sigue anunciando extrañas medidas a aplicar cuando gobierne y que luego dice que son fake news. Parece que siguen el modelo Trump. Todos procuran fichar a estrellas, hasta a un torero tiene en sus listas el Partido Popular y dos en Vox, aunque en general los fichajes que han hecho no parecen muy estelares.

En Podemos no parece que el problema sea el de fichar estrellas sino más bien el de estrellas fugaces. El partido se está desintegrando y miembros de las listas se van. Es el gran mal de las izquierdas en España, parece que en vez de Unidas Podemos el deseo de todos es un partido para cada dirigente. Las ilusiones de aquel 11 M parece que se van esfumando, como lo hicieron nuestras ilusiones del Mayo del 68.

Ha sido un secretario de organización del partido socialista de Andalucía que después de la limpieza de Sánchez, ha resumido sin darse cuenta y en una frase lo que sentimos los ciudadanos al ver las listas electorales a la hora de votar. Él ha dicho: «Han metido nombres en las listas que yo ni sabía quiénes eran. Tuve que empezar a buscar quiénes eran.» Espero que ahora los políticos se den cuenta que  exactamente ese es uno de los problema que tenemos con todas las listas.