Archive for enero, 2020

Sin respeto no hay democracia

lunes, enero 20th, 2020

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Las instituciones y su funcionamiento son partes integrales de una democracia y como estamos viendo constantemente nos hacen falta mejoras en España. Pero hay cuestiones más básicas aun que las instituciones y estas se basan en el respeto a todos los ciudadanos. Todos tenemos nuestras opiniones y puede haber grandes diferencias entre ellas, pero el que no pensemos como otros no nos debe impedir el respetar sus opiniones. En eso parece que en España si tenemos serios problemas.

El espectáculo que ha dado el Congreso en la investidura de Pedro Sánchez es de lo más bochornoso que he visto en mi vida. Poco hubo de discusión de programas políticos, la sesión estuvo dominada por un leguaje fuera de lugar en el Congreso. Fue un constante aluvión de insultos de los más disparatados e incluso llegando a amenazas de lo más ruin. Solo unos pocos individuos han sido capaces de mantenerse a una altura adecuada en estas circunstancias, ejemplos han sido Aitor Esteban y Joan Baldoví. Personalmente discrepo bastante de muchas de las posiciones de ambos en la política general, pero les tengo respeto por su actitud y forma de comportarse en el Congreso.

Joan Baldoví durante su intervención en la sesión de investidura de Pedro Sánchez

Baldoví hizo un diagnostico perfecto de la situación indicando la mala educación de miembros del Congreso y su falta de capacidad para aceptar el perder. Eso son dos ingredientes básicos en el respeto que han faltado totalmente en muchos de los diputados. Incluso durante su intervención algunos de los diputados se rieron de él al decir que era maestro confirmando así las tesis que defendía. Es curioso que se rían de eso y acepten tantos diputados que no tienen ninguna carrera ni profesión.

Los dirigentes de los partidos de la manifestación de la plaza Colón tratan con desprecio a los partidos catalanes y vascos y quieren excluirlos de las negociaciones entre partidos. Los acusan de nacionalistas, curiosamente ya que los tres partidos se comportan claramente como partidos nacionalistas españolistas. ¿No se miran en el espejo?

Los dirigentes de esos tres partidos manifiestan un desprecio total a los ciudadanos que votaron a los partidos nacionalistas catalanes y vascos. Estos partidos representan a un 10 por ciento de los votantes de las últimas elecciones, no es una fracción pequeña de los españoles. El desprecio y las acusaciones que extiende también a los partidos que llaman populistas, estos partidos representan a un 15 por ciento de los votantes. En total según los dirigentes de los tres partidos de Colón habría que excluir a los partidos que representan a un 25 por ciento de los votantes a la hora de formar gobierno. Esos partidos que constantemente invocan a la unidad de España son los que precisamente dividen España al despreciar a estos ciudadanos. Su idea de unidad es someter a todos los españoles a sus puntos de vista.

Aun peor ha sido la actitud de algunos como Herman Tertsch, miembro del Parlamento europeo por Vox, que ha sugerido la necesidad de intervención del ejército frente a lo que llama gobierno ilegal. Eso en sí va más allá de la mala educación y casi tiene carácter delictivo.

Insisto en referirme a los dirigentes de los partidos ya que creo que gran parte de los miembros de partidos como el PP y Ciudadanos no usarían ni este lenguaje ni estas formas de comportamiento. Con Vox no estoy tan seguro. En estos últimos meses ha habido una deterioración de formas y palabras en las direcciones de los partidos y miembros de estos partidos han mostrado su desacuerdo dimitiendo.

Se está fomentando un clima de guerra civil y eso es muy peligroso. Es vergonzoso que sea esta la reacción al haber perdido unas elecciones. Los partidos deberían hacer auto-reflexión y eliminar de sus puestos directivos a personas que ponen en serio riesgo la incipiente democracia española.

Esperemos que se calmen los ánimos de guerra y que Sánchez de una vez empiece a gobernar sin juegos malabares.

Cambiamos de año y de decenio

lunes, enero 6th, 2020

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Cambiamos de año y de decenio, a ver si podemos cambiar de sistema social. Decimos que estamos en democracia, pero no se percibe mucha democracia en nuestras sociedad. Mas bien un lento decaimiento en las instituciones.

En esta época mucha de la prensa de Estados Unidos resume la lista anual de disparates mayores de Trump y de las estupideces que envía por tweets, pero hacen falta varias páginas para poderlo hacer. Yo no creo que mienta, es que se le ha ido la olla como vulgarmente se dice. Sigue obsesionado por lo que se dice de él en la televisión y según parece se pasa las horas frente a la pantalla. Cada vez se cree con más poderes y no hace caso del Congreso. 2 uno de los objetivos de Trump cuando llegó a la presidencia era desmontar todo lo que había hecho Obama, un poco al estilo de Martínez-Almeida en Madrid con lo que hizo Carmena. Realmente Trump ha desmontado todas las regulaciones de Obama relativas a control de emanaciones, restricciones en exploraciones por petróleo y otras medidas de para frenar el cambio climático.

El buque de los fenicios está ya prácticamente en el Caribe, en cuatro meses casi han completado el trayecto de Cartago a América

Pero no tuvo éxito con el llamado Obamacare, ley para extender el acceso de los ciudadanos a seguros médicos. Al no funcionar la cancelación de la ley a través del Congreso ha ido a los tribunales, seleccionando partes de la ley las han ido presentando a diversos juzgados con jueces muy conservadores para poder destruir la ley a trozos.

Como Trump pudo nombrar dos de los miembros del Tribunal Supremo y naturalmente estos son extremadamente conservadores y tienen ahora mayoría, la llamada justicia es un buen camino para implementar sus políticas. Ahora hay una ofensiva conservadora para que se prohiba el aborto a través de otra decisión del Supremo. Esa táctica se parece bastante a la seguida por el PP en España.

Así con esta situación en el gobierno entramos en el nuevo año a pesar del impeachment. Pero durante este año hemos visto resurgir un movimiento de izquierda encabezado por la congresista Alejandria Ocasio-Cortez y su escuadrón de mujeres congresistas que están cambiando el horizonte político.

No es solo en Estados Unidos que reina la incertidumbre. Inglaterra ya entra el año en pleno brexit después de confirmar y dar mayoría en el gobierno a otro personaje de comedia, Boris Johnson. Esto abre otro periodo de incertidumbre para Inglaterra y Europa.

Ni siquiera es seguro que el Reino Unido siga estando unido y que Escocia e Irlanda del Norte no se separen. En el resto de Europa, caos en Francia, subida de partidos neonazis en Alemania, mientras se da la espalda a lo que pasa en el Mediterráneo donde cientos de emigrantes están muriendo intentando llegar a Europa.

Pero, ha habido un aumento considerable en protestas reivindicativas de los ciudadanos en todo el mundo.

En España hemos empezado el año aún sin gobierno y con los presupuestos de Rajoy renovados de nuevo. Lo peor es que el gobierno que se intenta formar ahora con tanta dificultad se habría podido formar en septiembre sin tener que ir a elecciones. La estupidez de Pedro Sánchez nos puede costar cara. Siguen discutiendo de Cataluña y ETA como si fueran los mayores problemas y se sigue ignorando el aumento de la desigualdad, la falta de empleo, los salarios y pensiones a niveles bajos. Pero es posible que tengamos un gobierno progresista.

Por otra parte, las mujeres en todo el mundo se están moviendo cada vez con más energía para conseguir la igualdad y eliminar la sociedad patriarcal. Otro movimiento creciente es el de los jóvenes luchando por reducir las causas del cambio climático.

Si en los políticos que lideran partidos en todo el mundo cada vez aumenta más el nivel de mediocridad y falta de inteligencia, los ciudadanos cada vez tienen más claro que hay que movilizarse para cambiar la sociedad.

Y mientras, el buque de los fenicios está ya prácticamente en el Caribe, en cuatro meses casi han completado el trayecto de Cartago a América. O sea, que si se quiere, se puede.