Trump, ese sinvergüenza

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Trump empieza a tener problema serios de imagen en Estados Unidos. No es que su imagen haya sido muy buena entre personas ‘normales’, pero sabía venderla bien en un amplio sector de votantes. En estas últimas semanas han aparecido dos libros que no le son precisamente favorables. El hizo todo lo posible para que no se publicaran, pero la prensa como es lógico tuvo acceso a ellos y ahora ya están a la venta.

El primer libro fue de John Bolton que era National Security Adviser del presidente Trump durante un año y medio. Se titula «La habitación donde pasó» y pone de manifiesto claramente la incapacidad de Trump para ejercer las labores de presidente. Muestra su ignorancia en cuestiones básicas, su afán de interferir en la Justicia y su forma corrupta de proceder con otros países.

Roger Stone, socio y amigo de Donald Trump

El otro libro es el de Mary L. Trump, sobrina del presidente y sicóloga de profesión. El libro se titula «Demasiado y nunca suficiente: como mi familia creo al hombre más peligroso del mundo». El título ya dice mucho. En el cuenta toda la historia de una familia disfuncional. A la vista de la dureza y el maltrato que su padre dio a su hermano mayor cada vez que cometía un error, Trump desarrolló su estrategia de mentir sistemáticamente y nunca aceptar haber cometido un error.

La descripción que estos libros hacen de Trump no puede ser no puede ser peor para alguien que pretenda seguir siendo presidente. De todas formas no debería ser necesario ir con tanto detalle en su vida para saber que no se debe votar a esa persona, sus hechos deberían ser suficientes para llegar a esa conclusión.

Ahora todos sus esfuerzos están dirigidos a que se vuelva a la normalidad. Abrir escuelas y universidades, normalidad laboral, etc. Mientras el número de infecciones sube dramáticamente. De esto culpa a médicos y científicos que según él usan la ciencia con fines políticos. La Casa Blanca ahora usa la cifra de muertos, ya que aun las muertes no han empezado a repuntar. Ataca al Dr. Fauci, el que fue el Fernando Simón en Estados Unidos y que Trump apartó por no seguir sus ordenes. La posición de Trump con respecto a la pandemia es que «ya pasará». Ahora hay que reconstruir la economía antes del 4 de noviembre cuando hay las elecciones presidenciales.

Pero como siempre, Trump se ha superado a si mismo cometiendo lo que se ha llamado un hecho histórico de corrupción sin precedentes. Se trata de la conmutación de la pena de prisión a su socio y amigo Roger Stone. Este está condenado por varios delitos a tres años de cárcel y alguno de estos delitos fueron para proteger al mismo Trump. Eso es lo que hace que este caso sea un caso de corrupción.

2 Trump ya había ejercido más de una docena de perdones a personas de su entorno político y por delitos que otros presidentes no hubieran aceptado como perdonables. Por ejemplo en el caso de asesinatos. Tampoco suele hacer caso de las recomendaciones judiciales que acompañan a las peticiones de perdón.

En el caso de Roger Stone ha ido más allá. Se ha saltado el orden de peticiones y lo ha puesto el primero. Stone había sido sentenciado por siete delitos entre ellos mentir al Congreso con relación de las actividades de Rusia con la elección de Trump. Por tanto, mintió para proteger a Trump. Como ha dicho Mitt Romney, senador republicano, una cosa así no se hubiera atrevido hacerla ni Nixon.

Trump ha continuado acusando a diestro y siniestro de que Stone había sufrido una persecución política. Culpando a Muller de que debido a su fallo de poder probar la conspiración con Rusia, habían cargado contra Stone. Acusaciones a los Demócratas del uso político de la justicia. Como siempre todo el mundo es culpable menos Trump.

Trump sigue con sus mentiras constantes. El «Washington Post» ya lleva contabilizadas más de 20 000 falsedades que ha dicho Trump desde que es presidente. A pesar de todo esto queda aun en el aire la pregunta: ¿será capaz de ganar las próximas elecciones?

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