¿Por qué los loros sí y los políticos no?

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Vaya par de semanas de desencuentros y mala educación por parte de los políticos. Probablemente el primer premio se lo lleva Trump con su llamado debate con Biden. Un niño mal educado no se hubiera comportado tan mal como Trump en ninguna situación. El con total falta de respeto a su contrincante y al público que seguía el debate por televisión, interrumpió constantemente a Biden y lo insultó sin parar.

Biden siempre ha tenido dificultades en los debates para centrarse y expresarse bien. Parece que de joven tenia problemas de tartamudeo y que le ha quedado una cierta indecisión al hablar. Parece que Trump quería aprovecharse de eso y con las interrupciones hacerle la zancadilla, pero se pasó y no consiguió su objetivo. El moderador del debate estaba totalmente impotente para controlar la situación.

Loro gris africano

El espectáculo fue bochornoso llegó a incluso a calificar al hijo de Biden de adicto a las drogas y ser un mentiroso. Biden en algún momento ya no se pudo controlar y llamó a Trump “payaso” y “mentiroso”, palabras que en este caso no creo que sean insulto sino una descripción de Trump. El Washington Post que hace el análisis del numero de veces que los politicos falta a la verdad identificó 46 falsedades por parte de Trump y 7 por parte de Biden. Por tanto ganó obviamente por abrumadora mayoría Trump.

Pero aun peor fue el hecho que Trump animara a grupos racistas y neonazis como los Proud Boys a mantenerse alerta y dispuestos a intervenir a su favor. A pesar de la insistencia del moderador a que retirara tales afirmaciones, Trump no lo hizo.

Una de las cosas que Trump criticó a Biden y se burló de él fue por el uso de la mascarilla que Biden siempre usa. Parece que algo de justicia existe en este mundo, ya que a los pocos días de esta burla, Trump daba positivo a coronavirus. Ciertamente no hay que alegrarse del mal de los demás, pero en algún caso como este, lo que ha pasado es de justicia.

El espectáculo no solo ha sido en Estados Unidos, en España hemos vivido también unos días de farándula. Primero con las peleas entre quienes prefieren la república y los que se autodenominan constitucionalistas, y que realmente son inmovilistas. La pelea culminó con la frase de Casado : “A Felipe VI lo votaron los españoles, pero a Iglesias y Garzón no los votaron”. Realmente va a ser difícil que se supere este año. Con eso como telón de fondo empezó una sesión de control en el Congreso, que realmente fue pelea sobre la monarquía sin aportar a los ciudadanos ninguna información sobre las políticas del Gobierno.

La cosa aun se puso peor en la Comunidad de Madrid con la pelea con el Gobierno por el control de la pandemia que esta desbocada en Madrid. Claramente la pandemia en si era lo de menos, era simplemente una arma arrojadiza. Con ambos lados proponiendo casi las mismas medidas de control se armaron toda clase de trifulcas. Un gran ejemplo de lo que no hay que hacer en el caso de una crisis. Todo han sido peleas políticas en vez de invertir en rastreadores, reforzar la sanidad pública que en Madrid esta colapsada, y aumentar la frecuencia de los transportes en la capital. El metro y los autobuses van al tope en las horas punta y eso es evidente una potente fuente de transmisión del virus.

Mientras los ciudadanos mirábamos asombrados todo ese ridículo espectáculo, en el Lincolnshire Wildlife Park del Reino Unido retiraron del público cinco loros grises africanos que fueron donados por diferentes personas y que cuando estaban juntos se ponían fuera de control y empezaban a decir palabrotas. También insultaban al público que visitaba el Parque. Así que decidieron retirarlos de la parte pública al menos temporalmente. A la vista de esto me pregunto que si retiran por estas razones a los loros, ¿por qué no retiramos a algunos de los políticos que se comportan peor que los loros? ¿Por qué los loros sí y los políticos no?

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