Archive for enero, 2021

De la incertidumbre a la primera crisis

lunes, enero 18th, 2021

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Hace un par de meses hablaba aquí de la incertidumbre que se nos abría en Estados Unidos después de las elecciones presidenciales. Incertidumbre potenciada por la actitud de Trump de no aceptar los resultados electorales. Desde entonces hemos tenido toda clase de comportamientos antidemocráticos por su parte. Ha habido indultos para todos sus amigos y colaboradores en las trampas de su primera elección, venta de terrenos en Parques Nacional a compañías petroleras para hacer fracking, eliminar a todos los que estaban en puestos de gobierno y que no eran absolutamente fieles, y sobre todo mentir. Total una vergüenza para la democracia de este país.

Pero claro la incertidumbre no se basaba en estas actitudes, sino en todos los rumores que había sobre si proclamaba la ley marcial para impedir la toma de posesión de Biden y el auto indultarse por todos los crimes que ha cometido. La cosa llegó a su pico con los sucesos del día 6 de Enero. Esta fue la primera crisis.

La ocupación del Congreso por los partidarios de Trump

La tarde del 6 de Enero fue muy dura para quienes vivimos en Estados Unidos y en particular en Tennessee, tierra de Trump. Ya tuvimos un susto el día de Navidad con el coche que explotó ante el edificio de AT&T en la capital del estado, Nashville. Nos quedamos sin teléfonos un par de días y en algunos lugares sin internet. El problema era que no se sabía la razón de la explosión y temíamos que estuviera relacionado con los grupos pro-Trump.

Durante las semanas antes del 6 ya corrían por internet planes para asaltar el Congreso y raptar e incluso matar a algunos congresistas. A pesar de estas amenazas y de que Trump convocara en Washington DC un meeting de sus partidarios a la vez que se reunía el Congreso para certificar la elección de Biden, no parece que se tomara en DC ninguna medida de seguridad especial.

Desde el ataque terrorista del 11 de Septiembre en Nueva York, las fuerza de seguridad aumentaron sus medidas de control en todos los puntos claves del país. Por eso fue muy sorprendente que cuando Trump incitó a sus seguidores a invadir el Congreso, la policía del Congreso no estuviera mínimamente preparada para protegerlo y dejaran entrar a toda la gente sin detener a nadie. Los miembros del Congreso, trabajadores y periodistas se tuvieron que refugiar en los sótanos mientras los invasores paseaban a sus anchas por las salas y despachos del Congreso. Incluso se vieron en algunos momento policías haciéndose selfies con los invasores.

La situación duró varias horas, estos fueron los momento de mayor ansiedad y si lo fueron para mi, como debían ser para los atrapados en el Congreso. Me parecía volver al 23 F, cuando durante horas no supinos el resultado del golpe. En DC no aparecían más fuerzas de seguridad, no sabíamos de que lado estaba el ejercito, ni si en aquel momento aprovecharía Trump para invocar la ley marcial.

El primer político en dirigirse a los ciudadanos fue Biden, salió en televisión a exigir a Trump que dijera e hiciera algo. Pero no fue hasta pasada más de cinco horas que empezaron a llegar fuerzas de la Guardia Nacional para despejar el Congreso. Fue más o menos a la vez que salió Trump a pedir a los invasores que se fueran a su casa, pero recalcó que los quería mucho.

La tensión se fue rebajando a partir de entonces. Uno de los dirigentes de los manifestantes al disolverse les dijo que fueran a las estaciones de televisión de NBC y CNN para atacar a los periodistas, incluso amenazó de muerte a alguno de los periodistas.

Durante todo el tiempo que duró la ocupación del Congreso, los periodistas continuaron informando, algunos desde los sótanos donde estaban encerrados y otros desde fuera donde eran amenazados por los manifestantes. Todos se comportaron con valentía y profesionalidad.

Aun no hay nada claro sobre las responsabilidades de las autoridades en esa acción violenta que acabó con cinco muertos. Bueno, para Trump y sus allegados son los antifascistas los culpables. Ahora seguimos con la incertidumbre. ¿Cual será la próxima crisis que nos prepara Trump?

2020, un año del que hay que aprender

lunes, enero 4th, 2021

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

El año 2020 ha sido muy duro con mucha gente. Todos queremos que pase de una vez. Algunos han dicho que es un año que hay que olvidar. Yo creo que es todo lo contrario, es un año del que hay que aprender. Por tanto hay que reflexionar sobre lo que ha pasado durante este año y aprender de errores y debilidades de nuestra naturaleza y sociedad. Antes del 2020 y en nuestra sociedad que llamamos occidental, nos sentíamos invencibles y nos frustrábamos por cualquier cosita que no podíamos hacer. Pero vino el bichito nos mostró la realidad y tumbó nuestra arrogancia.

Una de las primeras lecciones de este año es la vulnerabilidad de la especie humana. Ha bastado la aparición de un nuevo virus para causar una crisis a nivel mundial. Virus como este pueden seguir apareciendo y más desastres pueden ocurrir. Pero como especies tenemos otras amenazas claras a las que hemos hecho poco caso, como es el calentamiento global.

Aumento de la temperatura media de la Tierra relativo al promedio de temperatura en el siglo XX

Poco se ha hablado de ello este año, pero las temperaturas siguen subiendo. El año 2020 puede ser uno de los tres años más calientes desde que hay medidas. El hielo de la Antártida sigue fundiéndose y muchos glaciares están retrocediendo, como consecuencia el nivel del mar sube. ¿Hasta cuando vamos a esperar para tomar medidas serias? Cuando llegue la crisis que puede ser mucho peor que la de la covid-19, será demasiado tarde.

Otra lección es la falta de preparación de nuestra sociedad para enfrentarse a estas crisis. La sanidad pública la han ido erosionando año tras año y privatizando parte. Igualmente se ha hecho con las residencias de mayores. Así pues nos pilló la crisis sin suficientes recursos sanitarios y condenando a muerte a muchas de las personas en residencias de mayores. En algunas comunidades autónomas ha sido una catástrofe y no hemos visto aun que se pidan responsabilidades. Hay que reforzar la sanidad pública en previsión de otras crisis. ¿Habrán aprendido los políticos esta lección?

Pasemos a otro punto, la investigación. Durante el gobierno de Rajoy la investigación sufrió algunos recortes en el presupuesto, pero eso no fue lo peor. Se cambiaron las reglas de contratos y compras de manera que de lo presupuestos cada año solo se pudo gastar alrededor de un 30 por cinto, el resto se tenía que devolver al gobierno. Por tanto, el gasto en investigación se redujo sustancialmente. Eso en general ni lo conocen los ciudadanos ni les importa mucho. Con la pandemia se ha visto la importancia de tener investigadores en activo a la hora de producir una vacuna en una escala de tiempo rápida. Dependiendo de el tipo de crisis, se pueden necesitar investigadores en otros campos. A parte, la investigación es el motor de crecimiento económico a largo plazo. ¿Se empezará a concienciar la sociedad de la necesidad investigación?

2 Al comienzo de la pandemia vimos como los países gobernados por mujeres tuvieron una reacción mucho más efectiva que los otros países. Ellas actuaron rápidamente y con contundencia. En contraste, en países gobernados por los hombres más ‘machos’ como Estados Unidos y Brasil no se tomaron medidas y el número de casos y muertes se dispararon. ¿Hay alguna lección a aprender de eso?

En España, a diferencia de la mayoría de países europeas, la oposición ha aprovechada la pandemia para atacar al gobierno de forma continuada. En vez de intentar hacer un frente común para ver como salir de esa emergencia nacional con el mejor resultado para la población la prioridad ha sido derribar al gobierno. La mayoría de políticos que llegan a la cima de los partidos son gente bastante incapaz y sin la visión de Estado. ¿No habría que cambiar la forma de seleccionar a los líderes y buscar a gente capacitada? En eso o cambiamos o destruiremos la democracia.

Las preguntas podrían seguir y lo importante es que la experiencia del 2020 nos las ha dejado abiertas. Esperemos que 2021 sea mejor, pero no dejemos de valorar las experiencia negativas como una manera de aprender. Lo peor sería que después de tanto sufrimiento no aprendiéramos nada.