Archive for mayo, 2021

… y la violencia se disparó

lunes, mayo 24th, 2021

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

La violencia por armas de fuego es tristemente una enfermedad endémica en Estados Unidos. La facilidad con que se obtienen todo tipo de armas de fuego hace que cada año haya decenas de miles de víctimas. Pero últimamente las cosas se han complicado más aún. Ya no es solo la violencia individual sino los atentados de tipo terrorista los que se han multiplicado.

Por desgracia no hay estadísticas oficiales de los incidentes armados en este país. Los periódicos son los que tienen información estadística sobre ellos, pero, claro, no necesariamente es información totalmente exacta. El «Washington Post» en las pasadas semanas avanzó bastante información sobre ese incremento de violencia que se ha observado y publicó el gráfico que aquí reproduzco. Los datos cubren hasta el final de marzo de este año.

Gráfico sobre los casos de terrorismo en USA hasta marzo de 2021 publicado por el «Washington Post»

El gráfico muestra solo los casos de terrorismo doméstico, o sea no incluye casos de violencia individual, y los clasifica en terrorismo de extrema derecha y de extrema izquierda. Lo más destacable son los dos saltos hacia arriba que se observa en el gráfico. Estos saltos son el resultado del aumento de actos de violencia por parte de la extrema derecha.

El primer incremento abrupto coincide con el comienzo de la campaña electoral de Trump en 2015. Él estimuló ese sentido de odio que crea la violencia. El incremento se mantuvo casi al mismo nivel durante su presidencia, pero hacia el final hay el segundo salto hacia arriba. En el año 2020 y antes de las elecciones Trump volvió a los ataques contra los demócratas y grupos raciales, ya que sugirió que estos falsearían las elecciones. Los ataques aumentaron después de las elecciones culminando con la sugerencia a sus partidarios que asaltaran el Congreso como hicieron. En este momento culminaron los casos de violencia que han seguido muy altos en el año presente.

Es muy triste ver la capacidad que tiene un político para inducir violencia con discursos de odio. Pero en este caso, tenemos un ejemplo bien documentado de como sucede. Es importante tenerlo en cuenta a la vista de como evoluciona la política en España y ver a donde nos puede llevar.

Ese discurso del odio no se limitó a Trump, hubo otros de su misma forma de pensar, o no pensar, que siguieron provocando odio a personas de color. Uno de los casos más despreciables fueron dos ministros de la iglesia Southern Baptist en Texas que llamaron Jezabel a la actual vicepresidenta, Kamala Harris, una mujer de color que ha llegado al poder.

Jezabel en la Biblia fue una princesa fenicia que se casó con el rey Ahab de Israel, mujer, extranjera y con poder. Los cristianos la han considerado la mujer más horrible de la Biblia. Se considera que con su sexualidad torció la voluntad de su marido y le hizo adorar dioses fenicios. Casi todas la mujeres en la Biblia que no se limitaban a hacer sus labores se les ha considerado malas. Siempre ejerciendo ese poder sobre los hombres que pobres no las pueden resistir.

No sabemos en realidad cómo sería Jezabel, pero no parece que haya indicaciones de ninguna maldad. A pesar de ello tiene esta fama entre cristianos y se ha usado su nombre para fomentar ataques raciales. En el caso de Kamala Harris, el hacer los ministros esas declaraciones causan más daño que enviando balas por carta.

En ese ambiente de tensión y violencia, no se le ha ocurrido otra cosa al gobernador de nuestro estado, republicano y trumpiano, que pasar una ley por la que no hace falta ningún permiso para llevar armas en zonas públicas. A los pocos días y en un instituto de Knoxville, en donde está prohibido llevar armas, sonó la alarma ya que se dieron cuenta de que un estudiante, de 17 años, llevaba un arma. No sabemos lo que realmente pasó, pero la policía mató al chico en el cuarto de baño donde se había refugiado. Sabemos que el chico no disparó contra la policía, pero era afroamericano, por tanto la policía dispara a matar.

Las elecciones en Madrid

lunes, mayo 10th, 2021

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Pasaron ya unas elecciones que han sido de lo más estrambótico y caracterizadas por muchísimo ruido y pocas nueces, con un resultado final que en principio es difícil de entender. La Sra. Ayuso ha salido super-ganadora después de dos años de poquísima efectividad y mucha bronca inútil. Solo lo entiendo mirando a tras al tiempo de los emperadores romanos que mantenían a la población entusiasmada con «pan y circo», Ayuso ha hecho lo mismo con «cerveza y toros.»

Hace unos días, el «Financial Times» comparaba a Ayuso con los gobernadores de tres estados del sur, entre ellos Texas, y no puedo estar más de acuerdo. La bajada de impuestos a los ricos para atraerlos al Estado y la falta de política social es algo muy en común. Incluso, en relación con la pandemia, un gobernador dijo que era bueno que los viejos se sacrificaran para promocionar la economía de los jóvenes. Así ha sido en Madrid, que está a la cabeza de muertos en residencias por habitante. Además la ventaja de esta política es que los muertos no votan.

Los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid

El PSOE se ha ido abajo. Eso no me sorprende, el Sr. Gabilondo ha estado dos años como cabeza de la oposición y no ha hecho nada, ni se le veía. Es un hombre muy soso y sin capacidad de dirigir un partido. Profesionalmente puede ser muy bueno pero como político es un fracaso total. El partido, con él a la cabeza, ha perdido la mitad de los escaños. Además el Sr Sánchez no fue precisamente de gran ayuda cuando cuatro días antes de las elecciones anuncia la eliminación del la ayuda fiscal por tributación conjunta en el IRPF, clamando que eso beneficiaba a las mujeres, cosa nada clara.

Otro factor negativo para la izquierda fue la participación de Pablo Iglesias en las elecciones. Si bien Iglesias hizo un buen trabajo en como acercar el pueblo a la política y como inspirador del partido Unidas Podemos, él no tiene las cualidades que necesita un político. Cuando era vicepresidente, en vez de hacer pactos calladito, se ponía a discutirlos en la prensa mientras se estaba negociando. Iglesias es demasiado ruidoso y crispado.

En las elecciones de Madrid, Iglesias cayó en la trampa de Vox y empezó a pelearse con ellos y la crispación aumentó. En el sur de Estados Unidos decimos que cuando vas a cazar ardillas hay que mantener la vista fija en la ardilla. En el caso de Iglesias la ardilla era Ayuso y en vez de fijarse en ella y criticar su labor, se peleó con Monasterio y toda la ultraderecha, cortó los debates, que es lo que más quería que pasara Ayuso. Creo que Iglesias se ha dado cuenta de sus fallos y por eso ha dimitido, algo que hay que alabarle. Los políticos en España pocas veces reconocen sus errores y dimiten.

Quien hizo el mejor papel en las elecciones por parte de la izquierda fue Mónica García de Más Madrid. Estuvo siempre con Ayuso en su objetivo y sacó datos para criticar su labor al frente de la CA. Eso se le ha reconocido por los votantes quienes le han puesto a la cabeza de la izquierda madrileña.

Hay otro aspecto de las elecciones que quiero resaltar. Yo estoy inscrito en Madrid como ciudadano español residente en el extranjero. Para poder votar la Comunidad tiene que enviarme una clave para luego yo pedirles el voto. El 5 de abril a las 11 de la mañana me llegó la clave para pedir el voto, el plazo para pedirlo se acababa el mismo día a las 6 de la tarde (12 de la noche en Madrid). Como se podía hacer por correo electrónico, lo mandé a tiempo junto con los papelitos que me pedían. El 1 de mayo me llegaron las papeletas y sobre para votar. ¡Lo tenía que enviar por correo certificado a Madrid junto a otra lista de papelitos antes de 28 de abril! Me dio la impresión al leerlo que del sobre salía una voz diciendo: «Te creías que ibas a votar, ja ja ja!!» Mi caso no es el único caso ni mucho menos. Esto es otro ejemplo de la erosión de la democracia de la que hablaba hace quince días.

El presidente Sánchez en el Congreso el pasado febrero dijo que «España es una Democracia plena» y yo me pregunto, ¿plena de qué?