¿Un cuento chino?

Marzo 9th, 2017

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

El calentamiento global es un cuento chino según el presidente Trump. Lo inventaron los chinos para atacar a la economía de Estados Unidos. Parece que al planeta no le ha gustado esta afirmación y está dando muestras de que la crisis se acerca. Aparte de que el año 2016 ha sido el más caliente desde que hay datos, otras consecuencias del calentamiento global empiezan a manifestarse.

Una indicación importante ha sido el progreso que ha hecho en estos últimos meses la gran grieta que se abre en la llamada Larsen C plataforma de hielo en la Antártida. Desde diciembre ha crecido más de 17 millas, teniendo una longitud de más de 100 millas. En algunos puntos tiene una anchura de un par de millas y solo le faltan unas 20 millas más para que esa enorme masa de hilo se separe del continente. Sería el mayor iceberg que se ha conocido y este desprendimiento puede pasar en poco tiempo.

La grieta en la plataforma de hielo Larsen C de la Antártida

En sí, el desprendimiento de este iceberg no causaría ningún aumento significativo del nivel del mar. La preocupación está en la estabilidad del resto de la península de la Antártida, que sí podría causar un efecto al nivel del mar.

Otra noticia alarmante es la publicación en la revista «Nature» de los resultados de medidas de la concentración de oxígeno en el mar. Esta es la primera vez que se tienen medidas sistemáticas de carácter global y en profundidad. Lo que se ha observado es una disminución de más del 2% de concentración de oxígeno en el periodo 1960 a 2010. Este tipo de reducción la predecían los modelos de calentamiento climático. El problema es que esta disminución de oxígeno afecta a la vida marina y puede tener serias consecuencias, como indican los autores del artículo.

Un aspecto del cambio climático que también se va notando es el aumento en oscilaciones extremas entre periodos de sequía y periodos de grandes lluvias. Este fenómeno lo notamos en todas partes, pero ha sido en California donde las consecuencias se han vivido en los últimos meses. Después de cinco años de sequía, en las últimas semanas ha habido lluvias torrenciales que han causado todo tipo de pérdidas, incluso de vidas humanas.

El mayor desastre ha sido la rotura de la presa de Ororville, ha habido que desalojar unas 180.000 personas de la región y ha habido grandes destrozos. El cambio climático también afecta a las presas. Al construirlas se tiene en cuenta el ritmo de lluvias locales. Estas nunca están igualmente distribuidas y hay periodos de sequía y lluvias que hay que estimar cuidadosamente. Es el fenómeno José, como lo denominó el matemático Mandelbrod recordado las siete vacas gordas seguidas de siete vacas flacas del sueño del faraón. La consecuencia del cambio climático es que estas periodicidades e intensidades han ido cambiando, por lo cual las presas existentes están cada vez más desfasadas y no podrán cumplir adecuadamente su misión.

No se si el planeta se cabreado por lo que cuenta Trump o es que ya nos venía preparando otra sorpresa. Esta no parece tener nada que ver con el cambio climático. Según resultados publicados recientemente, el campo magnético terrestre se está debilitando. La cuestión que eso plantea es si se acerca un cambio de polaridad de campo, o sea que los polos magnéticos se intercambien. Esto no sería nada nuevo para el planeta Tierra, ya que ha pasado varias veces cada unos cientos de miles de años. El problema está en que en la transición el campo magnético se debilita mucho y por tanto no puede proteger a la tierra de la lluvia de partículas cargadas que la bombardea. Si esa transición pasara, podría llevarnos a un serio aumento en los casos de cáncer.

O sea que el planeta no está para bromas y precisamente ahora necesitamos un seria concienciación sobre los problemas que pueden venir. Pero la llegada de Trump puede ser un serio obstáculo para llevar a cabo las medidas necesarias para salvar el planeta, aunque este hombre puede cargarse nuestra sociedad antes de que perezca el planeta.

¡Abajo las armas!

Febrero 24th, 2017

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Abajo las armas!» es el título del famoso libro de Bertha Von Suttner, por él recibió el premio Nobel de la Paz en 1905. Lo leí cuando tenía unos 11 años, el libro me encantó. Era uno de los libros preferidos de mi madre, primero porque, habiendo vivido la Guerra Civil, estaba totalmente en favor a su mensaje y segundo por la admiración que tenía por la autora, una mujer de carácter fuerte y que estaba adelantada a su época.

Ese grito, ¡Abajo las armas!, sigue siendo actual y cada vez habría que gritar con más fuerza. En la época que fue escrito el libro las guerras eran producto de odios y ambiciones. Estos sentimientos siguen alimentando ahora guerras de todo tipo pero se ha agregado un factor más que las estimula, las ganancias económicas de grandes compañías. La venta de armas es actualmente un gran negocio y las compañías que las producen tienen gran influencia en los sistemas políticos llamados democracias.
En Estados Unidos, las armas no solo están en el ejército, se calcula que la población civil tiene más de 300 millones de armas de fuego con el resultado de que hay más de 30.000 muertes al año por armas de fuego. Los homicidios y suicidios son los sucesos más comunes pero también muertes accidentales y niños involucrados en estos incidentes. Pero lo importante para muchos políticos es que cada año se venden más de un millón de armas y los fabricantes forman un lobby muy fuerte que les apoya en las elecciones a cambio de mantener ese mercado.

Con el nuevo presidente estas cosas empeoran. Trump tiene muy buena relación con el presidente de la National Riffle Association (NRA), el mayor lobby pro armas de fuego en Estados Unidos. Hemos visto al presidente de la NRA sentado al lado de Trump en reuniones en la Casa Blanca.

En la campaña, Trump anunció que iba permitir armas en los colegios y universidades, una cuestión que se viene debatiendo desde hace unos años. Ha habido varias matanzas en colegios y los republicanos sugieren que si todo el mundo llevara armas se controlarían esos locos que causan las matanzas. Según ellos el problema no es demasiadas armas sino todo lo contrario.

La nueva ministra de Educación, Betsy DeVos, una multimillonaria sin idea de lo que es la enseñanza, ha defendido en el Senado el que haya armas en las escuelas «para proteger a los estudiantes de los osos pardos.» Al oírlo no sabes si reír o llorar. Bueno primero ríes, pero cuando te das cuenta que esa persona tiene la responsabilidad por la enseñanza en este país te saltan las lágrimas.

Mientras Trump está causando todo tipo de ruido y arrebata todas las cabeceras de los periódicos, calladamente algunos miembros republicanos del Congreso trabajan en sus agendas. Así vimos el otro día como se cancelaban las normas que había dado Obama para evitar que personas con serias enfermedades mentales pudieran tener permiso de armas. El ser enfermo mental ya no es una limitación.

Cuando uno de los congresistas que patrocinaban la anulación de esta regulación fue preguntado en una entrevista sobre las razones que le motivaban, afirmó: «No se puede discriminar a los minusválidos». Otra respuesta para reír y llorar.

Por tanto con Trump habrá más armas, menos restricciones en dónde se pueden llevar y más facilidades para obtener permisos. Eso si habrá serías restricciones para los musulmanes que quieran entrar en el país. Cuando el terrorismo blanco de dentro del país produce muchísimas más víctimas que haya producido el yihadismo, la restricción es para una mayoría musulmana que nada tiene que ver con el terrorismo.

Pero no solo hay proliferación de armas convencionales, en Tennessee se intenta aprobar una ley que permita a los conductores embestir a manifestantes que corten el paso en carreteras aunque causen heridos. ¡Hay que matar como sea!

¡Abajo las armas! hay que seguir gritando, pero de cuando en cuando necesito escaparme de este mundo, taparme la cara, mirar hacia adentro para no ver ese mundo que nos rodea, poder descansar y coger fuerzas.

Tapándome la cara, mirando hacia adentro para no ver ese mundo que nos rodea.

Los primeros días de Trump

Febrero 9th, 2017

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Solo han pasado unos pocos días desde que Trump inauguró su presidencia y en estos días ya ha conseguido crear una situación caótica en el país. Desde que entró en la Casa Blanca no ha parado de firmar decretos ley sobre los temas que había ya anunciado en su campaña.

Lo primero fue intentar desmontar el sistema sanitario que creó Obama y que cubre a unos veinte millones de americanos. Por decreto ley no podía cancelarlo, pero ha empezado a organizar parte del desmonte de la ley. Anuncia que habrá una alternativa, pero no se sabe cómo será. Los Republicanos en el Senado llevan años intentando cargarse esa ley, por tanto se alegraron sobre esta iniciativa de Trump, lo que no han conseguido saber es qué iniciativa lo va a sustituir. La confusión reina.

Después vino el decreto sobre la construcción del muro con Méjico y que tienen que pagar los mejicanos. Aparte de las sonrisas que produjo en algunos y la indignación en otros, no parece que haya sido capaz de formular cómo se hará ese pago. Su primera sugerencia, poner un arancel del 20% a todos los productos que vienen de Méjico es más que ridícula. Si pone el arancel, el precio de los productos mejicanos aumentará y quienes pagarán serán los ciudadanos americanos que compren esos productos, no será Méjico.

Así me pongo cuando leo las noticias sobre Trump

A esto le siguió el intentar restablecer la tortura para los presos ligados al terrorismo. Esa medida aparte de violar la Constitución y todas las normas internacionales, su eficacia es muy dudosa. Expertos en el campo ya han dicho muchas veces que con la tortura lo único que se consigue que los encausados digan cualquier cosa que se les ocurre con tal de salir del proceso y en la mayoría de los casos llevan a pistas falsas.

Luego mandó a diferentes agencias del gobierno no hacer pública la  información que ellos obtengan. Trump quiere controlar toda la información. Eso cubre cuestiones tanto políticas como sociales y científicas.

Pero probablemente lo que ha tenido mayor resonancia tanto interna como internacional ha sido la prohibición de admitir refugiados y no dejar entrar en el país a ciudadanos de siete países árabes aunque tuvieran la documentación de residentes permanentes en Estados Unidos. Eso provocó por una parte caos en los aeropuertos y una explosión de protestas en el país y en todo el mundo.

En primer lugar los siete países afectados son países árabes en los que Trump no tiene negocios, casualidad. Además ningún ciudadano de estos países ha provocado ningún incidente terrorista en el país. La falta de normativa clara provocó mucha confusión en quienes tenían que aplicar las órdenes. Ha habido manifestaciones en contra de ese decreto en los aeropuertos con conexiones internacionales y ha provocado el rechazo de muchos dirigentes.

Después de este decreto han empezado a oírse voces de protesta de miembros del Congreso y Senado del partido Republicano que hasta el momento estaban callados.

De todas formas lo que más asusta no son las medidas en sí, sino el estado mental de Trump. Ya salían voces de la Casa Blanca diciendo que el presidente se comporta como un chiquillo que no tiene ni idea de cómo hacer las cosas. Su obsesión por mostrar que ha sido el presidente con más personas en su inauguración da risa a la vista de las fotos publicadas, que él califica de noticias falsas. Además ha ordenado a la Dirección de Parques Naturales que busquen fotos que demuestren lo que él dice. Trump sigue insistiendo que los casi tres millones de votos que le adelantó Hillary eran votos ilegales y ha organizado una comisión para investigarlo.

Como narcisismo maligno han caracterizado algunos sicólogos su actitud enfermiza. Está actitud muestra que el hombre tiene un desequilibrio que no da ninguna confianza en cómo puede dirigir una nación.

Y ¿cómo nos sentimos todos? No es fácil ponerlo en palabras, serían demasiadas y muchas de ellas no me las dejarían publicar. Para mí la solución es ir formón en una mano y dando mazazos y mostrar en un trozo de madera cómo me siento cada vez que oigo lo que ha hecho el presidente.

La despedida de Obama

Enero 24th, 2017

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Hace unos días Obama se despidió de los ciudadanos americanos. Fue un momento emocionante para él y para quienes le escuchamos. Pero para mí lo más importante fue el mensaje que nos dejó. En un momento en que muchos vemos peligrar la democracia, él nos dio un mensaje de esperanza pero también unas tareas a cumplir. Nada se consigue sin esfuerzo y  mucho menos el llegar a una auténtica democracia.

Emoción de Obama en su despedida

La sensación de crisis en los gobiernos democráticos no es solo en Estados Unidos, en donde el resultado de las últimas eleciones lo pone en evidencia, sino de muchos países europeas incluyendo a España. Por tanto yo aconsejaría que se lea con cuidado las palabras que dedicó Obama a ese problema.

Obama nos dio tres avisos. El primero es que «nuestra democracia no funcionará si no hay claro sentido de que todo ciudadano tienen su oportunidad económica». Para ello dijo que hay que conseguir que todos los niños tengan la educación que necesitan, que los trabajadores puedan pertenecer a sindicatos para conseguir los sueldos adecuados, que haya un sistema de seguridad social fuerte y que compañías e individuos que se benefician al máximo del país no eviten pagar los impuestos que corresponden al país que les ha dado su éxito.

Se dirá que esto es obvio, pero el problema es que no funciona y cada vez damos marcha atrás en estos asuntos. Además me gusta su formulación en términos de oportunidad. Hay que dar oportunidades a los individuos, no regalos. Los que no sepan poner el esfuerzo necesario para aprovechar las oportunidades es su problema, no es problema de la sociedad.

Por ejemplo, en España ha habido casi más planes de educación que estudiantes y ninguno parece funcionar. La derecha quiere educación privada y que se eduquen quienes pueden pagarla, por eso reducen cada vez más los presupuestos a Universidades públicas. La izquierda quiere que todos tengan un título y se juzga al profesor por el número de aprobados que da, lo que lleva a bajar niveles y a una devaluación de la Universidad pública. La combinación de ambos ha sido nefasta para la Universidad. Lo que hay que dar es una oportunidad a todos a que estudien una carrera, pero quienes no quieran poner el esfuerzo necesario pierden la oportunidad.

El segundo aviso es que: «el racismo perdura como una potente y a menudo divisiva fuerza en la sociedad». Eso es una aviso muy bien dirigido a la sociedad americana, pero si se generaliza a prejuicios contra inmigrantes, musulmanes y otros grupos que a menudo se marginan en la sociedad, también se puede aplicar a la sociedad europea. El citó la siguiente frase: «Nunca realmente entiendes a una persona hasta que consideras las cosas desde su punto de vista, hasta que te metes en su piel y andas dentro de él».

El tercer aviso fue: «cada vez más nos sentimos seguros en nuestra burbuja y solo aceptamos, sean ciertas o no, las informaciones que coinciden con nuestras opiniones, en vez de basar nuestras opiniones en la evidencia que existe en la realidad». Este es probablemente uno de los mayores problemas que tenemos.

Obama indicó que en democracia, la política debe se una batalla de ideas. En el transcurso de un debate, damos prioridad a ciertos objetivos y a los diferentes caminos para lograrlos. Pero si no escuchamos a los que se oponen, no hay un debate posible. Constantemente vemos en política insultos entre unos y otros. Se cogen siempre frases hechas y se tiran al adversario. El punto básico de la democracia está en entender al otro, no para estar de acuerdo con él pero si para poder discutir racionalmente y llegar a acuerdos.

Según Obama todo los ciudadanos debemos estar alerta no solo a posibles enemigos exteriores sino también a esa posible deterioración de la democracia. El ciudadano no solo tiene obligación de votar sino también  de responsabilizarse del voto y si no le gusta quienes gobiernan presentar su candidatura.

Finalmente, un punto clave. «Si estás cansado de argumentar con extraños por Internet intenta hablar con uno de ellos cara a cara».

Espero que Pablo Iglesias lo escuchara.

El sueño americano

Enero 12th, 2017

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Una de las expresiones más comunes de los ideales del pueblo americano es el llamado «sueño americano» Como pasa con tantos conceptos sobre el ideal de una vida, es un concepto difícil de definir y que puede tener significados distintos para distintas personas. Una definición standard que aparece en los diccionarios es que el sueño americano es el ideal de que cada ciudadano de Estados Unidos tiene igual oportunidad de ser exitoso y próspero por medio de trabajo, determinación e iniciativa.

Para mí tenía una interpretación muy clara y era encontrar la oportunidad de tener una carrera en investigación con facilidades para llevar a cabo los trabajos y en grupos en que hubiera un trabajo colectivo con intercambio de ideas. Estas posibilidades no las vi en España en el año 1976 cuando me fui a Estados Unidos y allí las encontré. Para mí es el sueño era que el sistema y la sociedad te ayuden a cumplir tus objetivos en vez de frenarte.

Para muchos, este sueño americano era una realidad hace unas decenas de años, pero cada vez ha ido perdiendo fuerza. No es que no existan estas posibilidades de realizar tus sueños, lo que pasa es que cada vez es más difícil conseguirlo y por algún sector de la sociedad casi imposible. Esto ha sido una creciente preocupación de la sociedad americana.

Porcentaje de hijos que ganan más que sus padres como función del año de su nacimiento

Al hacer una afirmación como la que acabo de hacer, de que el sueño americano ha perdido fuerza, y por mi deformación profesional, me gustaría ser cuantitativo. Pero claro, para eso sería necesario medir un sueño. Eso es complicado, pero hay quien se atreve a hacerlo.

Un grupo de investigación de la Universidad de Stanford dirigido por Raj Chetty y en colaboración con economistas de la Universidad de Harvard han presentado recientemente resultados sobre la evolución del sueño americano en las últimas décadas. La forma en que miden la realidad de este sueño es viendo la proporción de hijos nacidos en un año determinado que ganan en su vida adulta un sueldo mayor que el de sus padres.

Evidentemente esta medida no engloba todas las formas de este sueño, pero nos da una primera indicación de cómo han evolucionado las posibilidades económicas. Además, el estudio separa los resultados en diferentes sectores sociales o que da una visón de la distribución del sueño dentro la sociedad.

Un resumen de los resultados de esta investigación se puede ver en el gráfico adjunto. En él vemos que los americanos de mi generación en un 90 por ciento ganaban más que sus padres. Pero esta proporción ha ido bajando sistemáticamente y así nos encontramos que para los nacidos al principio de los 80, la proporción se ha reducido al 50 por ciento. Este resultado así dicho no es malo, pero claramente el sueño de mejorar la situación económica se ha reducido para muchos. Los resultados dependen del estado social de los padres y la situación empeora para las familias de ingresos bajos.

Este tipo de análisis lo debería haber usado el Partido Demócrata para desarrollar su campaña electoral, pero no. El partido y Hillary en particular se preocuparon más de satisfacer a sus amigos de Wall Street que de enfocarse a los ciudadanos. Esto lo aprovechó Trump para lanzar su campaña. El recuperar esa América y ese sueño era lo que muchos ansiaban y él es lo que ofrecía, aunque nunca ha dicho cómo lo haría.

El vicepresidente Joe Biden describió muy bien en una entrevista en la cadena CNN el problema de Hillary Clinton. Dijo que él creía que Hillary nunca había entendido por qué se presentaba como candidata a la presidencia. En cierta manera lo hizo porque siendo mujer era la posibilidad de que existiera la primera mujer presidente de Estados Unidos. Pero claro, eso no es un programa. Su fallo fue no entender lo que querían y lo que necesitaban los ciudadanos. Para entender esos deseos y estas necesidades hay que tener capacidad de soñar, y quienes se anclan en el dinero han perdido esta capacidad.

¿Vuelve el macarthismo?

Diciembre 29th, 2016

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

El proceso de transición de Donald Trump es cada vez más alarmante. Los nombramientos para puestos de Gobierno se reparten entre millonarios, racistas y militantes anticiencia. El futuro se presenta bastante oscuro. En las últimas semanas nos enfrentamos con nuevos hechos que hacen aumentar el pesimismo de un gobierno con Trump.

La cosa empezó con el envío por parte del equipo de transición de Trump de una petición al Departamento de Energía (DoE) con 74 preguntas. Algunas de estas preguntas causaron sorpresa y ansiedad en muchos miembros de la comunidad científica.

Departamento de Energía en Washington DC

Departamento de Energía en Washington DC

En este documento se pedía una lista de «todos los empleados de DoE y contratados» que asistían a las conferencias anuales que organiza las Naciones Unidas sobre cambio climático. También se pedía la lista de todos los participantes a las reuniones del grupo de trabajo sobre el coste social del carbón, que da un guía sobre los beneficios de reducir el cambio climático.

El documento aún iba más allá. Se pedía información detallada sobre todos los científicos que trabajan en laboratorios nacionales, con detalles tales como a que sociedades profesionales pertenecían, todas sus publicaciones y páginas web a las que contribuían, y todos los cargos pagados o no pagados que tuvieran. Es algo realmente inaudito que se pidiera toda esa información.

Naturalmente la pregunta que todos nos hacíamos es: ¿para qué quieren esa información? El documento no aclaraba este punto, pero la sospecha general era que podría ser el principio de una caza de brujas dirigida a quienes investigan sobre el cambio climático. Rememora el espectro del macarthismo en los años 50, cuando artistas y científicos fueron perseguidos bajo la sospecha de comunistas.

Una petición genérica como esta no la ha habido en el pasado, pero represalias por investigar lo que a los políticos no les gusta eso sí las ha habido. Yo mismo las he sufrido.

En 2003 y con otros dos colegas publicamos un articulo en la revista «Chaos» sobre los apagones en la red eléctrica de Estados Unidos. La conclusión era que grandes apagones eran inevitables. En situación normal el artículo pasaría más o menos desapercibido y solo los que trabajan en el tema podrían leerlo. Pero en menos de dos meses hubo un gran apagón en el noreste de Estados Unidos en el que unos 50 millones de consumidores estuvieron afectados. El resultado para nosotros fue que salimos en todos los periódicos.

Era la época de George Bush y el político encargado de supervisar la sección de investigación en DoE, un tejano de cuyo nombre no quiero acordarme, salió diciendo que un apagón como ese nunca más sucedería y a continuación llamó al director del Laboratorio de Oak Ridge para decirle que no me dejara hacer investigación sobre estos temas ya que yo «causaba pánico en la población».

El director me comunicó lo que le había dicho el tejano pero me dijo que siguiera adelante y que no me preocupara. Al cabo de un par de meses los fondos de investigación que tenía de DoE me los cortaron, ¿casualidad? No sé. Para mí no fue un problema ya que en Estados Unidos hay múltiples fuentes de financiación de proyectos, pero aprendí algo sobre los políticos.

Esto fue un incidente aislado, sin importancia, pero lo que la lista de preguntas indica es que en el caso presente puede ser un proceso sistemático. Científicos del clima rápidamente empezaron a trasladar los datos acumulados a Canadá para protegerlos.

Al cabo de unos días de presentar el cuestionario a DoE, Trump nombró a Rick Perry como cabeza de DoE en su gobierno. Este señor, otro tejano, había competido con Trump para la candidatura a presidente y uno de sus planes era eliminar DoE. Ese nombramiento reforzaba aún más los temores de los científicos.

Finalmente DoE se ha negado a dar la información que se pedía y el gabinete de transición de Trump ha dicho que ellos no habían autorizado estas preguntas. Por tanto hay tregua de momento, pero en unos meses el equipo de Trump tendrá el control. ¿Qué puede pasar a partir de entonces?

Rabia y desolación

Diciembre 21st, 2016

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Este año 2016 parece que no se acaba nunca. Está siendo un año en que es muy difícil aceptar la realidad que nos rodea y nuestra incapacidad para cambiarla. Los últimos meses precisamente han sido particularmente negativos.

En España, cuando se esperaba que los nuevos partidos pudieran cambiar la forma en que se gobernaba y reducir la corrupción en en los niveles altos de gobierno, hemos ido de decepción en decepción. Ciudadanos, que repetidamente prometió no apoyar nunca a Rajoy, fue cambiando de posición lentamente y al final apoyó a Rajoy a cambio de unas promesas nominales que dudo mucho que nunca se materialicen.

La izquierda, siguiendo la tradición del país, ha estado luchando entre sí incapaz de ponerse de acuerdo en nada. El nuevo partido Podemos ha ido perdiendo su capacidad de hacer nada útil por las repetidas gilipolleces de su líder, que ha perdido toda su credibilidad y ha deteriorado la imagen de su partido. Al final la izquierda ha sido incapaz de presentar una solución de gobierno.

 

Desnudo y humillado con la cabeza partida entre la rabia y la desolación

Desnudo y humillado con la cabeza partida entre la rabia y la desolación

En cuanto al PSOE, ¿qué se puede decir de su suicidio electoral? Primero el motín de Ferraz, un lamentable espectáculo inspirado por Doña Susana para derrocar al líder del partido. Luego el cambio de posición con respecto al gobierno de Rajoy. Finalmente, el PSOE ha permitido a Rajoy a encabezar un nuevo gobierno, igual que el viejo, sin conseguir ningún tipo de concesiones. El acabar el mes de octubre con otro gobierno de Rajoy fue la coronación de un desastroso proceso y una decepción para la mayoría de votantes.

Salía yo de Madrid un par de días antes de la formación de este nuevo gobierno de Rajoy para llegar a Estados Unidos a una semana de las eleciones más horribles que he vivido. ¿Qué voy a decir sobre Trump y su nuevo equipo? Ya he hablado de ello las últimas semanas. Ha sido un golpe moral y emocional muy serio para muchos, yo entre ellos.

¿Y si miramos al este del Mediterráneo? Vemos a los miles personas en busca de refugio ahogados en el mar o los que perecen en los continuos bombardeos en Siria. Las noticias parecen una sucesión de dominós cayendo uno tras de otro. Rabia y desolación son los sentimientos que brotan dentro de uno al contemplar estos hechos y verse impotente para hacer nada para cambiarlos. Rabia y desolación que intentan dominarte.

Desgraciadamente y en otro plano, ha habido más noticias, que nada tienen que ver con la política, para entristecer este fin de año. El día 5 de noviembre moría en Barcelona Maria Cardona Carreras, Mari para los amigos. Una persona encantadora siempre de buen ánimo y una de las personas más inteligentes que he conocido. Nació en Sant Lluís y fuimos compañeros de cursos durante todo el Bachillerato. Compartimos muchas experiencias en aquellos años, aparte de las clases diarias, fuimos juntos a Barcelona a competir por el premio de la reválida de cuarto. Luego volvíamos a ir para el examen de preuniversitario. Nuestras vidas se separaron cuando ella fue por Letras y yo por Ciencias, lo que me llevó a otras ciudades y a otros países.

Mari tuvo una excepcional vida profesional en la Editorial Planeta, dirigió la edición de enciclopedias y de muchas otras obras. Nos volvimos a re-encontrar en los últimos años cuando iba yo a Barcelona a trabajar. Periódicamente nos reuníamos y compartíamos experiencias. Este año, mi paso por Barcelona fue rápido y no tuve tiempo de reunirme con ella. Será el próximo año, pensé, pero desgraciadamente ya no será.

Con la rabia y la desolación en el cuerpo, me refugio en el garaje. Allí tengo montado mi taller de talla. Cojo un tronco, formón en una mano y maza en otra empiezo a darle martillazos. Me acuerdo de Trump, de al-Assad, de Putin, de Rajoy, de Susanita y los golpes son cada vez más fuertes. Así golpe tras golpe va saliendo la rabia y va emergiendo algo del tronco que muestra mis sentimientos, algo desnudo y humillado con la cabeza partida entre la rabia y la desolación.

 

La complicidad del silencio

Noviembre 28th, 2016

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Ya han pasado unas semanas desde las elecciones en Estados Unidos, semanas que han sido de tensión en espera de lo que pueda pasar. La noticias van emergiendo sobre quiénes pueden ocupar los diferentes ministerios, estas noticias confirman los peores temores que se tenían sobre Trump. Son personas extremadamente conservadoras y algunas de ellas con fuertes prejuicios racistas.

Esto en sí es preocupante para el futuro, pero aún hay peores síntomas que estos. La campaña de Trump alentó mucho el odio y ese odio oculto en parte de la población se ha desatado. El número de incidentes de tipo racista ha aumentado considerablemente y las amenazas a inmigrantes y personas de color se han multiplicado creando un clima de tensión en muchas partes del país.

En Estados Unidos los llamados crímenes de odio, ataques basados en prejuicios raciales, religiosos, sexuales, etc, suelen ser elevados. Por ejemplo, según el FBI en el año 2013 hubo 5.928 incidentes con 7.242 víctimas. Esas cifras oscilan de año en año, pero dan una idea de la dimensión del problema. Claro, estos son incidentes denunciados a la policía, como uno puede imaginar, hay muchos que no se denuncian.

Martin Niemöller

Martin Niemöller

La mayoría de estos incidentes son por cuestión racial, siendo las víctimas negros en la mayoría de casos, seguidos por mejicanos. En el caso de incidentes de tipo religiosos, las víctimas son en general judíos. Eso da una indicación de los prejuicios existentes en una parte de la población. Algunos de estos incidentes están provocados por grupos del Ku Klux Klan que están desparramados por todo el país.

Desde las elecciones, los incidentes de este tipo se han incrementado. Quienes tienen fuertes prejuicios raciales se sienten que han ganado y que tienen derecho a expresar públicamente sus sentimientos. Muchos ataques se han dirigido a suramericanos, a musulmanes y a negros. En muchos casos han sido insultos escritos en paredes, puertas y coches, gritos por las calles amenazando la expulsión de inmigrantes. Lo peor es que bastantes de estos ataques han sido en escuelas, los niños hacen lo que ven a sus padres hacer.

En vista de estos actos y de la actitud de Trump, varios alcaldes han escrito manifiestos de apoyando a los inmigrantes y garantizando refugio en sus ciudades. Así ha pasado en la ciudad principal que tenemos cerca, en Knoxville, en donde la iglesia católica que apoyó a Trump en las elecciones se ha quedado muda en cuanto a protección de emigrantes. Espero que el resto de ciudadanos no hagamos igual y nos refugiemos en la complicidad del silencio.

La situación tiene parecido a lo que pasó en Gran Bretaña después del «brexit» y da cierto miedo que se extienda en Francia en las próximas elecciones. Aquí el temor es que esta situación pueda empeorar. Uno de los nuevos miembros del grupo de Trump hablaba de crear campos de internamiento para los musulmanes.

En Europa aún no creo que se hable de estas cosas, pero de facto existen y aunque no hay muchos crímenes de odio activos sí hay la complicidad del silencio en cuanto a los refugiados internados en campos en las fronteras y las numerosas muertes en el Mediterráneo. La pasividad de los gobiernos ante estas tragedias es también crimen.

Aunque la situación actual es muy diferente de la de los años 30 en Europa, hay muchos detalles que recuerdan aquellos tiempos horribles. Tenemos que tomar conciencia de que no podemos ser parte de esta complicidad del silencio tanto en Europa como en Estados Unidos.

Esta complicidad me recuerda unas palabras de Martin Niemöller, un pastor protestante alemán que pasó siete años en un campo de concentración nazi. Sus palabras se quedaron siempre en mí:

“Primero vinieron por los comunistas – yo no dije nada
Porque yo no era comunista
Luego vinieron por los sindicalistas – yo no dije nada
Porque yo no era sindicalista
Luego vinieron por los judíos – yo no dije nada
Porque yo no era judío
Luego vinieron por mi – y ya no quedaba nadie para hablar a mi favor.”

Trump

Noviembre 15th, 2016

Benjamí Carreras
Oak Ridge (EEUU)

Llevo unos cinco años escribiendo Cartas desde la lejanía y esta es la primera vez que me está doliendo el escribir. Han pasado unas horas desde que han salido los últimos resultados electorales en Estados Unidos. El resultado es el que todos sabéis, Donald Trump será el próximo presidente y trabajará con un Senado y un Congreso ambos republicanos. La consecuencia inmediata es que el quinto miembro del Tribunal Supremo, que el Senado republicano ha negado a Obama el derecho a nombrarlo durante un año, será nombrado por Trump. En resumen el sistema legislativo y el judicial pasa a manos de los ultraconservadores.

Estatua de Trump desnudo que apareció en Nueva York

Estatua de Trump desnudo que apareció en Nueva York

No me atrevo a llamar ultraconservador al Ejecutivo ya que no tenemos ni idea por dónde saldrá Trump en ninguno de los retos de gobierno que tiene delante. Por el ruido que ha hecho se merece el calificativo, pero a la vez no es un ultraconservador típico y tiene un alto grado de impredecibilidad.  Por una parte eso es lo que más preocupa, pero por otra parte podría haber sorpresas que no fueran negativas, aunque no tengo grandes esperanzas de ello.
Uno puede ir al Apocalipsis de Juan capítulo 13 y leer: «Vi como salía del mar una bestia, que tenia diez cuernos y siete cabezas …» ¿es Trump?

Pero Trump es un síntoma, no es el problema, el problema está en la sociedad y se viene desarrollando desde hace años. Ese problema no es solo de la sociedad americana, me da la impresión de que es un problema generalizado en las sociedades llamadas democráticas. El problema está en la continua deterioración de las estructuras de gobierno debido en parte a la profesionalización de la política y a la subida a los puestos más altos de personas mediocres que solo se preocupan de mantener sus sillones. Esto ha creado un divorcio entre los ciudadanos y quienes gobiernan.

En todas estas sociedades se oye el grito más o menos voceado de que «no nos representan». Esto dicho en una sociedad que se llama democrática con elecciones periódicas indica que algo falla en el sistema. Aquí una de las razones que han dado los que votan a Trump es que «no es un político». Otra manera de expresar aquel grito que introdujo en España el 15-M.

En cada sociedad la reacción ciudadana a este problema es distinta y está muy influenciada por el legado cultural (o falta de cultura en muchos casos) de la sociedad. En Estados Unidos, sobre todo en el centro y sur del país domina un pensamiento que se llama cristiano y su sentido es muy fuerte en la sociedad. Esta forma de pensar tiene una componente muy importante en la reacción del electorado a Trump.

Así que otra de las razones que se han dado para apoyar a Trump es que «defenderá los principios cristianos». Esto puede sorprender a quien haya oído los comentarios xenófobos y misóginos de este señor, aparte de las mil horribles aventuras que de él se cuentan.  Pero Trump está en contra del aborto y del matrimonio homosexual. Parece ser que ahora para muchos que se llaman cristianos esos son los puntos básicos de su religión. Lo de ayudar a los buscan refugio y mueren en el Mediterráneo o a los pobres sin techo no les concierne. ¿Qué sabría aquel obrero de la construcción llamado Jesús, que predicaba en Israel hace unos dos mil años, lo que es el cristianismo?

Existe también un cisma entre la población rural y la urbana, como se vio en Inglaterra en el caso del brexit. Trump lo ha usado en su mensaje de odio a los mejicanos, odio compartido por los «obreros de raza blanca» en zonas rurales que ven en ellos a los que les quitan el trabajo, a los que trabajan por sueldos menores. Esto combinado con ataques a refugiados musulmanes ofrece una excelente base populista que ya se ha usado en muchos casos en el pasado y por desgracia se sigue usando.

Es urgente que busquemos soluciones a ese desacoplo entre ciudadanos que eligen a los políticos y los políticos elegidos.  ¿Cómo se pueden mejorar las instituciones democráticas para evitar que esto suceda? Este es el gran reto que tenemos frente a nosotros que debemos resolver cuanto antes.

Brèxit

Noviembre 8th, 2016

Pau Obrador
Newcastle (Anglaterra)

Una companya de feina (de mare anglesa i pare àrab) ens explicava una anècdota molt preocupant. L’anècdota té a veure amb la seva filla adolescent (de pare negre) que treballa els caps de setmana a Marks & Spencer. Aquest estiu una dona major a qui despatxava li va demanar quan tenia previst marxar del país ara que havien votat brèxit. La seva filla, amb cara de pomes agres, li va respondre molt educadament que ella era d’aquí.

No és l’única anècdota que m’ha arribat. Un amic que treballa a l’oficina de treball m’explicava el cas d’una companya de feina del sud d’Europa que rebia regularment abusos de clients. «Què fa una estrangera com tu treballant aquí quan la meva filla no té feina?» (Disculpa Ken Loach, això també ho hauries d’haver explicat a la teva magnífica pel·lícula I, Daniel Blake que vas rodar just devora la meva facultat).

obrador

No es tracta de casos aïllats. Les denúncies per odi racial s’han multiplicat des de la victòria del brèxit. Entre el 23 de juny i l’1 d’agost els casos d’odi racial Londres van augmentar un 57%. L’objectiu principals dels atacs són els ciutadans de l’est d’Europa, i molt especialment els d’origen polonès. Els casos d’odi racial són especialment preocupants a la perifèria «blanca» i «obrera» de Londres, Essex, el feu del UKIP. També han augmentat els atacs de caràcter homòfob. Concretament, han pujat un 147% durant els mesos d’estiu. El brèxit no és només una qüestió de política internacional. És sobretot un canvi d’hegemonia política interna. El centrisme optimista i vacu de Tony Blair i David Cameron ha deixat pas a un nou ordre polític molt més dur i antipàtic.

El país ha canviat. Theresa May ja no mira cap al centre sinó cap als extrems. El seu objectiu són els votants del UKIP, en ràpid procés de descomposició. S’està creat una nova aliança política entre els elements ideològicament més conservadors dels Tories i la classe obrera blanca, nostàlgica d’antigues certeses. És aquest grup, molts d’ells ex votants del Laborisme, que va donar la victòria al brèxit. És una aliança estranya entre els que voldrien fer d’Anglaterra una nova suïssa – un paradís fiscal – i els que busquen el tancament d’un dels països més oberts del món. Tornar a l’Anglaterra benpensant i carrinclona dels anys 50. Recuperar l’imperi. Treure els estrangers de les ciutats.

Ni unit ni gran
La gent va votar brèxit tot ignorant les conseqüències del seu vot. Tots els experts indiquen que el Brèxit comportarà moltes turbulències econòmiques. Es tardaran molts anys a bastir uns acords de lliure comerç que no seran de cap de les maneres tan satisfactoris com el govern voldria. Perquè el Regne Unit té molt poc a oferir, sobretot fora de la Unió Europea. Les turbulències polítiques seran, potser, més grans encara. El Brèxit de facto deixa en paper mullat els acords de pau d’Irlanda del Nord – que establien la lliure circulació de persones dins l’illa. També trontolla la unió de 300 anys entre Anglaterra i Escòcia on ja es prepara ja un segon referèndum. I per no parlar de les tensions internes d’un població cada vegada més dividida.

Com es possible que la gent hagi triat una opció tan incerta? Molt senzill perquè hi ha el convenciment que aquest és un regne Unit i Gran. Si va vèncer Hitler tan heroicament, sortir de la Unió Europea és una minúcia. Aquí no pot passar res. Som els millors. Una anècdota de la cerimònia d’entrega de passaport a la qual vaig assistir fa un parell de mesos. El representat de la reina a Newcastle ens va fer un discurs on ens donava les gràcies per «escollir un dels països més grans del món». Ens va destacar dos motius de la seva grandesa: primer, no haver estat envaït durant més de 1000 anys i segon, no haver patit una guerra civil des de fa més de 300 anys  (I la vaga dels miners, senyor representant, que era sinó una guerra civil? i els troubles de Irlanda del Nord ?). Aquest és un país que encara viu del mite de la seva grandesa, un mite que ningú s’atreveix a discutir. Anglaterra viu en l’autoengany.

I el brèxit, tanmateix, fracassarà
El Regne Unit és encara un país important, econòmicament pròsper i culturalment ric. Tanmateix la seva importància té poc a veure amb la seva grandesa i molt amb la seva obertura al món. La city de Londres n’és el millor exemple. Les universitats en són un altra. Els brexetiers ens volen fer creure que es possible gaudir del món sense que el món ens vengui cap a nosaltres, que es possible ser una potència tot ignorant Europa, que és possible ser gran sense que et despatxi una adolescent de color al Marks & Spencer.

El brèxit tal com s’ha plantejat és senzillament una quimera que està condemnada al fracàs. Aquí només hi ha dues sortides possibles. O bé el brèxit acaba amb la grandesa i la unitat del Regne, o bé és fum de formatjades. O bé Anglaterra esdevé un país petit i irrellevant o tot canvia perquè no canviï res. La segona opció – la més raonable- passa per l’entrada del Regne Unit a l’espai Econòmic Europeu. Tot indica que el govern no sap com tirar endavant. Si opta per una versió soft, no es podrà controlar la immigració. Si s’opta per una versió hard, les conseqüències econòmiques seran massa importants. La grandesa i l’aïllament són incompatibles.

S’apropa el moment de pitjar el botó nuclear i el país està més dividit que mai. Entre la ciutat i el suburbi, entre l’imperi i les nacions, entre l’Anglaterra cosmopolita i la carrinclona, entre els joves i els vells. El brèxit ha guanyat la batalla del referèndum però la partida serà llarga. Una anècdota final que il·lustra molt bé les creixents tensions culturals i socials.  Un diputat Tori va proposar que la BBC tanqués la programació cada dia amb God Save the Queen per indicar la sortida del país de la Unió Europa. En un exemple deliciós d’humor anglès, el noticiari de la segona cadena va recollir la proposta. I va tancar el programa amb la mítica versió punk de Sex Pistols. Deixaran els anglesos que els endarrereixin el rellotge mig segle? Ho dubto.

Twitter: @pauobrador